¿Qué significa genocidio y cómo surgió?
Raphael Lemkin, abogado y académico polaco de origen judío que huyó de la Polonia ocupada por los nazis, publicó en 1944 su libro Axis Rule in Occupied Europe (El poder del Eje en la Europa ocupada), en el que analizó las políticas de ocupación y las atrocidades cometidas por la Alemania nazi contra las poblaciones de los territorios ocupados. En esta obra, Lemkin acuñó el término “genocidio”, a partir del sustantivo griego genos, relacionado con la idea de pueblo o grupo, y el sufijo latino -cidio, relativo a matar.
El término apareció por primera vez en un documento jurídico internacional en el acta de acusación de los juicios de Núremberg. En ella se acusó a los dirigentes nazis de haber cometido un “genocidio deliberado y sistemático”, definido como la exterminación de grupos raciales y nacionales contra la población civil de determinados territorios ocupados, con la intención de destruir determinados grupos nacionales, raciales o religiosos, entre ellos personas judías, polacas y romaníes.
Sin embargo, el genocidio aún no constituía un delito autónomo en el Estatuto del Tribunal de Núremberg. La Asamblea General de la ONU lo reconoció como crimen de derecho internacional en 1946 y, en 1948, aprobó la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio, que lo codificó como tal.
Normas internacionales que prohíben el genocidio
La Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio, adoptada por la ONU en 1948, es el principal tratado internacional sobre genocidio: lo define y establece las obligaciones de los Estados de prevenirlo y sancionarlo. En cumplimiento de esta Convención, España incorporó el delito de genocidio en su Código Penal en 1971.
Este tratado, impulsado en el contexto de los crímenes cometidos durante el Holocausto nazi y de la evolución del derecho internacional tras los juicios de Núremberg, confirmó el genocidio como crimen de derecho internacional, aplicable tanto en tiempo de paz como en tiempo de guerra. Décadas más tarde, otros estatutos internacionales adoptaron esta definición, como el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional y los de los Tribunales Penales Internacionales para la ex Yugoslavia y Ruanda.

Manifestación en Lisboa por Palestina durante el Día Internacional de Solidaridad con el Pueblo Palestino, el 29 de noviembre de 2025, dentro de la campaña internacional para poner fin al genocidio en Gaza. © Amnesty International Portugal
Tribunales que pueden juzgar genocidio
Pese a los precedentes de la creación del Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia (1993) y del Tribunal Penal Internacional para Ruanda (1994), hubo que esperar a 1998, con la adopción del Estatuto de Roma, para establecer una corte penal internacional permanente que pudiera juzgar a personas acusadas de cometer los cuatro crímenes más graves de trascendencia para la comunidad internacional: genocidio, crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad y agresión. Nació así la Corte Penal Internacional (CPI), con sede en La Haya, que comenzó a funcionar el 1 de julio de 2002. Este tribunal es permanente, independiente y está vinculado a las Naciones Unidas mediante un acuerdo, pero no forma parte de su estructura; ejerce su jurisdicción sobre los crímenes más graves de forma complementaria a los tribunales nacionales de cada Estado.
Por otro lado, siguiendo el principio de jurisdicción universal, muchos países contemplan la posibilidad de juzgar el crimen de genocidio aunque no se haya cometido en su territorio. En este sentido, España fue durante años un referente en la lucha contra la impunidad, investigando violaciones graves de derechos humanos en Chile, Argentina, Guatemala, China, Ruanda o el Sáhara Occidental. Sin embargo, en 2014 una reforma exprés de la Ley Orgánica del Poder Judicial, impulsada por el gobierno de Mariano Rajoy, limitó drásticamente el alcance de este principio. Desde entonces, los tribunales españoles pueden investigar estos delitos cometidos fuera del territorio nacional cuando el procedimiento se dirija contra un español, contra un ciudadano extranjero que resida habitualmente en España o contra un extranjero que se encuentre en España y cuya extradición haya sido denegada por las autoridades españolas. La reforma también ordenó aplicar los nuevos requisitos a las causas que estaban en tramitación, de modo que debían archivarse aquellas sobre las que los tribunales españoles dejaran de tener jurisdicción.

