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Amnistía Internacional acoge con satisfacción el anuncio de la instalación de cámaras

Londres– Amnistía Internacional acoge con satisfacción el anuncio realizado por la Guardia Civil y la Policía Nacional de que van a instalar cámaras de vídeo vigilancia en las zonas de reclusión en las que se encuentran las personas detenidas en régimen de incomunicación, conforme a las recomendaciones del relator especial de la ONU sobre la cuestión de la tortura y del Comité del Consejo de Europa para la Prevención de la Tortura. Estas medidas constituyen un medio importante de proteger a las personas detenidas frente a la tortura y otros malos tratos, además de proteger a los agentes encargados de hacer cumplir la ley frente a acusaciones falsas.

 

Sin embargo, Amnistía Internacional considera motivo de preocupación que esta iniciativa no incluya la grabación en las salas de interrogatorio, y que las medidas de grabación se utilicen únicamente cuando las solicita el juez instructor responsable del caso. Por lo tanto, la organización pide a las autoridades que garanticen que las cámaras de vigilancia se sitúan en todas las zonas de custodia de las comisarías de policía y en cualquier otro lugar en donde pueda haber personas detenidas, salvo en los casos en que esto suponga una violación del derecho a consultar con un abogado o un médico en privado. Amnistía Internacional también insta a las autoridades a que estas medidas de vigilancia se conviertan en obligatorias en todos los casos y a que se amplíen sin dilación para incluir también a las personas detenidas que no están en régimen de incomunicación.

 

Las grabaciones de las cámaras de vigilancia, que deben ser audiovisuales, deben guardarse en un lugar seguro durante un periodo de tiempo razonable, a fin de garantizar que los investigadores pueden consultarlas en caso necesario.

 

 

Información complementaria
Amnistía Internacional lleva mucho tiempo expresando preocupación ante las denuncias persistentes y generalizadas de torturas y malos tratos bajo custodia policial. Su informe de noviembre de 2007 España: Sal en la herida. La impunidad efectiva de agentes de policía en casos de tortura y otros malos tratos documentaba numerosos casos de este tipo. Muchos denunciantes afirmaron haber sido golpeados físicamente por agentes de policía, mientras que algunas personas manifestaron que habían recibido amenazas de muerte de agentes de policía y que habían sido amenazadas con un arma o un cuchillo y golpeadas en las suelas de los pies. En un caso se dijo a un detenido que, si no colaboraba, los agentes violarían a su novia. En otro, un hombre perdió la audición en un oído durante varias semanas a consecuencia de los golpes que agentes de policía le habían propinado en la cabeza.

 

Conforme a las recomendaciones del relator especial de la ONU sobre la cuestión de la tortura y del Comité del Consejo de Europa para la Prevención de la Tortura, la investigación de Amnistía Internacional concluyó que la utilización de medidas de vigilancia audiovisual en comisarías de policía constituiría una importante medida de protección contra los malos tratos. La organización ha acogido anteriormente con satisfacción la introducción de iniciativas similares por parte de las autoridades del gobierno del País Vasco y los planes existentes en Cataluña para hacer lo mismo.

 

Amnistía Internacional pide también a las autoridades españolas a que introduzcan una serie de medidas legislativas, judiciales y administrativas para impedir la tortura y otros malos tratos. La organización insta además a las autoridades a que garanticen la investigación independiente, efectiva, efectiva y sin dilación de todos los casos en los que existan motivos para creer que se han producido torturas o malos tratos.