Actuamos por los derechos humanos
en todo el mundo

Buscar

China y el COI deben aprender de los errores y defender los valores de los derechos humanos

Londres.- Tras la clausura de las Olimpiadas de Pekín, Amnistía Internacional ha acusado a las autoridades chinas de haber concedido primacía a la imagen sobre el fondo al continuar con la persecución y sanción de activistas y periodistas durante la celebración de los Juegos Olímpicos.

La organización ha criticado también al Comité Olímpico Internacional (COI) por empañar el legado de las Olimpiadas para los derechos humanos haciendo caso omiso de los abusos.

“Las Olimpiadas de Pekín han supuesto un acontecimiento deportivo espectacular, pero se han desarrollado sobre un telón de fondo de violaciones de derechos humanos, en el que se ha impedido a los activistas expresar pacíficamente su opinión y se ha detenido a muchos de ellos sin que hubieran cometido ningún delito” ha manifestado Roseann Rife, directora adjunta del Programa Regional de Amnistía Internacional para Asia y Oceanía en Hong Kong.

“Las autoridades chinas y el COI tenían la oportunidad de demostrar avances en materia de derechos humanos, pero la han desperdiciado en muchos aspectos. Los desalojos forzosos, la detención de activistas y las restricciones a periodistas no deberían malograr otros juegos olímpicos” afirma Roseann Rife.

Amnistía Internacional hizo estas declaraciones a raíz de la siguiente afirmación del presidente del COI, Jacques Rogge, en la clausura de las Olimpiadas de Pekín: “Han sido unos juegos verdaderamente excepcionales”.

En el transcurso de los Juegos, Amnistía Internacional ha documentado la continuación de violaciones sistemáticas de derechos humanos dirigidas contra activistas pacíficos y periodistas en China:

  • Detención e imposición de sanciones a activistas –como la “reeducación por el trabajo”– por solicitar reiteradamente permiso para manifestarse en las zonas de protesta.


  • Continuos encarcelamientos o detenciones arbitrarias de periodistas chinos y activistas de derechos humanos que intentaban informar sobre violaciones de derechos humanos.


  • Denegación de permiso a peticionarios y activistas para participar en manifestaciones pacíficas en las zonas de protesta designadas por el gobierno en parques situados en torno a Pekín. El 18 de agosto, en respuesta a las reiteradas preguntas de los medios de comunicación, las autoridades chinas dijeron haber recibido 77 solicitudes para manifestarse por parte de 149 personas, pero que 74 solicitudes habían sido “retiradas”, dos se habían “suspendido” y una se había “vetado”.


 
"Ya va siendo hora de que el COI ponga en práctica los valores olímpicos de la ‘dignidad humana’ y los ‘principios éticos fundamentales universales’ convirtiendo los derechos humanos en un nuevo pilar de los Juegos Olímpicos.”

Amnistía Internacional ha pedido al COI que aplique las lecciones aprendidas en Pekín incorporando indicadores concretos y mensurables sobre impacto en derechos humanos a cualquier futuro proceso de selección de candidatos a organizar los Juegos y a todos los contratos que se establezcan en el futuro con las ciudades organizadoras.

Amnistía Internacional reconoce que las autoridades han adoptado algunas medidas positivas, entre ellas el desbloqueo de varios sitios web internacionales –como www.amnesty.org –, en respuesta a la profunda preocupación pública expresada por periodistas con base en Pekín al comienzo de los Juegos.

Sin embargo, la organización ha pedido a las autoridades chinas que amplíen el desbloqueo a todos los sitios web y den carácter permanente a las disposiciones provisionales para periodistas extranjeros en China en el periodo previo a los Juegos, garantizando su aplicación uniforme y efectiva.

Información complementaria
Muchos activistas chinos han sufrido persecución y sanciones por denunciar violaciones de derechos humanos con anterioridad o durante las Olimpiadas de Pekín. Por ejemplo:

  • Ye Guozhu, activista del derecho a la vivienda, se encuentra bajo custodia policial después de haber cumplido una pena de cuatro años de prisión en relación con sus intentos de llamar la atención de la opinión pública sobre los presuntos desalojos forzosos realizados en Pekín debido a proyectos de construcción relacionados con las Olimpiadas. La policía afirmó que Ye Guozhu seguiría en detención hasta la conclusión de las Olimpiadas y los Juegos Paralímpicos para evitar problemas con él o su familia. El 26 de julio, la policía envió a la familia una notificación oficial de la detención según la cual Ye Guozhu estaba recluido en el centro de detención de la policía de distrito de Xuanwu como sospechoso de “congregar a una multitud para alterar el orden en un lugar público”, sin aportar más datos. Amnistía Internacional recibió informes verosímiles de que la policía lo golpeó con porras de electrochoque antes del juicio y de que en la cárcel volvió a sufrir palizas.


  • A dos mujeres de avanzada edad, Wu Dianyuan (79 años) y Wang Xiuying  (77), se las acusó de “alterar el orden público” y se les impuso un año de “reeducación por el trabajo” por haber solicitado manifestarse en una de las zonas oficiales de protesta. Llevaban presentando solicitudes a las autoridades desde 2001, cuando fueron desalojadas de sus casas en relación con un proyecto de desarrollo. Las autoridades de la ciudad de Pekín resolvieron que las mujeres no tendrían que cumplir ese periodo en un centro de “reeducación por el trabajo” si se “portaban bien”, pero sí se les impondrían restricciones de circulación.


Los pilares olímpicos son, en la actualidad, el deporte, la cultura y el medio ambiente. Este último se añadió en 1994, en los Juegos Olímpicos de Invierno en Noruega, como reconocimiento de los efectos negativos que un gran evento deportivo puede causar en su entorno.