Un investigador forense examina un cráneo recuperado en una fosa común próxima a Srebrenica, donde fueron asesinadas miles de personas musulmanas bosnias durante el genocidio de Srebrenica de 1995. © APGraphicsBank
Actos de genocidio según el derecho internacional
El Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional recoge en su artículo 6 la definición de genocidio establecida por la Convención de la ONU de 1948. La prohibición del genocidio es una norma fundamental del derecho internacional, mientras que la jurisdicción de la Corte Penal Internacional se rige por las condiciones establecidas en su Estatuto. Para que un acto sea calificado como genocidio se requiere la intención de destruir total o parcialmente a un grupo nacional, étnico, racial o religioso.
Actos materiales que constituyen genocidio:
- Matanza de miembros del grupo: causar la muerte con intención de destruir al grupo total o parcialmente.
- Lesión grave física o mental: incluye tortura, actos considerados inhumanos o degradantes, violaciones, violencia sexual y demás actos que acaben causando una lesión grave a la integridad de las víctimas.
- Sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que conlleven su destrucción física, total o parcial: privar a los miembros del grupo de recursos indispensables para su supervivencia como alimentos o medicinas.
- Impedir nacimientos en el grupo: esterilizaciones forzadas, abortos o separación de sexos.
- Traslado forzoso de niños y niñas del grupo a otro grupo: consiste en trasladar por la fuerza a personas menores de 18 años pertenecientes a un grupo nacional, étnico, racial o religioso a otro grupo. Para constituir genocidio, este acto debe realizarse con la intención específica de destruir total o parcialmente al grupo protegido.
Otros actos punibles relacionados con el genocidio:
- Conspiración para cometer genocidio.
- Instigación directa y pública a cometer genocidio.
- Tentativa de genocidio, aunque no se haya consumado, y complicidad en genocidio.
Nota aclaratoria:
- ¿Qué grupos protege la definición internacional de genocidio?
Según la Convención de la ONU de 1948, los grupos protegidos son nacionales, étnicos, raciales o religiosos. No se incluyen expresamente los grupos políticos ni la destrucción cultural. - ¿Existe obligación de prevenir el genocidio fuera de las fronteras estatales?
Sí. La jurisprudencia internacional ha establecido que la obligación de prevenir el genocidio puede extenderse más allá de las propias fronteras de cada Estado. - ¿Cuál es la diferencia con los crímenes contra la humanidad?
La diferencia principal es la intención específica de destruir a un grupo protegido, total o parcialmente, lo que distingue el genocidio de otros crímenes internacionales.

Personas rohinyás refugiadas en un asentamiento informal de Cox's Bazar, Bangladesh, tras huir de la violencia y la persecución contra la población rohinyá en Myanmar. © Allison Joyce/Getty Images
¿A quién se puede juzgar por genocidio?
La Corte Penal Internacional tiene competencia para juzgar a personas físicas, siempre que tuvieran 18 años o más en el momento de la presunta comisión del crimen, de acuerdo con el principio de responsabilidad individual del Estatuto de Roma. Esto incluye a ejecutores materiales, autores intelectuales, superiores jerárquicos y cómplices, sin importar el cargo oficial –incluso jefes de Estado y altos funcionarios–, y el cargo oficial o las inmunidades no impiden a la Corte ejercer su jurisdicción. La CPI nunca juzga a Estados ni organizaciones, y puede ejercer su jurisdicción cuando una situación es remitida por un Estado Parte o por el Consejo de Seguridad de la ONU, o cuando el Fiscal solicita iniciar una investigación por iniciativa propia y recibe la autorización de una Sala de Cuestiones Preliminares, conforme al Estatuto de Roma.
