Actuamos por los derechos humanos
en todo el mundo
Una manifestante habla a través de un megáfono mientras el humo se eleva cerca de las personas que participan en la manifestación anual del Primero de Mayo en Estrasburgo, en el este de Francia, el 1 de mayo de 2019

© Foto de PATRICK HERTZOG/AFP a través de Getty Images. Una manifestante habla a través de un megáfono mientras el humo se eleva cerca de las personas que participan en la manifestación anual del Primero de Mayo en Estrasburgo, en el este de Francia, el 1 de mayo de 2019

Libertad de Expresión

La libertad de expresión implica poder comunicarnos y expresarnos libremente. Un derecho fundamental para vivir en una sociedad justa y abierta en la que se pueda acceder a la justicia y disfrutar de los derechos humanos.

Los gobiernos afirman defender la “libertad de expresión” como aparece en la Constitución española y en casi todas las constituciones del mundo, pero en realidad no es así. Por todo el planeta hay gente que va a la cárcel –o sufre algo peor– simplemente por hablar.

El derecho a expresar y difundir, buscar, recibir y compartir información e ideas sin miedo ni injerencias ilegítimas es esencial para nuestra educación, para desarrollarnos como personas, ayudar a nuestras comunidades, acceder a la justicia y disfrutar de todos y cada uno de los derechos fundamentales.

El derecho a la libertad de expresión está consagrado en el artículo 19 de la Declaración Universal de los Humanos, que describe sus elementos fundamentales como derecho consustancial a todas las personas. Posteriormente, ese derecho ha quedado protegido en infinidad de tratados internacionales y regionales.

Internet se usa cada día más como fuente para expresar nuestro derecho a la libertad de expresión, libertad de información, libertad de opinión, de pensamiento y de prensa para alzar la voz contra el poder y para ejercer presión por un mayor respeto a los derechos humanos. Las redes sociales alimentan un nuevo activismo que los gobiernos luchan por controlar.

Sin embargo, sus intentos por bloquear el acceso a Internet o cortar las redes de telefonía móvil no están consiguiendo acabar con las voces de protesta de quienes están peleando por que se respete la libertad de expresión como derecho humano, así como el conjunto de todos los derechos. Irán, China y Vietnam han intentado desarrollar sistemas que les permitan controlar el acceso a la información digital, limitando la libertad de expresión.

Manifestación a favor del derecho a la libertad de expresión
La activista política bielorrusa Maria Kolesnikova es vista frente a las fuerzas de seguridad que montan guardia para evitar que los manifestantes lleguen al Palacio Presidencial mientras la gente continúa protestando por las elecciones presidenciales en la capital, Minsk, Bielorrusia, el 30 de agosto de 2020. © Marina Serebryakova / Anadolu Agency a través de Getty Images

El derecho a la libertad de expresión está protegido por el artículo 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos.

Tu voz cuenta. Tienes derecho a decir lo que piensas, a compartir información y a reivindicar un mundo mejor. También tienes derecho a estar o no de acuerdo con quienes ejercen el poder y a expresar tus opiniones al respecto en actos pacíficos de protesta.

En la región de Cachemira, en el norte de la India, cortar Internet y las comunicaciones móviles es la respuesta ante cualquier disturbio. En Amnistía Internacional estamos buscando continuamente nuevas formas de evitar el bloqueo de nuestro sitio web en China. Puede que la represión aumente, pero parece que cada vez las personas tienen menos miedo a expresarse con libertad.

Desde sus inicios, Amnistía Internacional ha apoyado y protegido a personas que alzaban la voz en favor de sí mismas y de otras. Trabajamos con periodistas, personas que realizan trabajo comunitario, personal docente, sindicalistas, activistas de los derechos reproductivos y pueblos indígenas que defienden su derecho a la tierra.

Amnistía Internacional ha hecho campaña en todo el mundo a favor de miles de presos y presas de conciencia, personas que, aunque no han propugnado la violencia ni recurrido a ella, han sido encarceladas por ser quienes son (por su orientación sexual, origen étnico, nacional o social, lengua, nacimiento, color, sexo o situación económica) o por aquello en lo que creen (por sus creencias, ideas políticas u otras convicciones profundas).

Activistas de Amnistía Internacional en defensa de la libertad de expresión
Activistas de Amnistía Internacional defienden la libertad de expresión en Rusia. © Eliana D'Elia / INESSE Handmade Photography

En España, el uso excesivo de la fuerza y una legislación represiva repercute en el derecho a la libertad de expresión y a protestar pacíficamente.

El Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos garantiza la libertad de expresión

El Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, conforme a los principios enunciados en la Carta de las Naciones Unidas dice, en el artículo 19:

  1. Nadie podrá ser molestado a causa de sus opiniones.
     
  2. Toda persona tiene derecho a la libertad de expresión; este derecho comprende la libertad de buscar, recibir y difundir informaciones e ideas de toda índole, sin consideración de fronteras, ya sea oralmente, por escrito o en forma impresa o artística, o por cualquier otro procedimiento de su elección.
     
  3. El ejercicio del derecho previsto en el párrafo 2 de este artículo entraña deberes y responsabilidades especiales. Por consiguiente, puede estar sujeto a ciertas restricciones, que deberán, sin embargo, estar expresamente fijadas por la ley y ser necesarias para:
    a) Asegurar el respeto a los derechos o a la reputación de los demás;
    b) La protección de la seguridad nacional, el orden público o la salud o la moral públicas.
Manifestante que porta una pancarta en la que se cita “Le courage, c´est ça” durante una manifestación a favor de la libertad de expresión
© Benjamin Girette

Muchos gobiernos encarcelan a gente sólo por alzar la voz, pese a que casi todas las constituciones nacionales ensalzan el valor de la libertad de expresión.

