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Más de 90.000 personas piden a Aznar que promueva medidas para acabar con la utilización de niños soldado

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Madrid.- Desde el pasado 20 de noviembre, fecha en que Amnistía Internacional (AI), puso en marcha la campaña para acabar con la utilización de los niños y niñas soldado, más de 90.000 personas, a través de la página web: www.actuaconamnistia.org han pedido al Presidente del Gobierno, José María Aznar que aproveche la oportunidad que tiene nuestro país en este momento como miembro no permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, para promover medidas eficaces contra una práctica que se realiza sistemáticamente en más de 35 países.

 

Amnistía Internacional, como miembro de la Coalición para acabar con la utilización de niños soldados , recientemente presentada en España, ha solicitado al ejecutivo que promueva la adopción y aprobación de medidas sancionadoras dirigidas a cualquier parte involucrada en un conflicto que reclute niños y niñas soldado y a los Estados que exportan armas a países en los que existe constancia de su reclutamiento.

 

A finales del mes de enero, está previsto que el Secretario General de Naciones Unidas, Kofi Annan presente un informe sobre niños soldados en el seno del Consejo de Seguridad. Amnistía Internacional espera que el ejecutivo español “no pierda, una vez más, la oportunidad de ser activo defensor de los derechos humanos y en concreto que impulse medidas eficaces para acabar con la utilización de niños y niñas soldado, aprovechando su papel como miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU”.

 

Hasta el momento, la organización de derechos humanos sí ha mantenido conversaciones al respecto con responsables del Ministerio de Asuntos Exteriores. Sin embargo, no ha obtenido ninguna respuesta concreta sobre el posicionamiento español para luchar contra un problema que afecta a entre 300.000 y 500.000 menores. Por ello, Amnistía Internacional sigue pidiendo que los ciudadanos se dirijan a José María Aznar a través de la página web de la campaña: www.actuaconamnistia.org para pedirle un posicionamiento claro sobre el tema.

 

Información general sobre niños soldado

 

En 2002 entró en vigor el Protocolo Facultativo a la Convención de Derechos del Niño, impulsado por Naciones Unidas, que elevaba la edad mínima de reclutamiento y participación en hostilidades de 15 a 18 años. Un protocolo firmado por 110 países y ratificado por 66. Pese a ello, las investigaciones de la ONU demuestran que más de 35 países, muchos de los cuales lo han firmado y ratificado, siguen reclutando menores para conflictos armados.

 

Las investigaciones realizadas por la Coalición señalan, por ejemplo, que en Colombia hasta 14.000 menores participan en los enfrentamientos armados. Desde 1996, los niños combatientes están en todos los grupos armados en la República Democrática del Congo y representan un 35% de las tropas. En Myanmar, unos 70.000 niños forman parte del ejército estatal tras haber sido alistados por la fuerza mediante secuestro o amenazas de prisión.

 

Estos niños han sido secuestrados en la calle o sacados de los colegios, campos de refugiados o campos de desplazados internos, muchos a punta de pistola. Otros se han unido a las fuerzas del ejército o la milicia de forma voluntaria, por las condiciones de pobreza en las que viven y el desplome de los servicios sociales básicos, como educación y salud.

 

Son utilizados como señuelos, como detectores de la posición enemiga, como porteadores, como esclavos sexuales. La mayoría de las niñas soldado, que ha entrevistado Amnistía Internacional, han denunciado haber sido violadas o explotadas sexualmente por sus jefes militares y otros soldados. Son obligados a cometer abusos, entre ellos violaciones y asesinatos, contra civiles y soldados enemigos, e incluso contra miembros de su familia. Se les administran drogas y alcohol para hacerlos insensibles a las emociones cuando cometen estos crímenes.

 

El coste personal que pagan los niños soldado es muy elevado : insensibilizados y traumatizados por la experiencia vivida, a muchos les siguen asediando los recuerdos de los abusos que presenciaron o que les obligaron a cometer. En el caso de las niñas soldado, además de la brutalidad y el trauma derivados de la violación en sí, las agresiones sexuales pueden producirles lesiones físicas graves y embarazos forzados, así como contagio de VIH y otras enfermedades de transmisión sexual.

 

Para Amnistía Internacional, la desmovilización de niños y niñas soldado es demasiado moderada y limitada, ya que “más allá de la abolición legal y política del reclutamiento y utilización de niños y niñas soldado, deben ponerse en marcha iniciativas encaminadas al desarrollo económico y la consolidación de la paz, con el fin de que su desmovilización y rehabilitación no tengan marcha atrás”.