¿Prescribe el crimen de genocidio?
El genocidio no prescribe, por lo que no existe un límite de tiempo para su investigación y enjuiciamiento. Así figura en la Convención sobre la Imprescriptibilidad de los Crímenes de Guerra y de los Crímenes de Lesa Humanidad de 1968.
Principales genocidios de la historia: del Holocausto a Gaza
1. El Holocausto: genocidio nazi durante la Segunda Guerra Mundial
El Holocausto marcó un antes y un después en la historia de la humanidad. Fue el exterminio sistemático perpetrado por el régimen nazi durante la Segunda Guerra Mundial, y tuvo un papel fundamental en el posterior desarrollo y codificación internacional del concepto de genocidio. Hace referencia al asesinato sistemático de seis millones de personas judías europeas por el régimen nazi y sus aliados y colaboradores. Los dirigentes nazis denominaron ‘la solución final’ a su plan para destruir a la población judía de Europa.
Desde el ascenso al poder del nacionalsocialismo en Alemania, el régimen nazi implantó políticas de persecución contra las personas judías y otros grupos considerados “inferiores” o enemigos. Estas políticas incluyeron discriminación, desposesión, arrestos, confinamiento en guetos, deportaciones, trabajos forzosos y reclusión en prisiones, campos de concentración y centros de exterminio. El más conocido de ellos fue el de Auschwitz, en Polonia, donde fueron asesinadas aproximadamente un millón de personas judías, principalmente mediante cámaras de gas. Auschwitz-Birkenau fue también escenario de otros asesinatos y de trabajos forzados, experimentos médicos y otras formas de persecución y violencia.
El régimen nazi también persiguió y asesinó a millones de otras personas, entre ellas personas romaníes y sintis, personas con discapacidad, opositores políticos, personas LGBTIQ+, prisioneros de guerra soviéticos y otras poblaciones.
Condenas históricas:
- Los Juicios de Núremberg (1945-1946) llevaron ante el Tribunal Militar Internacional a 24 dirigentes nazis acusados; 21 comparecieron ante el tribunal y Martin Bormann fue juzgado en ausencia. Aunque el término “genocidio” apareció en la acusación, todavía no constituía un delito autónomo en el Estatuto del Tribunal. Doce acusados fueron condenados a muerte; diez fueron ejecutados, Hermann Göring se suicidó antes de la ejecución y Martin Bormann fue condenado en ausencia.
- Juicios posteriores y condenas específicas (1946-1949): Entre 1946 y 1949 se celebraron 12 juicios adicionales, conocidos como los Juicios de Núremberg Subsiguientes. En ellos fueron condenados médicos nazis responsables de experimentos humanos, industriales que explotaron mano de obra esclava, responsables de campos de concentración y oficiales de las SS.
2. El genocidio de Ruanda: la barbarie de 1994
El 7 de abril de 1994, tras décadas de tensiones entre tutsis y hutus heredadas del sistema colonial belga, comenzó uno de los episodios más terribles de la historia reciente. Tras el asesinato del presidente ruandés Juvénal Habyarimana el 6 de abril de 1994, comenzaron los asesinatos masivos contra la población tutsi y de hutus moderados.
En apenas 100 días, fueron asesinadas alrededor de 800.000 personas. Miles más fueron torturadas, violadas y sometidas a violencia sexual sistemática.
Ese mismo año, en noviembre de 1994, se creó el Tribunal Penal Internacional para Ruanda (TPIR), que hasta su cierre en 2015 dictó 61 condenas por su participación en genocidio, crímenes de lesa humanidad, crímenes de guerra y otras violaciones graves del derecho internacional. Paralelamente, los tribunales comunitarios gacaca en Ruanda juzgaron a decenas de miles de responsables.
