Actuamos por los derechos humanos
en todo el mundo

Buscar

La violación como arma de guerra en Darfur

Entre mujeres y niñas, unas quince fueron violadas en distintas cabañas de la aldea. Losjanjawid rompieron las extremidades a varias mujeres y niñas para que no pudieran escapar. Se quedaron en la aldea unos seis o siete días.

A lo largo de seis días, entre cinco y seis hombres nos violaron durante horas, uno tras otro, todas las noches. Mi esposo no pudo perdonarme después de aquello, me repudió.

Testimonios de refugiadas sudanesas entrevistadas por Amnistía Internacional.

 

Niñas hasta de ocho años están siendo violadas y utilizadas como esclavas sexuales en Darfur, Sudán. Las violaciones generalizadas que se están cometiendo allí constituyen crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad y, sin embargo, la comunidad internacional apenas hace nada para acabar con ellas, ha afirmado Amnistía Internacional con motivo de la presentación del informe Rape as a weapon of war.

 

A pesar del interés regional e internacional por Darfur y de que el gobierno sudanés ha prometido desarmar a la milicia janjawid, aún no hay protección para las mujeres y las niñas.

 

El informe, basado en cientos de testimonios, pone de manifiesto que los janjawid están violando, secuestrando y sometiendo a esclavitud sexual a mujeres y niñas. Prácticamente en todos los ataques a aldeas documentados por Amnistía Internacional, las tropas del gobierno estuvieron directamente implicadas o fueron testigos de primera mano.

 

“El sufrimiento y los abusos padecidos por estas mujeres van mucho más allá del acto en sí. La violación deja secuelas demoledoras y permanentes en la salud de las mujeres y las niñas, y a las que sobreviven les espera toda una vida de rechazo y marginación por parte de sus propios familiares y de su comunidad”, afirma Amnistía Internacional.

 

Esto tiene unas consecuencias económicas y sociales descomunales, que dejan a las mujeres expuestas a sufrir nuevos abusos contra sus derechos humanos. El desplazamiento forzoso también ha contribuido a que mujeres y niñas sean más vulnerables y ha dado lugar a un incremento del número de matrimonios prematuros, ya que los padres intentan proteger a sus hijas por medio del casamiento.

 

“Se está atacando a mujeres y niñas no sólo para deshumanizarlas a ellas, sino también para humillar, castigar, controlar, infundir miedo y obligar a desplazarse a las mujeres y perseguir a la comunidad a la que pertenecen”, ha afirmado la organización.

 

En Darfur las mujeres que han sido sometidas a la mutilación genital femenina corren un peligro aún mayor de resultar heridas o infectadas con el virus del sida (VIH) y otras enfermedades de transmisión sexual.

 

“La comunidad internacional tiene que encarar el problema de la violación con mucha más seriedad e impulso. Es preciso que envíe de inmediato profesionales médicos con preparación para atender a las supervivientes”, ha señalado Amnistía Internacional.

 

Además, la organización ha solicitado que:

•  todas las partes en conflicto acaben con el uso de la violación como arma de guerra y lo condenen públicamente, y que pongan en funcionamiento los mecanismos necesarios para garantizar la protección de los civiles;

•  se proceda al desarme y la desarticulación de la milicia janjawid, dejándola incapacitada para atacar a la población civil;

•  se establezca de inmediato una comisión internacional de investigación que se encargue de examinar los indicios sobre crímenes de guerra, crímenes contra la humanidad y otras infracciones del derecho internacional humanitario, incluida toda violación, así como las denuncias sobre genocidio;

•  los autores de ataques contra civiles, incluidos los actos de violencia sexual contra mujeres, sean procesados y juzgados con las garantías que exigen las normas internacionales, y que se proteja la integridad de víctimas y testigos.

 

Información general

 

El informe titulado Sudan, Darfur: Rape as a weapon of war, Sexual violence and its consequences [Darfur: La violación como arma de guerra. La violencia sexual y sus consecuencias] está basado en entrevistas que Amnistía Internacional realizó a refugiadas sudanesas en mayo de 2004 en los campos de refugiados situados en Chad.

 

La Campaña de Amnistía Internacional para Combatir la Violencia contra las Mujeres, de alcance mundial, tiene como fin acabar con éste y otros escándalos en materia de derechos humanos.