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Pakistán: Atentado contra una niña que defiende el derecho a la educación

¡Gracias!

Esta acción ha finalizado. Hemos sido 18.671 firmantes

Petición antes del cierre

Los talibanes tirotean y hieren a Malala Yusufzai y a dos amigas. Queremos que los autores sean juzgados y condenados ¡Actúa!

Esta acción ha finalizado (30 de noviembre de 2012). Gracias a las más de 18.000 personas que firmaron pidiendo a las autoridades de Pakistán justicia por Malala Yusufzai y sus amigas Shazia Ramzan y Kainat Ahmed.  El 9 de octubre Malala Yusufzai, de 14 años, fue objeto de un atentado, en el que ella recibió dos disparos en la cabeza y que hirió a sus dos amigas, cuando volvían a casa de la escuela, en la localidad de Mingora. Posteriormente un portavoz talibán se atribuyó la autoría del atentado en una agencia de noticias: “Era joven, pero estaba promoviendo la cultura occidental”. Malala, que desde pequeña ha defendido el derecho a ir a la escuela, se recupera de los disparos en un hospital de Birmingham en el Reino Unido.

Todavía no hemos conseguido que los autores de este atentado sean juzgados y condenados, pero en Amnistía Internacional seguiremos trabajando para que así sea y para que "las Malalas" de Pakistán y de otros lugares del mundo puedan estudiar con seguridad y sin miedo a las consecuencias de su activismo pacífico.

Petición original:
El 9 de octubre unos hombres armados abrieron fuego contra Malala Yusufzai hiriendo también a sus amigas Shazia Ramzan y Kainat Ahmed cuando volvían a casa de la escuela, en la localidad de Mingora. Malala fue alcanzada por dos balas. Posteriormente un portavoz talibán se atribuyó la autoría del atentado en una agencia de noticias: “Era joven, pero estaba promoviendo la cultura occidental”.

Malala hace campaña desde los 11 años por el acceso de las niñas a la educación en su región. Este atentado, muy impactante por ser la víctima una niña de 14 años, es sin embargo uno más en Pakistán. En los últimos doce meses, al menos dos activistas que trabajaban por la educación de la mujer, Farida Afridi y Zarteef Afridi, han muerto violentamente en la oleada de ataques selectivos desencadenada por los talibanes y otros grupos en la región.

Desgraciadamente la situación no cambiará hasta que el gobierno tome por lo menos dos medidas concretas: juzgar y condenar a los autores de estos atentados, y proteger el trabajo de las defensoras y los defensores de los derechos humanos con las reformas legales pertinentes. ¡Actúa!