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Nigeria: Cunde el miedo entre periodistas ante el aumento de la intimidación, las detenciones y los registros

@SamuelOgundipe

  • Detenciones de periodistas generan un miedo inhibidor en los medios de comunicación
  • Al menos cuatro periodistas detenidos arbitrariamente en 2018
  • Los registros en sedes de medios de comunicación aumentan el clima de miedo

La campaña represiva emprendida por las autoridades nigerianas contra la prensa, que incluye registros en sedes de medios de comunicación y detenciones arbitrarias de periodistas, está teniendo un efecto inhibidor que impide a las personas expresarse libremente; así lo ha manifestado hoy Amnistía Internacional.

En 2018, al menos cuatro periodistas fueron detenidos en Nigeria, el doble que en 2017, según ha revelado la organización en su lanzamiento de la campaña “Prensa por la Libertad” para defender la libertad de expresión en Nigeria. Sólo en la primera semana de 2019, las fuerzas de seguridad practicaron registros en las sedes del periódico Daily Trust en Abuja y Maiduguri, en los que detuvieron a dos periodistas y confiscaron ordenadores y teléfonos móviles.

Hemos lanzado esta campaña porque el clima de miedo está creciendo en todas las salas de prensa de Nigeria, mientras los profesionales del periodismo encuentran obstáculos crecientes para hacer su trabajo. Cada vez más, las autoridades responden a los informes críticos con intimidación, registros y detenciones”, ha afirmado Osai Ojigho, directora de Amnistía Internacional Nigeria.

“En Nigeria se están perpetrando ataques contra periodistas, que corren riesgos cada vez mayores sólo por publicar artículos y reclamar rendición de cuentas de las autoridades. Es totalmente inaceptable. Las autoridades deben poner fin de inmediato a este ambiente hostil para los profesionales del periodismo.”

Amnistía Internacional ha examinado casos de periodistas que han sufrido intimidación, amenazas o detención en los últimos cinco años. La investigación revela una alarmante escalada de los ataques y amenazas de las autoridades contra periodistas de Nigeria que se han mostrado críticos con el gobierno, ya sea en medios de comunicación convencionales o en redes sociales.

En algunos casos, las fuerzas de seguridad intimidaron a periodistas que habían formulado preguntas de sondeo o expresado opiniones críticas sobre políticas gubernamentales.

Amenazas y detenciones arbitrarias contra periodistas

En 2018, los periodistas Tony Ezimakor, del Daily Independent, Musa Abdullahi Kirishi, del Daily Trust, Samuel Ogundipe, del Premium Times, y Olanrewaju Lawal, del Daily Sun, fueron detenidos en diferentes momentos sólo por realizar su trabajo.

El año anterior, Dapo Olorunyomi, editor del periódico online Premium Times, había sido arrestado junto con la corresponsal Evelyn Okakwu durante un registro de su oficina por personal de seguridad el 17 de enero de 2017. La detención tuvo lugar después de que su periódico publicara un artículo sobre el jefe del Estado Mayor del Ejército nigeriano según el cual éste no había declarado una propiedad que poseía en Dubái, en contravención del Código de Ética Militar. Ambos periodistas quedaron después en libertad sin cargos.

El 23 de julio de 2016, Abiri Jones, editor de Weekly Source, fue detenido por miembros del Departamento de Servicios del Estado, la policía secreta de Nigeria, y recluido en régimen de incomunicación sin acceso a familiares ni abogados durante dos años. Quedó en libertad el 15 de agosto de 2018.

En agosto de 2016 se dictó orden de detención contra el periodista Ahmed Salkida después de que éste informara sobre el conflicto en curso con Boko Haram. Fue acusado de tener “vínculos” con Boko Haram; aunque no se presentaron cargos formalmente, después de aquello ha recibido amenazas de muerte.

En octubre de 2018, Ja’afar Ja’afar, editor del periódico online Daily Nigerian, también recibió varias amenazas de muerte contra él y su familia tras publicar vídeos de un gobernador en funciones recibiendo presuntamente un soborno.

“Las autoridades estatales y federales deben garantizar a los profesionales del periodismo que pueden ejercer su derecho a la libertad de expresión, proclamado en la Constitución de Nigeria y el derecho internacional de los derechos humanos. El gobierno debe asegurarse de que los funcionarios públicos no acosan ni intimidan a quienes expresan opiniones que no agradan a quienes ejercen el poder”, ha dicho Osai Ojigho.

Registros y confiscaciones

En los últimos dos años se ha suspendido la actividad de dos emisoras de radio críticas con el gobierno. Autoridades estatales demolieron las instalaciones de Breeze FM, en Lafiya (estado de Nasarawa), y de Fresh FM, en Ibadan (estado de Oyo), supuestamente por incumplimiento de la normativa sobre administración de tierras.  Ambas emisoras habían sido acosadas anteriormente por las autoridades y eran objetivos de una campaña selectiva dirigida a silenciar voces disidentes.

En enero de 2017, las fuerzas de seguridad asaltaron la sede de Premium Times en Abuja y mantuvieron un asedio contra los periodistas durante varias horas.

En junio de 2014, oficiales del ejército intentaron parar la difusión de varias publicaciones confiscando ejemplares de los periódicos nigerianos Leadership, Daily Trust, The Nation y Punch. También hostigaron a los distribuidores de estos periódicos para impedir que el público comprara sus ejemplares.

“Los periodistas deben poder investigar e informar con libertad sobre asuntos de derechos humanos e interés público. La campaña emprendida por las autoridades para asfixiar a la prensa y acallar las voces disidentes debe cesar de inmediato. Ninguna persona debe ser castigada por hacer preguntas o expresar su opinión sobre el gobierno”, ha afirmado Osai Ojigho.

 

 

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