Defensores y defensoras de los derechos humanos, amenazados y silenciados

Defensores y defensoras de los derechos humanos son aquellas personas, grupos u organizaciones que promueven y protegen los derechos humanos de forma pacífica. Los gobiernos, las fuerzas de seguridad, los intereses comerciales, los grupos armados, los líderes religiosos y, a veces, incluso sus propias familias y comunidades pueden intentar y lograr silenciar sus inconvenientes opiniones o acciones. Para ello, pueden llegar a matarlas o amenazarlas, y a recurrir al secuestro o a la tortura.

Los gobiernos usan a menudo la excusa de la “seguridad nacional” para acallar las críticas. En los últimos años, el terrorismo ha contribuido a justificar un incremento de la represión.

A Julian Assange, por ejemplo, fundador de Wikileaks, podrían condenarlo a hasta 175 años de cárcel por publicar documentos a los que tuvo acceso. Está acusado de divulgar documentos secretos, que entre otras cosas informaban de posibles crímenes de guerra que cometió el ejército de EEUU. Lo que hizo Assange es el trabajo habitual de los periodistas de investigación y no debería castigarse. La persecución de Julian Assange es un ataque a la libertad de expresión y,con tu firma, puedes ayudarnos a exigir que se le retiren los cargos contra él.

Detenido un hombre en una manifestación contra la nueva ley de seguridad nacional en China
La policía antidisturbios detiene a un hombre mientras levantan una bandera de advertencia durante una manifestación contra la nueva ley de seguridad nacional el 1 de julio de 2020 en Hong Kong, China. © Foto de Anthony Kwan/ Getty Images

La tolerancia de los gobiernos frente a voces críticas es, con frecuencia, un buen indicador de su respeto por los derechos humanos

Periodistas y su libertad de expresión

Una prensa libre, que informe sobre los asuntos que conforman nuestras vidas, es una de las piedras angulares de cualquier sociedad. Sin embargo, en Azerbaiyán, México y Liberia –por nombrar sólo algunos países–, quienes ejercen el periodismo se enfrentan a represión y agresiones. Esta situación puede empeorar en caso de conflictos como el de Siria, donde se ha detenido, torturado y asesinado a periodistas que informaban sobre abusos contra los derechos humanos.

El periodismo no es un delito. Los profesionales de los medios de comunicación son los ojos y los oídos de la sociedad. Los gobiernos tienen el deber de garantizar que los periodistas puedan informar libremente sobre cuestiones de derechos humanos sin temor a ser atacados o morir mientras realizan su labor legítima. Las autoridades tienen el deber de llevar ante la justicia a los responsables de los abusos. Ya es hora de que los Estados se tomen sus deberes en serio”, ha manifestado Susanna Flood, directora del Programa de Medios de Comunicación de Amnistía Internacional.

Manifestación a favor de la libertad de prensa
Pancarta de protesta contra la violencia ejercida contra los manifestantes en Rusia. © Jorge Mantilla/NurPhoto via Getty Images

si callo gana la impunidad (...) nunca imaginé que hablar, escribir y contar la verdad de lo que pasa, podría significar estar en la línea entre la vida y la muerte.

Dina Meza, periodista y defensora de los derechos humanos, integrante del Comité de Familiares Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH)

La frontera digital de la libertad de expresión

El mundo digital permite que un número mucho mayor de personas tengamos acceso a la información que necesitamos, incluida aquélla que pone en entredicho a gobiernos y empresas. La información es poder, e Internet ofrece la posibilidad de empoderar de manera significativa a los 7.000 millones de personas que hay en el mundo.

Pero, a menudo, la libertad de expresión depende aún de la riqueza, de los privilegios y del lugar que ocupamos en la sociedad. Rara vez son las personas ricas y poderosas las que se ven limitadas a la hora de expresar sus opiniones. De manera similar, quien tiene un ordenador portátil con banda ancha dispone de un acceso a la información mucho mayor que quien se ve obligado a recorrer varios kilómetros hasta un cibercafé.

Los gobiernos utilizan también peligrosas y sofisticadas tecnologías para leer el correo electrónico privado de activistas y periodistas, y encender por control remoto la cámara o el micrófono de sus ordenadores para grabar en secreto sus actividades. En 2014, Amnistía y una coalición de organizaciones de derechos humanos y tecnología lanzaron Detekt, una sencilla herramienta que permite a los y las activistas explorar sus dispositivos para detectar spyware de vigilancia.

Acto de Amnistía Internacional en la lucha por la libertad de información en Turquía.
Acto de Amnistía Internacional exigiendo la libertad de información en Turquía. © Henning Schacht

Amnistía Internacional pide a favor de la libertad de expresión: 

  • Que los presos y presas de conciencia de todo el mundo sean puestos en libertad de manera inmediata e incondicional.
     
  • Que todas las leyes que criminalizan a las personas que se expresan o protestan pacíficamente desaparezcan de los libros jurídicos.
     
  • Que las leyes contra la incitación al odio u otras formas de violencia no se utilicen para reprimir la disidencia legítima.
     
  • Que las personas tengan acceso a la información.
La libertad de expresión y los derechos humanos
La libertad de expresión es un derecho humano. © Mario Tama/Getty Images

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