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Las autoridades de Guinea deben poner fin a las detenciones arbitrarias y los homicidios

En el marco del estado de excepción se ha impuesto un toque de queda y se han concedido poderes extraordinarios a las fuerzas de seguridad. © Private.

Londres.- Amnistía Internacional ha pedido a las autoridades de Guinea que pongan fin a la serie de ejecuciones extrajudiciales, detenciones arbitrarias y actos de tortura que se vienen cometiendo en el marco de las medidas de represión adoptadas tras las elecciones, debido a las cuales han muerto varias personas y han sido detenidas arbitrariamente más de 50.

Las autoridades guineanas declararon el estado de excepción el 17 de noviembre, tres días después de que la Comisión Nacional Electoral Independiente declarara ganador de los comicios a Alpha Condé.

En el marco del estado de excepción se ha impuesto un toque de queda y se han concedido poderes extraordinarios a las fuerzas de seguridad.

Si las autoridades guineanas no ponen fin de inmediato a los homicidios ilegítimos, las detenciones arbitrarias y el uso excesivo de la fuerza por parte del ejército y la policía, se corre el riesgo de que el país quede sumido en una situación en la que podrían producirse aún más abusos graves contra los derechos humanos”, ha manifestado Gaetan Mootoo, investigador de Amnistía Internacional.

Es probable que la transferencia de la responsabilidad del mantenimiento del orden público a las fuerzas de seguridad agrave aún más una situación que es ya sumamente preocupante. En las dos últimas décadas, el ejército y la policía han disparado reiteradamente con munición real contra manifestantes desarmados.

Amnistía Internacional pide también a las autoridades que abran una investigación independiente sobre las medidas de represión.

Según información de los medios de comunicación, el estado de excepción seguirá en vigor hasta que el Tribunal Supremo confirme los resultados de las elecciones, lo que se espera que ocurra el próximo lunes.

Varios testigos han dicho a Amnistía Internacional que las fuerzas de seguridad, incluido personal militar, han utilizado sus armas de fuego contra manifestantes desarmados, entre los que había menores.

Unos médicos han explicado a la organización que los cadáveres que han examinado revelan que “se ha disparado a la gente en la cabeza, el abdomen, el tórax y la nuca”, lo que indica que las fuerzas de seguridad tenían la intención de matar, no de dispersar simplemente a los manifestantes.

No se ha hecho público el número de personas muertas.

Amnistía Internacional ha conseguido información sobre los casos siguientes:

  • Mamadou Macka Diallo, estudiante de 18 años de la capital, Conakry, a quien “mató un policía", según testigos.
  • Abdoulaye Ba, estudiante de 16 años, a quien mataron cuando entraba en su casa, en Koza.
  • Abdoulaye Boubacar Diallo, estibador de 29 años, a quien mataron cuando huía corriendo. Ibrahima Diallo, de 32, a quien mataron en Koloma.
  • Boumama Sacko, muerto en Labé al ser alcanzado por una bala perdida cuando lavaba un automóvil.


Las personas detenidas están muy expuestas a sufrir tortura u otros malos tratos. Amnistía Internacional ha sido informada de que 15 personas recluidas en la comisaría de policía de Dixinn, en Conakry, han sido golpeadas.

Según un testigo presencial, un agente de policía clavó a un detenido dos dedos en los ojos.

Las autoridades guineanas deben dictar órdenes estrictas a las fuerzas de seguridad para garantizar que se respetan los derechos humanos de todas las personas detenidas”, ha afirmado Gaetan Mootoo.

Según el derecho internacional, hay ciertos derechos fundamentales que no pueden suspenderse y que deben respetarse siempre, se haya declarado o no el estado de excepción, entre ellos el derecho a la vida y a no sufrir tortura.