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Amnistía Internacional inició la semana pasada una acción dirigida a la Embajada de Arabia Saudí en España para parar las ejecuciones

La ejecución de los siete hombres ha sido un acto de absoluta brutalidad

El Rey de Arabia Saudí en una foto perteneciente al archivo del Gobierno Federal de Estados Unidos

Esta mañana siete hombres cuya situación ocupó los titulares de la prensa la semana pasada y motivó desde el pasado 6 de marzo una acción de Amnistía Internacional en www.actuaconamnistia.org dirigida a la Embajada de Arabia Saudí han sido fusilados.

Amnistía Internacional ha calificado este acto como una absoluta brutalidad. La organización pide al Gobierno español, dadas sus buenas relaciones comerciales y diplomáticas con Arabia Saudí, una condena pública de esta grave violación de derechos humanos.

La semana pasada la organización solicitó a las autoridades españolas que intercedieran, tanto a nivel bilateral como de la Unión Europea con sus homólogos de Arabia Saudí, para impedir estas ejecuciones. El Gobierno español se ha significado en los últimos años por su lucha contra la pena de muerte.

Tensa espera para las ejecuciones
La semana pasada se consiguió un aplazamiento de las ejecuciones tras las protestas internacionales. Sin embargo, ayer por la tarde personas próximas a los hombres ejecutados informaron a Amnistía Internacional que habían aparecido siete montículos de tierra en una plaza pública de Abha, la ciudad en la que estaban recluidos, lo que hizo sospechar que la ejecución sería inminente.

“Ejecutar a estos hombres ha sido un acto de absoluta brutalidad. Los siete deberían haber sido juzgados de nuevo y se deberían haber investigado las denuncias de tortura”, ha declarado Esteban Beltrán, director de Amnistía Internacional en España.

Los siete hombres fueron detenidos en 2005 y 2006 y acusados de robo a mano armada.

Todos ellos denunciaron haber sido torturados y sometidos a otros malos tratos mientras estaban bajo custodia, y obligados a “confesar” el presunto delito. También dijeron que se había amenazado con torturar a sus familiares si retiraban sus “confesiones”. Tampoco tuvieron asistencia letrada durante el juicio mediante el cual se les condenó a muerte.

“Es una jornada sangrienta cuando un gobierno ejecuta a siete personas basándose en 'confesiones' obtenidas bajo tortura, presentadas en un juicio manifiestamente injusto en el que no tuvieron asistencia letrada ni la posibilidad de apelar. Después de que hubiera un aplazamiento la semana pasada, la ejecución de los siete hombres hoy es una decisión vergonzosa”.

“La pena de muerte es una violación de un derecho humano fundamental —el derecho a la vida— y el castigo cruel, inhumano y degradante por excelencia, adopte la forma que adopte.”

Se cree que dos de los hombres, Ali bin Muhammad bin Hazam al Shihri y Said bin Nasser bin Muhammad al Shahrani, eran menores de edad cuando cometieron presuntamente el delito.


Las últimas palabras de dos de los ejecutados
Amnistía Internacional logró ayer martes los testimonios de dos de las personas que iban a ser ejecutadas horas después, en el que hacían un último llamamiento a parar sus ejecuciones.
https://adam.amnesty.org/asset-bank/action/viewAsset?id=171357 in Arabic
https://adam.amnesty.org/asset-bank/action/viewAsset?id=171360 in English

La pena de muerte en Arabia Saudí

Arabia Saudí cuenta con uno de los índices de ejecuciones más altos del mundo. En lo que llevamos de año el ritmo de ejecuciones es de casi dos por semana.

Sin contar a los siete hombres ejecutados hoy, al menos 17 personas han sido ejecutadas en 2013: 8 por delitos relacionados con las drogas y 8 personas con ciudadanía extranjera, entre ellas Rizana Nafeek, empleada doméstica srilankesa que no tenía más que 17 años en el momento de su presunto delito.

En 2011 fueron ejecutadas al menos 82 personas y en 2012 la cifra fue similar: más del triple de la cifra de 2010, año en que se ejecutó al menos a 27 personas.

Arabia Saudí aplica la pena de muerte para una amplia diversidad de delitos, entre ellos delitos de drogas, apostasía, brujería y hechicería.