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Protesta contra la violencia sexual en Tel Aviv, Israel, 23 de agosto de 2020.

Protesta contra la violencia sexual en Tel Aviv, Israel, 23 de agosto de 2020. © REUTERS/Amir Cohen

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Cómo desmontar "mitos sobre la violación” y los estereotipos más frecuentes

Por Amnistía Internacional,

Lo que se conoce como “cultura de la violación”, que normaliza e incluso justifica la violencia sexual —incluida la violación— en nuestras sociedades, se sustenta y perpetúa en mitos y estereotipos de género nocivos.

La violación puede ocurrir en todo tipo de circunstancias. La única forma de descartar que un acto no es una violación consiste en confirmar que las dos partes lo han consentido libremente. La manera de vestir, comportamientos anteriores, o el matrimonio no constituyen consentimiento.

Manifestación contra la violencia sexual celebrada en Michigan, Estados Unidos, el 28 de marzo de 2021

Manifestación contra la violencia sexual celebrada en Michigan, Estados Unidos, el 28 de marzo de 2021. © REUTERS/Emily Elconin

Es importante que nuestro activismo y nuestras conversaciones contribuyan a desmontar los “mitos sobre la violación” y no a reforzarlos.

Ten en cuenta que al intentar romper un mito podemos acabar reforzándolo sin querer. Si ponemos mucho énfasis en el mito podemos contribuir a seguir propagándolo. Se corre el riesgo de que la gente recuerde el mito en lugar del argumento que lo desmonta.

“La violación puede ocurrir en todo tipo de circunstancias. La única forma de descartar que un acto no es una violación consiste en confirmar que las dos partes lo han consentido libremente

Protesta contra la violencia sexual celebrada en Michigan, Estados Unidos

Manifestación contra la violencia sexual celebrada en Michigan, Estados Unidos, el 28 de marzo de 2021. © REUTERS/Emily Elconin

Hechos que pueden utilizarse en respuesta a los “mitos sobre la violación” y los estereotipos más frecuentes:

  • La manera de vestir, cuánto alcohol decide tomar, con quién elige salir, cómo se comporta o cómo elige vivir su vida no convierten a una persona en responsable en caso de ser violada. La única persona culpable de una violación es el violador.
     
  • La violación es una vulneración de la integridad física y la autonomía sexual de una persona y, como tal, es un delito que nace de la acción del violador, NO de la víctima. (En respuesta a: “Con la ropa que llevaba, lo estaba pidiendo”, “estaba tonteando”, “aunque fuera una violación, es culpa de la víctima”, “no se puede decir que un/a trabajador/a sexuales sea violado/a”, etc.). 
     
  • Es responsabilidad de ambas partes asegurarse de que cada una ha consentido. La ausencia de un “no” no es un “sí”; sólo un “sí” entusiasta significa “sí”. Hay distintos motivos por los que una persona puede no ser capaz de decir “no”, y cada quien puede reaccionar de forma diferente a la violencia sexual. (En respuesta a: “No dijo que no”, “no protestó” y “no hubo violencia”).
     
  • Aunque la mayoría de las víctimas son mujeres y niñas, cualquier persona, de cualquier género, puede ser víctima de violación. (En respuesta a: “No se puede violar a un hombre”).
     
  • Salir con alguien, ir a casa con esa persona, o haber mantenido relaciones sexuales previas no significa necesariamente que se haya otorgado consentimiento para mantenerlas en esa ocasión concreta. (En respuesta a: “Consintió en tener relaciones sexuales la semana pasada, así que hoy también fue consentido”).

Acto de Amnistía Internacional a favor de una "cultura del consentimiento" y contra la violencia sexual

Acto de Amnistía Internacional para denunciar la violencia sexual y para pedir cambios en la ley que respalden que el sexo sin consentimiento es violación. © Philippe Lionnet

  • En la mayoría de los casos, los violadores son las parejas de las víctimas, sus exparejas o sus amigos. (En respuesta a: “La mayoría de las violaciones las cometen desconocidos, personas ajenas a la víctima, ‘auténticos canallas’”, “una persona no puede agredir sexualmente a su pareja o cónyuge”). 
     
  • En la mayoría de los casos, las violaciones ocurren en casa de la víctima, cerca de su casa o en casa de una persona conocida. (En respuesta a: “La violencia sexual y las violaciones sólo ocurren por la noche, en lugares públicos o al aire libre, en lugares oscuros como callejones, bosques y parques”).
     
  • Violar a alguien es un delito que puede causar un daño muy profundo. Se suele pensar que la violación no es un “delito real”, o que las víctimas denuncian una violación simplemente cuando se arrepienten de haber mantenido relaciones sexuales, PERO lo que convierte a la violación en delito son sus consecuencias físicas y emocionales y la agresión que supone para la integridad física y la autonomía sexual. (En respuesta a: “Sólo es sexo no deseado”).
     
  • Las víctimas deben mostrar mucho valor y fortaleza para denunciar una agresión ante la policía. Merecen ser creídas; deben recibir el apoyo al que tienen derecho, y los hechos que denuncian deben investigarse de forma exhaustiva. (En respuesta a: “Muchas víctimas mienten cuando dicen que las han violado o acosado y dan testimonios falsos por venganza, o porque no quieren admitir una relación”, “las mujeres son vengativas”).
     
  • La mayoría de las personas supervivientes no denuncian las violaciones. Quienes denuncian o cuentan su historia a menudo lo hacen varias semanas, meses o incluso años después de la violación. Sus experiencias siguen siendo válidas e importantes. (En respuesta a: “Quien realmente sobrevive a una agresión sexual denuncia inmediatamente”; ver en Twitter #PorQuéNoDenuncio).
     
  • La violación es mucho más común de lo que la gente piensa, y afecta a las mujeres de forma desproporcionada. En la Unión Europea (UE), una de cada 20 mujeres de más de 15 años ha sido violada. Eso representa alrededor de 9 millones de mujeres. También en la UE, una de cada 10 mujeres de más de 15 años ha sufrido algún tipo de violencia sexual. (En respuesta a: “Las violaciones no son tan habituales”).

Protesta contra la violencia sexual celebrada en Tel Aviv

Protesta contra la violencia sexual en Tel Aviv, Israel, 23 de agosto de 2020. © REUTERS/Amir Cohen

  • Es importante que reconozcamos que la violación tiene una dimensión de género y adoptemos un enfoque de género, que tenga también en cuenta las necesidades específicas de los diferentes tipos de víctimas de violencia sexual. Las medidas que sirven para empoderar a las mujeres y niñas también benefician a los hombres, a las personas no binarias y a las de todos los géneros que sufren violencia sexual. (En respuesta a: “¿Por qué sólo hablamos de mujeres? También se viola a hombres”).
     
  • Las trabajadoras y los trabajadores sexuales tienen derecho a dar o negar su consentimiento a participar en cualquier tipo de actividad sexual y, por tanto, pueden sufrir violaciones como cualquier otra persona. Cuando acuerdan recibir dinero a cambio de sexo hablamos de actos consensuados, no de violaciones ni violencia. (En respuesta a: “Un/a trabajador/a sexual no puede ser víctima de agresión sexual”).

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