Condenas históricas:
- Jean-Paul Akayesu, alcalde de Taba: primera persona condenada por genocidio por un tribunal internacional (1998).
- Théoneste Bagosora, coronel del Ejército ruandés y director de gabinete del Ministerio de Defensa: condenado inicialmente a cadena perpetua en 2008 por genocidio, crímenes de lesa humanidad y graves violaciones del derecho internacional humanitario; su pena fue reducida a 35 años en apelación. Murió en prisión en 2021.

Niños y niñas refugiados ruandeses en el campamento de Kintele tras el genocidio de Ruanda de 1994. © Amnesty International
3. El genocidio camboyano: Pol Pot y los Jemeres Rojos
En 1975, tras una cruenta guerra civil, los Jemeres Rojos liderados por Pol Pot tomaron el poder en Camboya a través de su grupo político, Kampuchea Democrática. Su objetivo era instaurar un régimen inspirado en el maoísmo y el estalinismo, que implicaba un retroceso hacia una sociedad agrícola y una “purificación de la población” similar al régimen nazi. Para ello, pusieron en marcha un proceso masivo de asesinatos, torturas, trabajos forzados y hambrunas contra toda persona considerada enemiga del Estado.
Se calcula que durante los siguientes cuatro años, hasta la invasión vietnamita en 1979, murieron entre 1,5 y 2 millones de personas, aproximadamente una cuarta parte de la población.
Las condenas por los crímenes del régimen fueron dictadas por el Tribunal Especial para Camboya (ECCC), creado en 2006 como tribunal mixto nacional e internacional bajo auspicio de la ONU y el gobierno camboyano.
Condenas históricas:
- Kaing Guek Eav (alias Duch), director del centro de detención S-21: condenado a 30 años de prisión en primera instancia y posteriormente a cadena perpetua en 2012. Fue condenado por crímenes contra la humanidad y graves violaciones de los Convenios de Ginebra, no por genocidio. Murió en 2020.
- Nuon Chea y Khieu Samphan fueron condenados a cadena perpetua por genocidio contra las poblaciones vietnamita y cham musulmana, además de otros crímenes internacionales. Nuon Chea murió en 2019 durante el procedimiento de apelación. La Sala Suprema puso fin al procedimiento sin anular la sentencia de primera instancia ni las condenas subyacentes. En 2022, la Sala Suprema confirmó la condena de Khieu Samphan por genocidio, crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad, y confirmó su pena de cadena perpetua.
4. El genocidio en Srebrenica: la masacre de Srebrenica (1995)
Tras la desintegración de Yugoslavia en 1991, estalló la guerra en Bosnia (1992-1995), durante la cual se cometieron crímenes de derecho internacional y graves violaciones de derechos humanos, incluido el genocidio. En julio de 1995, fuerzas del Ejército serbio bosnio y de grupos paramilitares perpetraron la masacre de Srebrenica, donde fueron asesinados más de 8.000 hombres y niños musulmanes bosnios, mientras que unas 30.000 mujeres, niños y personas mayores fueron expulsados por la fuerza del enclave.
La jurisprudencia internacional ha establecido de forma definitiva que los crímenes cometidos en Srebrenica en julio de 1995 constituyeron genocidio. El Tribunal Internacional para la ex Yugoslavia (ICTY) y la Corte Internacional de Justicia (CIJ) llegaron a esta conclusión en sus sentencias. En 2024, la Asamblea General de las Naciones Unidas designó el 11 de julio como Día Internacional de Reflexión y Conmemoración del Genocidio de Srebrenica de 1995. Otros crímenes cometidos durante la guerra de Bosnia (incluidas persecuciones, deportaciones, violaciones, desapariciones forzadas y asesinatos) han sido juzgados como crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad. Algunas jurisdicciones nacionales también han dictado condenas por genocidio en relación con hechos ocurridos en otros lugares, dentro de sus respectivos marcos jurídicos.
