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Regala una rosa a las madres que no lo celebran

Amnistía Internacional lanza una ciberacción por las Madres de Soacha

 Madrid.- En 2008, el ejército de Colombia mató a más de una docena de jóvenes y mintió al presentar la mayoría de los cadáveres como los de “guerrilleros muertos en combate”. Desde entonces, sus madres luchan incansablemente para obtener justicia. Y no ha sido fácil: en su campaña, han sido amenazadas, hostigadas y sometidas a vigilancia con el fin de silenciarlas.  

Son las Madres de Soacha: Luz Marina Porras Bernal, Carmenza Gómez Romero, María Ubilerma Sanabria López, Blanca Nubia Monroy, Edilma Vargas Riojas y Flor Hilda Hernández.

Por ellas, Amnistía Internacional lanza ahora una ciberacción de cara al Día de la Madre en www.actuaconamnistia.org, que estará activa hasta el próximo 15 de mayo, para que todas las personas que lo deseen puedan enviar un mensaje personal de apoyo y comprar una rosa para estas madres que exigen justicia por el asesinato de sus hijos.

A mediados de mayo Amnistía Internacional entregará todas las rosas donadas en la Embajada de Colombia para exigir una investigación imparcial y exhaustiva de estas ejecuciones extrajudiciales. Además, la organización enviará también un ramo de rosas a José Luis Rodríguez Zapatero para reclamar a la Presidencia española de la UE que, conforme a sus propias Directrices sobre Defensores de los Derechos Humanos, exprese su preocupación por la persecución que sufren las Madres de Soacha y exija a las autoridades colombianas medidas para garantizar su seguridad.

Regala tus palabras, regala esperanza, regala una rosa

“Matar a un miembro de la guerrilla” tenía premio. El soldado que lo hacía podía recibir dinero, días de permiso y una carta de felicitación de sus superiores. En 2008 se descubría que miembros de las Fuerzas de Seguridad habían ejecutado extrajudicialmente a decenas de hombres jóvenes de Soacha, localidad cercana a Bogotá, lo que obligó al Gobierno a reconocer que las Fuerzas de Seguridad eran responsables de estas muertes y a adoptar medidas para abordar el problema. Los homicidios fueron falsamente presentados por el Ejército como “guerrilleros o paramilitares muertos en combate”. Los jóvenes habían sido atraídos con promesas de trabajo al norte de Colombia y posteriormente fueron asesinados.

En 2008, 27 oficiales del ejército fueron expulsados, dimitió el Jefe del ejército y la Fiscalía General inició una investigación sobre alrededor de 2.000 ejecuciones extrajudiciales que podrían haber sido cometidas por miembros de las Fuerzas de Seguridad durante las últimas décadas. A lo largo de 2009 decenas de miembros de las fuerzas de seguridad fueron detenidos en relación con estas muertes. Sin embargo, 31 de ellos fueron liberados en enero de 2010, porque se había pasado el plazo para la celebración de un juicio oral y la ley establece en estos casos la liberación inmediata de los detenidos. Esto mismo podría ocurrir con otros detenidos, quedando los crímenes en la más absoluta impunidad.

Desde que se descubrieron las fosas comunes de algunos de estos jóvenes, las Madres de Soacha se han organizado para pedir justicia. Desde entonces, estas mujeres y otros familiares de las víctimas han sido amenazados, hostigados y sometidos a vigilancia con el fin de silenciarlos en su campaña por buscar justicia. Alguna de ellas, como Carmenza Gómez, ha visto también como su hijo John Nilson, que le ayudaba en la búsqueda de su hermano Víctor, era asesinado durante la investigación. Otros miembros de esta misma familia siguen siendo amenazados.

 

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