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Edward Snowden, denunciante y antiguo analista de la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos (NSA, por sus siglas en inglés). © The Guardian via Getty Images

Edward Snowden: "Si alguien programado para ver patrones de delincuencia analiza tus datos, no va a encontrarte a ti, va a encontrar un delincuente"

Campaña #DejenDeSeguirme

¿Qué es vigilancia?

Vigilancia es el seguimiento de las comunicaciones, acciones o movimientos de una persona por un Gobierno, empresa, grupo o persona.

¿Cuándo es legal la vigilancia?

En general, cuando es selectiva, se basa en indicios suficientes de conducta delictiva y está autorizada por una autoridad estrictamente independiente, como un juez.

¿Qué es la vigilancia masiva?

La vigilancia masiva indiscriminada es el control de las comunicaciones por internet y telefónicas de un gran número de personas —a veces de países enteros— sin que existan indicios suficientes de conducta delictiva. Este tipo de vigilancia no es legal.

¿Quiénes son los "cinco ojos"?

Los cinco ojos se refieren a una alianza de intercambio de información formada por Australia, Canadá, Estados Unidos, Nueva Zelanda y Reino Unido.

¿Qué es la GCHQ?

La Jefatura de Comunicaciones del Gobierno es la agencia de seguridad responsable de facilitar datos sobre comunicaciones al Gobierno de Reino Unido.

¿Qué es la NSA?

La Agencia de Seguridad Nacional es responsable de reunir y analizar información y datos de inteligencia en Estados Unidos.

¿Me están espiando los Gobiernos?

Si usas internet o un teléfono móvil, la respuesta es que probablemente sí. Hay programas como Prism y Upstream (de la NSA) y Tempora (de la GCHQ) que acceden a datos de Google, Microsoft y Yahoo, etc., y a cables de fibra óptica que llevan comunicaciones globales por internet.

¿Qué datos recogen?

Algunos Gobiernos almacenan y analizan historiales de navegación, búsquedas en internet, mensajes de correo electrónico, mensajes instantáneos, conversaciones por webcam y llamadas telefónicas. También reúnen metadatos  —datos sobre datos—, como destinatarios de correo electrónico, horas de llamadas y registros de ubicación.

¿Qué hacen con mis datos?

Se guardan en grandes centros de datos donde unos algoritmos informáticos pueden hacer búsquedas en ellos y analizarlos. También están a disposición de las autoridades de las agencias de seguridad de los "cinco ojos" a través de potentes bases de datos como XKeyscore. Tienen acceso a los datos, en diferentes grados, agencias de inteligencia de 41 países.

¿Cómo afecta la vigilancia masiva a nuestros derechos humanos?

Es una violación grave de nuestro derecho a la intimidad. También limita la libertad de expresión, pues las personas estarán menos dispuestas a comunicarse libremente si saben que se las está vigilando.

Edward Snowden reveló el escandaloso alcance de las redes de espionaje electrónico que dirigen Estados Unidos y Reino Unido. Con motivo de nuestra campaña por la prohibición de la vigilancia masiva, hablamos con el ex analista de seguridad de cómo este espionaje masivo es un ataque contra el derecho a la intimidad y a la libertad de expresión.

 

Nuestros Gobiernos espían todo lo que hacemos en Internet. Los documentos que Edward Snowden hizo públicos hace casi dos años han revelado cómo las agencias de seguridad estatales utilizan la vigilancia masiva para recoger, almacenar y analizar millones de comunicaciones privadas de personas en todo el mundo.

Tenemos agencias mirando a través de webcams en los dormitorios de la gente", nos dijo hace poco. “Y están recogiendo al día miles de millones de registros de ubicación de teléfonos móviles. Ellos saben dónde te subiste al autobús, dónde fuiste a trabajar, dónde dormías, y qué otros teléfonos móviles dormían contigo".

Tratarnos como a delincuentes

Nuestros políticos nos dicen que necesitan más poderes para espiar a fin de poder atrapar a "terroristas". Pero no hay pruebas de que la vigilancia masiva vaya a ayudarles. En los años anteriores a los atentados de París, las fuerzas de seguridad identificaron a los presuntos autores como posibles riesgos para la seguridad, pero luego los descartaron. No hay cantidad suficiente de datos personales que hubieran podido conseguir que hubiera cambiado esto.

Más aún: cuando los Gobiernos nos espían así, abandonan unos arraigados principios legales. Nos tratan a todos como a presuntos delincuentes, y cada detalle de nuestra vida personal como algo sospechoso.

"La intimidad es para los que no tienen poder", dice Snowden. "Pero la transparencia es para los poderosos. Cuando vivimos en épocas de conflicto en las que nos enfrentamos a serios adversarios extranjeros, es importante proteger nuestros valores. Es en épocas de pánico cuando perdemos derechos".

Un dilema falso

Nuestros Gobiernos nos enfrentan a un dilema falso: seguridad o libertad. Hace siglos que las sociedades tienen que equilibrar ambas. Esto significa que presumimos que las personas son inocentes hasta que se demuestra su culpabilidad. Que tienen derecho a la vida privada. Y que los Gobiernos tienen que sospechar que alguien ha hecho algo malo antes de restringir su libertad.

Algunos dicen: "Si no has hecho nada malo, no tienes nada que ocultar". Pero eso nos hace depender enormemente de la confianza en que nuestros políticos hacen lo correcto. "Podríamos tener hoy el Gobierno más responsable del mundo", dice Snowden. "Pero mañana podría haber un cambio". 

Y es más: los datos privados pueden usarse para atacar a periodistas, perseguir a activistas, crear perfiles y discriminar a las minorías y reprimir la libertad de expresión.

"La gente que analiza estos datos busca delincuentes", prosigue. "Podrías ser la persona más inocente del mundo, pero si alguien programado para ver patrones de delincuencia analiza tus datos, no va a encontrarte a ti: va a encontrar a un delincuente".

Ahora mismo, los Gobiernos quieren que aceptemos que no tenemos derechos cuando estamos usando internet. Que, de algún modo, cuando sacamos nuestro teléfono inteligente o entramos en nuestra cuenta de correo electrónico, todo lo que hacemos o decimos les pertenece.

No permitiríamos este grado de intrusión en nuestra vida fuera de internet, así que no debemos permitirlo dentro.

Únete al llamamiento que hacemos a los Gobiernos de Estados Unidos y Reino Unido –así como a sus más cercanos colaboradores (Australia, Canadá y Nueva Zelanda) de la alianza de los Cinco Ojos– para que prohíban la vigilancia masiva y el intercambio ilegal de información confidencial.