Condenas históricas:
- Radovan Karadžić, ex líder serbio bosnio, fue condenado por el ICTY en marzo de 2016 por genocidio en la zona de Srebrenica, además de crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra. El tribunal lo condenó inicialmente a 40 años de prisión; en 2019, la Sala de Apelaciones sustituyó esa pena por cadena perpetua y reconoció su responsabilidad penal individual y de mando en la organización y ejecución del genocidio y otras atrocidades.
- Ratko Mladić, ex jefe del Estado Mayor del Ejército serbio bosnio, fue declarado culpable en noviembre de 2017 de genocidio, crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra, incluida la masacre de Srebrenica, y condenado a cadena perpetua. La Sala de Apelaciones ratificó la condena en 2021 y confirmó la pena de cadena perpetua.

Una integrante de Women of Srebrenica, asociación que busca a las personas desaparecidas durante la guerra de Bosnia, durante una investigación de Amnistía Internacional sobre los crímenes cometidos durante el conflicto. Bosnia y Herzegovina. © Amnesty International
5. Genocidios del siglo XXI: yazidíes y rohingyas
El presente siglo no ha estado exento de actos de genocidio en distintas partes del mundo.
En 2014, el Daesh ocupó la ciudad iraquí de Sinjar, ejecutando a miles de hombres, mujeres, niños y personas mayores. Más de 6.000 yazidíes (en su mayoría mujeres y niñas) fueron secuestrados y sometidos a esclavitud sexual y otras formas de violencia, según datos de Naciones Unidas. Miles de personas huyeron a las montañas, donde muchas murieron de hambre y sed. En 2016, la Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre Siria de la ONU concluyó que Daesh había cometido genocidio contra la población yazidí.
Más de 5.000 personas yazidíes fueron asesinadas y más de 400.000 desplazadas tras la ofensiva lanzada por el Estado Islámico en agosto de 2014 en Sinjar y el norte de Irak. A finales de 2021, unas 2.800 mujeres y niños yazidíes seguían cautivos o desaparecidos. En 2024, Naciones Unidas señaló que miles de personas yazidíes, entre ellas mujeres, hombres y niños y niñas, continuaban desaparecidas y que unas 200.000 permanecían desplazadas.
En 2017, fuerzas del ejército y la policía de Myanmar, junto con otras personas que participaron en los ataques, emprendieron una persecución sistemática contra la minoría musulmana rohingya. Miles de personas fueron asesinadas, se produjeron violaciones masivas y miles de hogares y cultivos fueron incendiados. La misión internacional independiente de investigación de la ONU concluyó que existía información suficiente para justificar la investigación y el enjuiciamiento de altos mandos militares por genocidio, mientras que Amnistía Internacional documentó crímenes de lesa humanidad y una campaña de limpieza étnica. El ataque provocó el éxodo de unas 700.000 personas hacia Bangladesh, generando una de las crisis humanitarias más graves de la región.
Siguen abiertos procedimientos internacionales relacionados con los crímenes contra la población rohinyá. Ante la Corte Internacional de Justicia, el caso presentado por Gambia contra Myanmar en virtud de la Convención sobre el Genocidio sigue pendiente de sentencia, tras la celebración de las vistas públicas sobre el fondo en enero de 2026. En 2020, la Corte ordenó medidas provisionales para prevenir actos prohibidos por la Convención y preservar pruebas.
Por otra parte, en noviembre de 2024 la Fiscalía de la Corte Penal Internacional solicitó una orden de detención contra el general Min Aung Hlaing por presuntos crímenes de lesa humanidad de deportación y persecución de la población rohinyá. La solicitud quedó pendiente de decisión judicial; no equivale a una orden de detención ya emitida.
