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Arabia Saudí: Clasificar el feminismo, el ateísmo y la homosexualidad como delito revela la peligrosa intolerancia del reino saudí

Luis Rubiales saluda al presidente de la autoridad general del deporte de Arabia Saudí, el príncipe Abdulaziz Bin Turki Alfaisal © Efe

Ante el anuncio oficial y un vídeo promocional publicado por la agencia de seguridad del Estado de Arabia Saudí que clasifica el feminismo, la homosexualidad y el ateísmo de “ideas extremistas”, Heba Morayef, directora de Amnistía Internacional para Oriente Medio y el Norte de África, ha declarado:

“El anuncio de la agencia de seguridad del Estado saudí que etiqueta el feminismo, el ateísmo y la homosexualidad de ideas extremistas que pueden castigarse con prisión y flagelación es indignante, y contradice claramente la falsa imagen reformista del reino de la que sigue haciendo alarde en el ámbito internacional el príncipe heredero Mohammed bin Salman”.

Este anuncio contrasta también con las manifestaciones realizadas el pasado 11 de noviembre en Madrid por el príncipe Abdulaziz Bin Turki Alfaisal y ministro de deportes de Arabia Saudí durante la rueda de prensa de presentación de la Supercopa de España que se celebrará en Yeda en enero próximo cuando afirmó que “(...) Arabia Saudí se está transformando e invitamos a todo el mundo a que disfrute de nuestra cultura y de nuestro país (...)”.

“El feminismo, el ateísmo y la homosexualidad no son actos delictivos. Este anuncio es muy peligroso y tiene graves consecuencias para los derechos a la libertad de expresión y a la vida, la libertad y la seguridad en el país. Despoja del barniz de progreso al régimen de Mohammed bin Salman y revela el auténtico rostro intolerante del reino, que criminaliza la identidad de las personas, así como los pensamientos y las ideas progresistas y reformistas en el país”, asegura Heba Morayef.

“El silencio de la comunidad internacional ante el encarcelamiento de decenas de disidentes pacíficos saudíes por la expresión de sus ideas es también alarmante. Aliados clave, como Estados Unidos, Reino Unido y la Unión Europea, deben presionar al reino saudí y subrayar la necesidad urgente de proteger la libertad de expresión en el país, comenzando con la excarcelación de las personas que defienden los derechos humanos y que están en prisión, y de todas las personas privadas de libertad por la expresión pacífica de sus ideas”.

Información complementaria:

En Arabia Saudí, el ateísmo es ilegal y puede ser castigado con la muerte. Aunque las penas por mantener relaciones homosexuales no están codificadas en la legislación saudí, estas relaciones están estrictamente prohibidas con arreglo a la ley islámica (sharia), en la que Arabia Saudí basa su marco jurídico.

Las recientes reformas del sistema de tutela masculina y de otras leyes que discriminaban a las mujeres —como el levantamiento de la prohibición a las mujeres de conducir automóviles— son testimonio de la incansable labor de las feministas y de veteranas voces activistas que ahora están en prisión o que siguen siendo enjuiciadas en el país.

Desde mayo de 2018, 13 mujeres activistas, entre ellas Loujain al Hathloul, Samar Badawi y Naseema al Sada, que siguen en detención, están procesadas por su activismo de derechos humanos y su trabajo de promoción de los derechos de las mujeres. Otras 14 personas —escritores y escritoras, activistas y familiares de activistas de los derechos de las mujeres— continúan detenidas sin juicio desde abril de 2019. Muchas de ellas apoyan al movimiento de derechos de las mujeres.