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Las autoridades deben liberar a los activistas tunecinos si no se les acusa de ningún delito

Desde las últimas semanas, en Túnez se están produciendo protestas generalizadas. © AP GraphicsBank

Londres.- Las autoridades tunecinas deben poner en libertad o presentar cargos sin dilación contra los dos hombres arrestados después de que uno de ellos concediese entrevistas a los medios de comunicación sobre las manifestaciones que están teniendo lugar por todo el país, ha declarado hoy Amnistía Internacional.

Hamma Hammami, portavoz de la organización prohibida Partido Comunista de los Obreros Tunecinos (Parti Communiste des Ouvriers Tunisiens, PCOT), fue detenido en su casa de Túnez capital el 12 de enero. Según informes, Hamma Hammami fue detenido por más de 20 agentes de los servicios de Seguridad Presidencial, junto con un compañero suyo abogado, Mohamed Mzem, y una amiga, Mounia Obaid, que fue posteriormente puesta en libertad.

La familia de Hamma Hammami cree que fue detenido por hablar sobre las manifestaciones con los periodistas.

“Las autoridades tunecinas deben poner en libertad a Hamma Hammami y a Mohamed Mzem, a menos que se presenten de inmediato cargos penales reconocibles contra ellos, y se garantice que tendrán juicios justos”, afirmó Malcolm Smart, director del Programa para Oriente Medio y el Norte de África de Amnistía Internacional.

El llamamiento de Amnistía Internacional se abre paso entre las continuas revueltas que están teniendo lugar en todo el país y que han dejado numerosas víctimas mortales y heridos.

“Las autoridades deben revelar de inmediato el paradero de Hamma Hammami y Mohamed Mzem, y deben permitir a los detenidos tener acceso a sus familias y a abogados de su propia elección”, ha expresado Malcom Smart.

“En estos momentos no sabemos dónde tienen detenidas a estas dos personas, lo que aumenta la preocupación ante el hecho de que puedan estar siendo víctimas de torturas u otro tipo de maltratos.”

Hamma Hammami fue agredido físicamente en septiembre de 2009 por hombres que, según se cree, eran agentes de policía vestidos de civil. Los hechos tuvieron lugar en el aeropuerto de Túnez capital, cuando Hamma regresaba de un viaje a Francia, durante el que había criticado al gobierno tunecino en entrevistas con los canales de televisión Al Yazira Mubasher y France 24.

En octubre de 2009 fue citado por la policía criminal, pero no se presentó por temor a ser detenido de forma arbitraria. Desde entonces ha vivido en la clandestinidad, hasta hace poco, que ha vuelto a la vida pública. Su esposa y sus hijas también han sido víctimas de acosos por parte de agentes de seguridad.

En las últimas semanas vienen produciéndose protestas en Túnez, desencadenadas por el suicidio el 17 de diciembre de un licenciado universitario de 26 años en paro. Los manifestantes piden puestos de trabajo y mejores condiciones de vida, así como el fin de la corrupción, pero el gobierno está respondiendo con mano dura. Se acusa a los agentes de policía de abrir fuego contra los manifestantes y de matar y herir a decenas de participantes.

Muchas otras personas han sido detenidas, entre ellas periodistas y blogueros.