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Los homicidios ilegítimos a manos de Boko Haram pueden constituir crímenes de lesa humanidad

Estados donde opera Boko Haram (en verde). Autor Bohr Bajo Licencia CC by-sa 3.0 vía wikipedia

Amnistía Internacional condena enérgicamente los homicidios ilegítimos de ciudadanos corrientes cometidos en el norte de Nigeria. Los homicidios de al menos 115 personas en las dos últimas semanas, a manos de hombres armados no identificados y de presuntos miembros de Boko Haram, pueden constituir crímenes de lesa humanidad, tal como los define el artículo 7 del Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional, en el que Nigeria es Estado Parte.

El deterioro de los derechos humanos y de la situación de seguridad en el noreste de Nigeria hace que peligre el derecho a la vida de muchos nigerianos.

Amnistía Internacional insta a Boko Haram y a cualquier otro grupo armado que actúe en el norte de Nigeria a detener de inmediato los ataques contra la población general. El gobierno debe asimismo garantizar que la población goza de protección adecuada frente a los abusos contra los derechos humanos y que los presuntos autores de esos abusos son procesados en juicios justos y sin recurrir a la pena de muerte.

Amnistía Internacional ha recibido información que indica que, desde el 20 de octubre de 2013, al menos 115 personas han muerto en ataques en diversos puntos de los Estados de Yobe y Borno.

 

  • El domingo 3 de noviembre de 2013, 32 personas de una comitiva nupcial murieron, según fuentes de Amnistía Internacional, a manos de hombres armados no identificados en la carretera que une Bama y Maiduguri, en el Estado de Borno. El ejército, sin embargo, dice que sólo murieron 5 personas. Ningún grupo ha reivindicado la autoría de ese ataque.
  • El 29 de octubre, según la información recibida, se depositaron 30 cadáveres en la morgue del Hospital General de Sani Abacha, en Damaturu, Estado de Yobe, tras un ataque lanzado por hombres armados no identificados en Damaturu.
  • Entre el 24 y el 25 de octubre de 2013, un número indeterminado de personas murió, según la información recibida, en Damaturu, Estado de Yobe, cuando unos hombres armados atacaron la ciudad. Un residente de Damaturu dijo a Amnistía Internacional que durante el ataque habían muerto al menos 50 personas. Otras fuentes dicen que murieron 35. El domingo 3 de noviembre de 2013, en una declaración en vídeo, el supuesto líder de Boko Haram, Abubakar Shekau, se atribuyó la responsabilidad de los ataques.
  • El 20 de octubre, según la información recibida, 19 personas murieron a manos de hombres armados en la localidad de Lugumani, Estado de Borno.

Amnistía Internacional siente honda preocupación por el hecho de que, si esos actos de violencia y desprecio por el Estado de derecho continúan, el nivel de impunidad en Nigeria empeorará.

Los homicidios ilegítimos recientemente cometidos en el noreste de Nigeria exigen una investigación exhaustiva, con el fin de llevar a los presuntos autores ante la justicia. Amnistía Internacional insta a los responsables de estos actos a cesar los ataques contra la población general y a respetar tanto el derecho nigeriano como las obligaciones y compromisos internacionales adquiridos por el país en materia de derechos humanos. Estos ataques demuestran un desprecio absoluto por el derecho a la vida, y pueden constituir abusos graves contra los derechos humanos.


Información complementaria:

El gobierno de Nigeria debe revisar a fondo la manera en que las fuerzas de seguridad actúan en el noreste del país, y la respuesta que estas fuerzas dan a la amenaza que supone Boko Haram. Amnistía Internacional ha instado a las fuerzas de seguridad nigerianas a actuar de acuerdo con la ley y a garantizar que ofrecen seguridad adecuada a la población de Nigeria.

Desde 2009, Amnistía Internacional ha documentado numerosos casos de homicidio ilegítimo y ataques por parte de hombres armados no identificados y otros individuos sospechosos de pertenecer a Boko Haram. Este grupo armado islamista ha perpetrado actos de violencia y abusos contra los derechos humanos, que han provocado un clima general de intimidación y temor entre la población de Nigeria. En el pasado, Boko Haram ha reivindicado la autoría de ataques con explosivos, asesinatos, ataques contra iglesias, intimidaciones y homicidios contra profesores, escolares y periodistas, y ataques contra escuelas. Estos actos constituyen delitos en virtud de la legislación nigeriana.

Al mismo tiempo, las fuerzas de seguridad incumplen su deber de proteger a la población frente a los abusos contra los derechos humanos cometidos por Boko Haram. Apenas ha habido investigaciones efectivas y procesamientos de miembros del grupo por los violentos actos delictivos que han cometido en los últimos años.