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Debe investigarse homicidio de activista en una protesta pacífica

Khaled al Junaidi, destacado activista de la agrupación separatista yemení Movimiento del Sur, encabezaba una huelga en el distrito de Crater cuando cinco agentes de seguridad enmascarados le ordenaron que bajara de su automóvil y le dispararon en el pecho.

Las autoridades yemeníes deben investigar la muerte de un activista político por disparos de las fuerzas de seguridad durante una protesta pacífica celebrada hoy en la ciudad meridional de Adén; así lo ha afirmado Amnistía Internacional.

Khaled al Junaidi, destacado activista de la agrupación separatista yemení Movimiento del Sur, encabezaba una huelga en el distrito de Crater cuando cinco agentes de seguridad enmascarados le ordenaron que bajara de su automóvil y le dispararon en el pecho.

“Este homicidio deliberado y espeluznante es, aparentemente, una ejecución extrajudicial motivada por el activismo pacífico de Khaled al Junaidi dirigido a promover la independencia para el sur de Yemen”, ha dicho Said Boumedouha, director adjunto del Programa de Amnistía Internacional para Oriente Medio y Norte de África.


“Las autoridades yemeníes tienen, en virtud del derecho internacional, la obligación de garantizar que se realiza una investigación sin demora, independiente e imparcial sobre su homicidio, y que todos los responsables comparecen ante un tribunal, incluidos quienes ordenaron su muerte.”

 

Khaled al Junaidi, detenido y torturado con anterioridad por las fuerzas de seguridad debido a su activismo político, estaba supervisando la huelga pacífica en Crater, distrito de Adén. Su cometido incluía documentar la protesta desde su vehículo y tomar fotografías.

Cinco agentes enmascarados, que vestían el uniforme oficial de las fuerzas de seguridad y se desplazaban en uno de sus vehículos, interceptaron su automóvil en un lugar donde los agentes estaban disparando gas lacrimógeno contra la multitud.

Después de que uno de ellos disparara contra Khaled al Junaidi y lo hiriera de gravedad, los agentes lo llevaron a un hospital cercano y lo abandonaron a la entrada, donde murió.

Khaled al Junaidi había sido liberado el 27 de noviembre, junto con otro compañero activista, Anwar Ismail, tras permanecer tres semanas recluido sin cargos.

Era la cuarta vez que lo detenían por su relación con el Movimiento del Sur, también llamado Al Hirak, su nombre abreviado en árabe.

Tanto Khaled al Junaidi como Anwar Ismail habían sufrido torturas anteriormente bajo custodia. Khaled afirmaba que, en una ocasión, había permanecido esposado y colgado de las muñecas 23 horas al día durante una semana entera.

Información complementaria

El Movimiento del Sur es una coalición de grupos de oposición política del sur de Yemen que piden la secesión de su región respecto al norte.

Desde 2007 vienen produciéndose manifestaciones esporádicas en gran medida pacíficas. Comenzaron con protestas de militares del sur retirados, que se quejaban de no estar recibiendo el mismo trato que los del norte en materia de empleo, sueldo y pensiones.

Las protestas por la discriminación de la población del sur dieron paso gradualmente a peticiones de secesión, que continuaron tras el derrocamiento del presidente Alí Abdulá Salé en 2011.

El gobierno ha respondido a estas protestas con mano dura y decenas de manifestantes han resultado muertos. En muchos casos, al parecer murieron por disparos a pesar de que no representaban una amenaza para las fuerzas de seguridad ni para terceros.

Desde 2007, las fuerzas de seguridad han detenido y recluido –en muchos casos de manera arbitraria– a miles de manifestantes y transeúntes, así como activistas.