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Debe investigarse el homicidio de niños

Londres.- Amnistía Internacional pide a las autoridades israelíes que se aseguren de que se lleva a cabo una investigación exhaustiva, independiente e imparcial sobre el homicidio de dos niños palestinos a manos de miembros del ejército israelí, cometido hace unos días en la Franja de Gaza.

 

La joven Asma al-Mughayr, de 16 años, y su hermano Ahmad, de 13, fueron abatidos a tiros con pocos minutos de diferencia en la azotea de su casa, en la localidad de Rafah, en el sur de la Franja de Gaza, la mañana del 18 de mayo de 2004. Ambos murieron de un solo disparo en la cabeza, Asma mientras retiraba la ropa de la cuerda de la colada y Ahmad mientras alimentaba a las palomas.

 

Toda la información disponible indica que las balas que mataron a los dos niños fueron disparadas desde la planta superior de una casa cercana, el edificio más alto de la zona, que había sido tomada por soldados israelíes poco antes de realizarse los disparos.

 

Amnistía Internacional ha hablado con varios periodistas extranjeros que visitaron la casa de la familia Al-Mughayr y la casa cercana, que por aquel entonces estaba siendo utilizada por soldados israelíes, y ha examinado las fotografías que los periodistas tomaron. En la casa cercana, los periodistas encontraron una caja vacía de munición israelí, casquillos de bala vacíos y restos de raciones de comida del ejército israelí, todo ello junto a los agujeros que los soldados israelíes habían hecho en las paredes para disparar desde ellos como francotiradores. Las fotografías tomadas por los periodistas muestran que se veía claramente la azotea de la familia Al-Mughayr, donde murieron los dos niños.

 

Los altos mandos del ejército israelí han manifestado que es posible que los niños murieran por la detonación de un artefacto explosivo de los palestinos. Sin embargo, en las fotografías tomadas por los periodistas se ven agujeros de bala en la ropa que cuelga de la cuerda de la colada, en la antena parabólica y en la pared, y no se ve ningún daño que pudiera ser atribuido a una explosión o a la metralla procedente de una explosión.

 

Según la familia de los niños, no se oía absolutamente ningún disparo cuando éstos fueron abatidos, y no se ha informado de que hubiera ninguna explosión en aquel momento. También según la familia, Ahmad corrió escaleras abajo para pedir ayuda cuando su hermana Asma recibió un disparo en la cabeza; él recibió otro disparo en la cabeza cuando volvió a salir a la azotea desde la escalera.

 

Habida cuenta de que, durante los últimos tres años y medio, apenas se han llevado a cabo investigaciones sobre los homicidios ilegítimos de centenares de palestinos, entre ellos centenares de niños, cometidos por el ejército israelí, y que las que se han llevado a cabo no han sido adecuadas, Amnistía Internacional insta a las autoridades israelíes a:

  • garantizar que las autoridades judiciales llevan a cabo sin demora una investigación exhaustiva, independiente e imparcial;
  • asegurarse de que el ámbito, los métodos y las conclusiones de la investigación se hacen públicos;
  • garantizar que los responsables de estos homicidios comparecen ante la justicia.