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Un caso de violación bajo custodia pone al descubierto el aumento de los abusos contra mujeres

Londres.- Las mujeres en Brasil son las víctimas ocultas de un sistema de detención que se desmorona  y las expone a la violación y otros malos tratos, ha dicho Tim Cahill, investigador de Amnistía Internacional sobre Brasil.

Esta afirmación surgió al conocerse el caso de una joven del estado de Pará, al norte de Brasil, que permaneció un mes en una celda de la policía con 20 hombres que abusaron sexualmente de ella en reiteradas ocasiones.

“Recibimos muchos informes de mujeres bajo custodia que sufren abusos sexuales, torturas, atención médica deficiente y condiciones inhumanas, lo que demuestra que éste no es en absoluto un caso aislado, sino que se trata de una situación que sigue oculta a los ojos de la opinión pública”, ha declarado Tim Cahill.

Aunque las mujeres en Brasil son un reducido porcentaje de la población penitenciaria, cada vez hay más mujeres detenidas. Existe una necesidad apremiante de que el gobierno aborde sus necesidades, que en raras ocasiones –por no decir nunca– son atendidas.

El caso también pone de manifiesto los motivos de preocupación respecto al trato que reciben los menores recluidos ilegalmente con adultos en todo Brasil.

“En un momento en el que algunas autoridades y los medios de comunicación piden constantemente la reducción de la edad de responsabilidad penal, este caso muestra lo lejos que está Brasil de garantizar unas salvaguardias mínimas para sus jóvenes”, ha afirmado Tim Cahill.

Si bien Amnistía Internacional reconoce que las autoridades federales y estatales han respondido con rapidez ante este caso, hay otros muchos que no salen a la luz o que no se investigan. Es fundamental que las autoridades actúen en todos los casos de este tipo, no sólo en los que reciben una amplia cobertura de los medios de comunicación nacionales e internacionales.

Amnistía Internacional pide a la gobernadora del estado, Ana Julia Carepa, y a las autoridades federales que:

  • investiguen las denuncias y pongan a los responsables a disposición judicial, asegurándose de que la víctima y su familia reciben protección eficaz.
  • examinen urgentemente todo el sistema de detención para asegurarse de que no se expone a las mujeres a abusos contra los derechos humanos y que los menores no son recluidos ilegalmente con adultos.