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© GABRIEL BOUYS/AFP/Getty Images

¡Hablemos del sí!

Por Amnistía Internacional, 

Las relaciones sexuales sin consentimiento constituyen violación

Sin embargo, la realidad es que solo 8 de 31 países europeos analizados por Amnistía Internacional tienen leyes que definen la violación basándose en la ausencia de consentimiento. Por el contrario, los otros definen la violación en función de otros parámetros, como si se empleó violencia o si hubo amenazas de violencia.Pero, ¿qué pasa con los casos en los que no hay violencia física? ¿Qué hay de los casos en los que la víctima no reaccionó, se quedó paralizada, no a causa de la violencia, sino por puro terror, porque la persona que lo hizo era su amiga o pareja? Sabemos que esto sucede, así que la legislación debe tenerlo en cuenta.Al mismo tiempo, la prevalencia de la violación en Europa es impresionante. Las cifras de una encuesta realizada en toda la Unión Europea muestran que:

  • En Europa, 1 de cada 20 de 15 años o más ha sido violada. Eso representa alrededor de 9 millones de mujeres;
  • En Europa, 1 de cada 10 mujeres de 15 años o más sufrido algún tipo de violencia sexual.

Las leyes orientan las actitudes y las conductas de la gente, por lo tanto, es crucial en la legislación quede claro que el sexo sin consentimiento constituye violación.

¿Qué es el consentimiento para mantener relaciones sexuales?

En lo que se refiere a las relaciones sexuales, el consentimiento lo es todo.

A pesar de que el concepto de consentimiento es bastante sencillo, cuando se habla de él surgen diversas preguntas:

Para tener relaciones sexuales, tienes que saber que la persona con la que deseas tenerlas también quiere tener relaciones sexuales contigo.

Algunas personas preguntan si deben firmar un contrato para tener relaciones sexuales. La respuesta es no.

Simplemente deben comunicarse con la otra persona y asegurarse de que todos los actos sexuales que tengan se hacen con consentimiento mutuo.

El consentimiento sexual debe ser una elección voluntaria y libre para todas las partes implicadas. Guardar silencio o no decir no NO es lo mismo que dar el consentimiento.

Una regla general es: en caso de duda, pregunta. Si sigues dudando, para.

No es incómodo preguntar y no debes seguir adelante a menos que la otra persona consienta.

Si una persona está dormida o inconsciente, esa persona no puede reaccionar, lo que significa que no puede dar su consentimiento a ninguna clase de acto sexual.

El ya famoso vídeo del té explica muy bien qué es el consentimiento.

Mujeres de toda Europa, incluida Dinamarca, donde se hizo esta foto, hacen campaña por lograr una legislación sobre la violación basada en el consentimiento. ©John Nielsen

Las relaciones sexuales sin consentimiento constituyen violación... pero en muchos países europeos esto no está reflejado en la ley

Amnistía Internacional ha analizado la legislación sobre violación de 31 países de Europa. Solo 8 de esos países tienen legislación basada en el consentimiento.

Se está avanzando en la dirección correcta, básicamente gracias a mujeres valientes que luchan por cambiar la situación. En 2018, Islandia y Suecia se convirtieron en el séptimo y el octavo países de Europa que adoptaban una legislación que define la violación por la ausencia de consentimiento.

Los otros seis son Reino Unido, Irlanda, Luxemburgo, Alemania, Chipre y Bélgica.

En el resto de países europeos, para que el delito sea considerado violación, la ley exige cosas como que se haya empleado el uso de la fuerza o que haya habido amenazas de uso de la fuerza, pero esto no es lo que ocurre en la gran mayoría de los casos de violación.

Como consecuencia, muchas supervivientes de violación no pueden acudir a la justicia, lo que lleva a la falta de confianza en el sistema judicial. Por tanto, hay menos mujeres que deciden denunciar violencia sexual a la policía y los perpetradores quedan libres.

Lee la perspectiva general de Amnistía sobre la violación en Europa

En Europa la violación no se denuncia

La violación es una forma de violencia sexual y puede tener un profundo impacto emocional, físico y psicológico en la víctima. Cualquiera, independientemente de su género, puede ser víctima de violación. Sin embargo, es un delito que afecta desproporcionadamente a mujeres y niñas.

A pesar de la gravedad de la infracción, en Europa las cifras de denuncias de casos de violación siguen estando muy por debajo de la realidad. El miedo a no ser creída, la desconfianza en el sistema de justicia o el estigma disuaden a demasiadas mujeres de denunciar una violación.

