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La violencia contra las mujeres aviva la propagación del VIH/sida

Londres/Barcelona.- El contagio de VIH/sida está afectando a una cifra considerablemente mayor de mujeres jóvenes que de hombres, ya que la violencia contra las mujeres y niñas aviva la propagación del virus. El VIH/sida es una catástrofe de derechos humanos que afecta a cada vez más mujeres, según ha manifestado Amnistía Internacional en el informe Women, HIV/Aids and human rights, publicado en la semana Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres y próximo al Día Mundial de la lucha contra el Sida .

 

La organización de derechos humanos ha declarado: “La creciente propagación del VIH/sida entre las mujeres y la violencia sexual están interrelacionadas. Si los gobiernos quieren realmente luchar contra la enfermedad, deben hacer frente también a otra ‘pandemia’ mundial: la violencia contra las mujeres”.

 

La violencia es un factor fundamental en el riesgo que corren las mujeres de contraer el virus. Los estudios sugieren que en muchos casos la primera experiencia sexual de una niña será forzada, y sabemos que una de cada cinco mujeres será víctima de violación o intento de violación a lo largo de su vida. Las prácticas tradicionales como la mutilación genital, el matrimonio temprano o la costumbre de que las mujeres que acaban de enviudar sean “heredadas” por otros familiares varones aumentan asimismo la exposición de las mujeres al virus.

 

Las violaciones en masa y la violencia sexual que se dan en los conflictos impulsan la pandemia del VIH en países tan dispares como la República Democrática del Congo o Colombia. En la República Democrática del Congo, decenas de miles de mujeres fueron violadas durante el conflicto y el sistema de salud se ha desmoronado por completo: sólo un ocho por ciento de la sangre donada es analizada antes de utilizarla para transfusiones. La situación en la región de Darfur, en Sudán, arrasada por la guerra, probablemente seguirá el mismo rumbo, dado el uso similar que se hace de la violación y la violencia sexual como armas de guerra. Además, la mayoría de las mujeres de Darfur ha sufrido mutilación genital femenina, un factor que aumenta las probabilidades de contraer infecciones.

 

El estigma sigue siendo un problema grave, tanto para las supervivientes de la violación como para las personas que viven con el VIH/sida. Las mujeres muchas veces no buscan tratamiento médico tras la violación a causa del peligro de que en su comunidad las identifiquen como víctimas de violación y las condenen al ostracismo. En Colombia, Amnistía Internacional ha recibido testimonios sobre personas de grupos estigmatizados, como las que se cree que padecen VIH/sida, que han “desaparecido” o han sido perseguidas o asesinadas.

 

“En muchas partes del mundo el estigma bloquea el camino de las mujeres a una atención médica adecuada, y conduce a la exclusión de las mujeres de sus familias o comunidades”, ha manifestado Amnistía Internacional.

 

Cuando a las mujeres se les niega su derecho a heredar y a poseer bienes, así como el empleo y el acceso a los medios económicos, éstas se ven obligadas a depender de los hombres, lo que las sitúa en una posición muy débil para defender sus derechos y protegerse de la violencia. Muchas mujeres y niñas desconocen también las medidas que deben tomar para protegerse del VIH/sida. En Etiopía, por ejemplo, aproximadamente el 80 por ciento de las jóvenes casadas no han recibido educación y no saben leer. Para proteger los derechos de las mujeres y niñas es fundamental garantizar el acceso a una educación que incluya educación sexual, de salud y sobre el VIH/sida.

 

Amnistía Internacional ha manifestado: “La discriminación y las desiguales relaciones de poder dificultan aún más a las mujeres y las niñas el controlar su vida y su propia sexualidad, incluidas las negociaciones para mantener unas relaciones sexuales más seguras. Las mujeres deben estar capacitadas para actuar de forma efectiva en su propio interés”.

 

Con el fin de combatir la propagación del VIH/sida, los gobiernos deben tomar medidas efectivas para:

 

- aumentar la conciencia sobre el VIH/sida y garantizar el acceso a medicamentos antirretrovirales y a atención médica adecuada;

 

- poner fin a la violencia contra las mujeres;

 

- garantizar la educación de mujeres y niñas, que incluya información sobre salud y sexualidad;

 

- aumentar el poder económico de las mujeres;

 

- llevar a cabo campañas de información pública más efectivas para luchar contra el estigma que conlleva el VIH/sida.

 

“Si un gobierno no puede garantizar el acceso a una atención médica adecuada, la comunidad internacional tiene la responsabilidad de contribuir con apoyo material”, ha añadido Amnistía Internacional.

 

Información complementaria

ONUSIDA calculaba que el número de personas que en 2003 vivían con VIH/sida era de 35,7 millones de adultos (de los que 17 millones eran mujeres) y 2,1 millones de niños. Una proporción cada vez mayor de los infectados con el VIH/sida son mujeres. En todo el mundo, las mujeres jóvenes tienen 1,6 veces más de probabilidades de vivir con el VIH/sida que los hombres jóvenes, según ONUSIDA. En el África subsahariana, el 57 por ciento de los adultos que viven con el virus son mujeres, y dos tercios de los jóvenes VIH positivo son mujeres y niñas.

 

Las mujeres cada vez luchan más y con más eficacia por sus derechos.  El activismo de base llevado a cabo por mujeres, y en particular por mujeres que viven con el VIH/sida, se ha acelerado en los últimos años.