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Continúan las detenciones y muertes mientras las autoridades endurecen su control

Manifestantes en la plaza Azadi en Teherán, Irán, 15 de junio de 2009. © AP/PA Photo/Ben Curti

Londres.- Amnistía Internacional observa con inquietud cómo continúan las detenciones de políticos, periodistas, abogados y otras personas en relación con las controvertidas elecciones presidenciales celebradas recientemente en Irán.

 

Se cree que cientos de personas han sido detenidas –y muchas de ellas recluidas en lugares no desvelados– en todo el país. Decenas más –posiblemente hasta 197– fueron detenidas, según los informes, el 9 de julio de 2009 en una manifestación convocada para conmemorar el décimo aniversario del 18 Tir, la represión de las protestas encabezadas por estudiantes en 1999, en la que al menos un estudiante murió y muchos otros fueron sometidos a torturas u otros malos tratos.

 

Al parecer, las familias de los detenidos por conmemorar a las víctimas de la represión de 1999 se han enterado por carteles colocados por las autoridades en lugares públicos de que el 19 de julio de 2009 podrán conocer en los tribunales cuál es la situación de los detenidos. Se cree que éstos permanecen recluidos en la prisión de Evin y en un centro de detención en Kahrizak, en Karaj, cerca de Teherán.

 

Amnistía Internacional pide que toda persona recluida exclusivamente por ejercer de forma pacífica su derecho a la libertad de expresión, reunión y asociación sea puesta en libertad de manera inmediata e incondicional, y que todos los demás detenidos sean acusados sin demora y juzgados en procedimientos que cumplan las normas internacionales de justicia procesal o, de lo contrario, puestos en libertad. En cualquier caso, las autoridades deben esclarecer de inmediato la suerte corrida por todos los detenidos en relación con los recientes sucesos.

 

Amnistía Internacional pide asimismo una investigación inmediata e imparcial sobre la muerte de Sohrab Arabi, estudiante de 19 años que murió de un disparo en el corazón. Este joven desapareció durante una manifestación el 15 de junio de 2009, y sus familiares no lograron obtener información sobre él hasta el 11 de julio, cuando los convocaron ante el tribunal, donde lo reconocieron por fotografías de personas muertas. Al parecer, su cadáver permanecía en la morgue desde el 19 de junio. Por el momento no se dispone de información sobre lo que le sucedió entre el 15 y el 19 de junio, y se desconocen tanto la fecha exacta como las circunstancias de su muerte.

 

Entre las personas que, según los informes, han sido detenidas en los últimos días se encuentran activistas políticos, periodistas, intelectuales y abogados. Amnistía Internacional teme por su seguridad bajo custodia, ya que la tortura y otros malos tratos a detenidos son habituales en Irán. Algunas de estas personas son:

  • el periodista Massoud Bastani, detenido el 5 de julio cuando acudía al Tribunal Revolucionario de Teherán para preguntar por su esposa embarazada, Mahsa Amr Abadi, también periodista, detenida el 14 de junio;
  • el abogado de derechos humanos Mohammad Ali Dadkhah, detenido el 8 de julio de 2009 en su despacho de Teherán, junto con varios colegas. Algunos de ellos quedaron en libertad poco después, pero el paradero de Mohammad Ali Dadkhah sigue sin conocerse;
  • Bijan Khajehpour Khoei, empresario y asesor económico detenido el 27 de junio de 2009 en el aeropuerto de Teherán cuando regresaba de un viaje a Viena y Londres. Durante su breve viaje al extranjero habló con las autoridades de comercio en Viena y se reunió con la sección iraní de la Cámara de Empresarios Británica en Londres como parte de su trabajo para apoyar a las empresas iraníes y alentar la inversión extranjera en Irán. Se desconoce su paradero, y su familia teme por su salud, ya que es diabético;
  • Feyzollah Arabsorkhi, ex viceministro de Comercio y miembro destacado del partido reformista Organización Muyahidín de la Revolución Islámica, fue detenido el 7 de julio;
  • el periodista Kaveh Mozaffari, que acababa de ser liberado de la prisión de Evin el 15 de junio tras haber sido detenido el 1 de mayo de 2009 mientras informaba sobre una manifestación pacífica de activistas sindicales el Día Internacional del Trabajo, fue detenido de nuevo en la calle por las fuerzas de seguridad el 9 de julio;
  • Mohammad Reza Yazdanpanah, miembro del Frente Islámico de Participación, fue detenido en Teherán el 7 de julio;
  • Kian Tajbaksh, científico social y planificador urbano, de doble nacionalidad estadounidense-iraní, que ha ejercido la docencia en universidades de Irán y Estados Unidos, fue detenido a las nueve de la noche del 9 de julio de 2009 en su casa de Teherán. Dos personas que se identificaron como agentes de seguridad iraníes llegaron a su residencia, los interrogaron a él y a su esposa y registraron la vivienda durante tres horas antes de llevárselo. También se llevaron dos ordenadores y otros artículos;
  • Mehdi Mahdavi Azad, director del sitio web de noticias Shahab News, fue detenido en torno al 23 de junio, pero se acaba de facilitar la noticia de su detención;
  • Towhid Beigi, fotógrafo asociado a la campaña del candidato a la presidencia Mehdi Karroubi,  fue detenido en la plaza de Enqelab, Teherán, durante las manifestaciones del 9 de julio;
  • el periodista Hengameh Shahidi, miembro de la sección de Teherán del Partido de Confianza Nacional, fue detenido, según los informes, el 30 de junio;
  • Majid Sa’idi, conocido fotógrafo de medios de comunicación nacionales e internacionales, fue detenido el 10 de julio en su domicilio.


Información complementaria

En el mes transcurrido desde que, el 13 de junio, se anunció que el presidente Ahmadineyad había ganado las elecciones presidenciales celebradas el día anterior –y cuyo resultado rebaten cientos de miles de iraníes–, las autoridades de Irán han impuesto unas restricciones draconianas a la libertad de expresión, asociación y reunión. Las fuerzas de seguridad, incluida la milicia paramilitar Basij, se han desplegado ampliamente en las calles para impedir y disolver las manifestaciones, tanto pacíficas como de otro tipo. Las comunicaciones se han alterado notablemente, y a las publicaciones iraníes les han prohibido publicar información sobre los disturbios que han estallado por todo el país desde que se declararon los resultados. A los periodistas extranjeros los han obligado a abandonar las calles, no les han renovado sus visados y, en algunos casos, los han detenido o los han expulsado del país.

 

Según declaraciones de las autoridades documentadas por Amnistía Internacional, más de 2.000 personas han sido detenidas desde el 12 de junio por la policía y las milicias Basij en todo el país durante las manifestaciones o después de ellas. Entre los detenidos se encuentran figuras políticas destacadas cercanas a dos de los candidatos a la presidencia –Mir Hossein Mousavi y Mehdi Karroubi–, y al ex presidente Jatamí, que respaldó la campaña electoral de Mir Hossein Mousavi. También se ha detenido a defensores de los derechos humanos y a periodistas.

 

Las autoridades han reconocido que hasta 21 personas murieron durante las manifestaciones pero, en algunos casos –como el de Neda Agha Soltan, cuya muerte fue filmada y circuló ampliamente por Internet–, han negado la responsabilidad de los agentes del Estado, aunque la muerte de esta joven no parece haberse investigado adecuadamente. Fuentes no oficiales iraníes afirman que han muerto muchos más manifestantes, pero sigue siendo difícil obtener información exacta sobre el número total de muertes, ya que el paradero de muchos detenidos sigue sin conocerse y las autoridades han obstaculizado la celebración de funerales por parte de las familias. En el pasado, según la información recibida por Amnistía Internacional, las autoridades iraníes han falseado –dando cifras más bajas– el número de muertes ocurridas a manos de las fuerzas de seguridad durante manifestaciones.

 

Para más información, véase: