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Detenido un destacado bloguero y activista

Alaa Abdel Fattah en la plaza Tahrir. Autor: Lilian Wagdy bajo licencia CC BY 2.0

Las autoridades deben poner fin a los enjuiciamientos de civiles ante tribunales militares que no respetan las normas internacionales sobre juicios con garantías, ha afirmado hoy Amnistía Internacional tras la detención de un destacado bloguero y activista.

Alaa Abdel Fattah compareció ante los fiscales militares el domingo, pero se negó a contestar sus preguntas debido a su oposición a los enjuiciamientos de civiles ante tribunales militares.

La fiscalía ordenó que permaneciese detenido durante 15 días en espera de que se lleven a cabo nuevas investigaciones. El activista Bahaa Saber, que fue interrogado al mismo tiempo, también se negó a responder las preguntas y quedó en libertad bajo fianza.

Los dos hombres habían criticado el hecho de que sean las fuerzas armadas las encargadas de investigar el homicidio de al menos 27 personas el 9 de octubre, que se produjeron cuando tropas y policía antidisturbios dispersaron las protestas en torno al edificio de la televisión estatal, conocido como Maspero. Las manifestaciones se desencadenaron a raíz de los ataques contra la minoría cristiana copta en Egipto.

“Las fuerzas armadas egipcias participaron en los actos violentos que se produjeron durante las protestas en torno a Maspero y son también las encargadas de investigar el derramamiento de sangre”, ha manifestado Philip Luther, director adjunto del Programa de Amnistía Internacional para Oriente Medio y el Norte de África.

“Es totalmente inaceptable, y plantea graves e importantes interrogantes con respecto a la imparcialidad e independencia de la investigación.

Si es cierta su intención de procesar a los responsables, las autoridades militares egipcias deben permitir que se lleve a cabo una investigación independiente sobre estos homicidios.”

Alaa Abdel Fattah y Bahaa Saber fueron acusados de incitar a la violencia contra las fuerzas armadas y de agredir a militares durante las protestas del 9 de octubre.  Alaa Abdel Fattah se enfrenta a la acusación adicional de robo de armas.

Se cree que al menos otros 28 civiles han sido detenidos y acusados en relación con las manifestaciones. Según informes, se está buscando a más personas para que sean interrogadas por los fiscales militares.

“Nunca se debe recurrir a los tribunales militares para investigar o enjuiciar a civiles”, ha manifestado Philip Luther. “Estos tribunales son sumamente injustos, ya que privan a los acusados de un juicio con las garantías procesales básicas.”

En Egipto, los tribunales militares niegan de hecho a los acusados el derecho de apelación, ya que los recursos se limitan a los aspectos jurídicos, sin revisar los hechos ni las pruebas del caso.

El Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas no ha hecho que las fuerzas de seguridad rindan cuentas por el uso excesivo de la fuerza contra las personas que se manifestaban en torno a Maspero, sino que ha seguido insistiendo en que los manifestantes fueron responsables de incitar a la violencia y ha tomado medidas represivas contra quienes critican el modo en que manejaron las manifestaciones.