Entre las mujeres y niñas que pueden enfrentar desafíos concretos si hacen valer sus derechos se pueden citar a las trabajadoras sexuales, las mujeres transgénero, las que viven en zonas rurales, las mujeres sin hogar, las solicitantes de asilo, las mujeres en situación de migración irregular y las que padecen abuso de sustancias o enfermedad mental.

Y cuando denuncian, la probabilidad de que los hechos sean juzgados es pequeña. A menudo los casos se archivan en diversas etapas de las actuaciones judiciales sin llegar siquiera a juicio. Esto significa que los perpetradores no rinden cuentas.

Los mitos nocivos y los estereotipos de género sobre lo que constituye violación y consentimiento están generalizados tanto en los sistemas de justicia como en las sociedades en general.

Cambiar las leyes contribuirá a cambiar actitudes

La adopción de leyes basadas en el consentimiento no impedirá que las violaciones sigan ocurriendo, pero es un paso importante para cambiar actitudes y obtener justicia. Las leyes orientan las actitudes y las conductas de la gente, por lo tanto deben dejar claro que el sexo sin consentimiento constituye violación.Una encuesta reciente reveló algunas actitudes preocupantes entre la población de la UE:

  • Más de 1 de 4 personas en la UE cree que las relaciones sexuales sin consentimiento podrían estar justificadas en ciertas circunstancias, como por ejemplo, si la víctima está borracha o bajo los efectos de drogas, va voluntariamente a casa con alguien, lleva ropa sugerente, no dice claramente que no o no se resiste físicamente;
  • Más de 1 de 5 personas en la UE cree que las mujeres a menudo inventan o exageran las denuncias de abusos o violación.

Nada de lo anterior es correcto; todo está enraizado en estereotipos nocivos y sexistas sobre las víctimas de violación. El único responsable de una violación es el perpetrador.

Estos estereotipos están tan generalizados en la sociedad como en los tribunales. En 2013, en Suecia, tres jóvenes varones fueron absueltos de violar a una niña de 15 años con una botella hasta provocarle una hemorragia. La sentencia decía: “Las personas que mantienen relaciones sexuales hacen cosas de forma natural con el cuerpo de las demás de forma espontánea, sin pedir consentimiento”. Los jueces insinuaron también que la negativa de la niña a abrir las piernas podía haber sido signo de “timidez”.

La indignación provocada por este caso desencadenó la creación del nuevo movimiento nacional, FATTA (“Entérate”), uno de los principales factores del reciente cambio legislativo en Suecia, donde la ley reconoce ahora el simple hecho de que las relaciones sexuales sin consentimiento constituyen violación.


Una mujer porta un cartel que dice "Yo sí te creo" durante una manifestación por el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. © Marcos del Mazo/LightRocket a través de Getty Images

Las supervivientes están logrando que las cosas cambien

Gracias a la determinación de las supervivientes que llevan años haciendo campaña, estamos viendo avances.

El año 2014 marcó un hito para todas las personas que luchan contra la violencia sexual ejercida sobre las mujeres en Europa con la entrada en vigor del Convenio de Estambul en virtud del cual los gobiernos garantizan el derecho a una vida, tanto pública como privada, libre de violencia, incluida la violencia sexual.

Asimismo, el Convenio establece claramente que la ausencia de consentimiento debe estar en el centro de cualquier definición legal de violación y otras formas de violencia sexual. Ha sido ratificado por más de 20 Estados europeos, pero la mayoría de ellos no han modificado aún en consecuencia sus definiciones legales de violación.

Sin embargo, las mujeres están impulsando el cambio en toda Europa. En 2018, Suecia modificó su legislación para introducir el reconocimiento de que el sexo sin consentimiento constituye violación. Dinamarca está lista para seguir el ejemplo y autoridades de Finlandia, Grecia, España, Portugal y Eslovenia también están valorando introducir esa modificación.

Pero todos y todas tenemos que pronunciarnos para que suceda. Amnistía Internacional seguirá luchando con estas activistas para conseguir leyes basadas en el consentimiento, y para que las autoridades trabajen con vistas a cambiar las actitudes de la opinión pública y generar una “cultura del consentimiento”.

¿Quieres sumarte? #PorLasMujeres

Nota: Página actualizada en febrero de 2019.

Basta de obstáculos para las víctimas de violencia sexual

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