Condena histórica:
- Taha al-Jumailly, exmiembro del Daesh, fue condenado en 2021 por el Tribunal Superior Regional de Frankfurt (Alemania) a cadena perpetua por genocidio, crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra. El tribunal reconoció que tenía la intención de eliminar a la minoría religiosa yazidí mediante homicidios, esclavización y tortura de mujeres y niñas. Esta sentencia histórica, basada en testimonios de víctimas y pruebas documentales, fue la primera condena penal en el mundo por genocidio cometido contra la población yazidí.

Fotografía realizada por Amnistía Internacional durante una misión de investigación en Iraq, en el contexto de las graves violaciones de derechos humanos documentadas en el país. © Amnesty International
6. El genocidio de Gaza: crímenes documentados y medidas judiciales internacionales
Desde el 7 de octubre de 2023, la población palestina de la Franja de Gaza sufre una ofensiva militar israelí que Amnistía Internacional ha calificado como genocidio. Las investigaciones de la organización han documentado bombardeos indiscriminados contra civiles, la destrucción sistemática de infraestructuras esenciales y el bloqueo total de bienes básicos, incluidos alimentos, agua y medicinas. Según Amnistía, estas prácticas constituyen actos genocidas, en particular la matanza de la población civil palestina, la lesión grave física y mental y el sometimiento a condiciones de vida que amenazan su supervivencia.
La organización también ha denunciado el uso del hambre como método de guerra, señalando que Israel ha impedido la entrada de ayuda humanitaria y ha atacado instalaciones médicas y de suministro. Estas acciones, documentadas sobre el terreno, se enmarcan en la definición de genocidio establecida por la Convención de 1948.
Amnistía Internacional ha destacado que la destrucción sistemática de zonas residenciales y tierras agrícolas, junto con el desplazamiento forzoso de alrededor del 90% de la población, demuestra una política deliberada orientada a hacer Gaza inhabitable y a privar de recursos básicos a millones de personas palestinas. Esto amplía el patrón de condiciones genocidas impuestas en Gaza a lo largo de 2024 y 2025.
Medidas judiciales internacionales
En diciembre de 2023, Sudáfrica presentó una demanda ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) acusando a Israel de violar la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio en Gaza. En enero de 2024, la CIJ dictó medidas provisionales, ordenando a Israel adoptar todas las medidas a su alcance para prevenir los actos prohibidos por la Convención, prevenir y sancionar la incitación directa y pública al genocidio, y permitir la entrada de ayuda humanitaria y servicios básicos que se necesitan con urgencia.
Desde entonces, la CIJ ha dictado nuevas medidas provisionales en marzo y mayo de 2024, reafirmando las órdenes anteriores y exigiendo, entre otras medidas, detener inmediatamente la ofensiva militar y cualquier otra acción en la gobernación de Rafah que pudiera infligir a la población palestina de Gaza condiciones de vida capaces de provocar su destrucción física total o parcial, mantener abierto el paso fronterizo de Rafah y permitir la entrada sin restricciones y a gran escala de ayuda humanitaria y servicios básicos.
Amnistía Internacional concluyó en diciembre de 2024, sobre la base de sus investigaciones, que Israel ha cometido y sigue cometiendo genocidio contra la población palestina de la Franja de Gaza ocupada. La organización ha documentado actos prohibidos por la Convención sobre el Genocidio y ha señalado que Israel sigue sometiendo a la población palestina a condiciones de vida calculadas para causar su destrucción física.
La CIJ aún no ha dictado una sentencia definitiva sobre el fondo del caso presentado por Sudáfrica, por lo que las medidas provisionales adoptadas hasta ahora no constituyen una determinación definitiva de que se haya cometido genocidio. El procedimiento continúa abierto.
Amnistía Internacional ha mostrado su apoyo al trabajo de la Corte Internacional de Justicia, así como a otras instituciones internacionales, y exige a la comunidad internacional que actúe de inmediato para detener el genocidio en Gaza, por ejemplo, suspendiendo las transferencias de armas a Israel y apoyando las investigaciones abiertas por estas instituciones internacionales.
