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Amnistía Internacional investiga sobre el terreno graves incidentes con inmigrantes

Docenas de personas han resultado muertas o heridas en las últimas semanas cuando intentaban entrar en España a través de la verja que separa los enclaves de Ceuta y Melilla de territorio marroquí. La causa de estas muertes y daños físicos fue ocasionado por el uso de la fuerza tanto por parte de las autoridades marroquíes como de las españolas.

Cientos de inmigrantes, incluidos posibles solicitantes de asilo, fueron retenidos por fuerzas de la seguridad marroquí y trasladados a zonas de la frontera con Argelia y Mauritania, donde según los propios inmigrantes, fueron abandonados sin comida y sin agua.

Una delegación de Amnistía Internacional estará en la zona desde hoy lunes día 17 hasta el 24 de octubre para recopilar información sobre el tratamiento a los inmigrantes por parte de las autoridades españolas y marroquíes. Los resultados de esta visita se darán a conocer en rueda de prensa el próximo 26 de octubre en Madrid.

Preocupación por las expulsiones masivas

En los últimos días, las autoridades marroquíes han actuado contra cientos de personas de origen subsahariano como parte de sus esfuerzos para despejar de inmigrantes los alrededores de los enclaves españoles de Ceuta y Melilla, donde varios inmigrantes han perdido la vida o han resultado heridos cuando intentaban entrar en territorio español. Según los informes, muchos de ellos han sido llevados grandes distancias en autobús y luego abandonados sin comida ni agua, o con muy poca, en zonas del desierto situadas junto a las fronteras de Marruecos con Argelia y Mauritania. Los informes indican que algunos de los inmigrantes han fallecido a consecuencia de este trato. La declaración de un testigo presencial recibida por Amnistía Internacional sugiere que murieron hasta 10 personas que formaban parte de un grupo de personas que fueron abandonadas cerca de la frontera con Argelia, aparentemente debido a las condiciones en las que las habían dejado.

Según las fuentes, otro grupo de alrededor de 80 personas fue abandonado cerca de un campo de minas cerca de la ciudad de Smara, y después las fuerzas marroquíes las llevaron en camiones militares a la ciudad de Guelmim, donde al parecer hay ahora cientos de inmigrantes, algunos de ellos heridos. “El acceso a comida, agua y atención médica son derechos fundamentales de los que debe disponer cualquier persona en todo momento, con independencia de su nacionalidad o de la legalidad de su estancia en un país —ha  declarado Amnistía Internacional–. Llevar a personas a zonas desérticas sin acceso a comida o a agua es una violación muy grave de derechos humanos.”

Amnistía Internacional reconoce el derecho de los Estados a controlar sus fronteras y a regular la entrada de no ciudadanos en su territorio. Sin embargo, Marruecos ha contraído, en virtud del derecho internacional, la obligación de proteger los derechos humanos fundamentales de todas las personas que estén en sus territorios, incluidos los inmigrantes irregulares. Marruecos tiene asimismo la obligación de no expulsar a ninguna persona que pueda sufrir violaciones graves de derechos humanos en su país de origen, y a darle pleno acceso a procedimientos imparciales y satisfactorios para determinar tal circunstancia. La expulsión colectiva de personas, sin evaluar primero su necesidad de protección internacional, vulnera los principios fundamentales de las normas internacionales sobre refugiados y de derechos humanos.

Amnistía Internacional considera que la expulsión de personas que no necesitan la protección internacional sólo debe hacerse de forma ordenada, segura y digna, lo que incluye facilitarles la comida, el agua y la atención médica necesarias, darles un trato humano y asegurarse de que no persiste su situación irregular. El Comité de Derechos Humanos de la ONU ha reconocido el derecho de los extranjeros expulsados a elegir el país de destino, siempre que exista un acuerdo con ese país. Debe hacerse todo lo posible para impedir que los inmigrantes sean llevados de un país a otro durante un periodo de tiempo considerable, sin que puedan regularizar su situación en ninguno de ellos.

El 11 de octubre Amnistía Internacional hizo público un comunicado de prensa en que afirmaba, entre otras cosas: “La nefasta situación actual en el norte de África, donde los informes recibidos indican que se está disparando y matando a personas que intentan entrar en territorio de la Unión Europea, y que incluso las están abandonando en el desierto sin agua ni alimentos, está directamente relacionada con la presión ejercida por los países de la Unión Europea para reforzar el fortificado territorio europeo […] Es vergonzoso que los Estados miembros de la Unión Europea estén descargando el peso de la protección de los refugiados en otros países que pueden no estar preparados para hacer frente a un número cada vez mayor de personas desplazadas. En el proceso se están vulnerando los compromisos internacionales sobre el trato humano y el principio de ‘no devolución’."

Investigación ya

Amnistía Internacional ha solicitado a las autoridades españolas y marroquíes una investigación independiente y exhaustiva de las muertes de inmigrantes ocurridas en la frontera en las últimas semanas. La investigación debe también ser inmediata e imparcial, y deben publicarse los resultados. Los responsables deben ser procesados conforme dictan las normas internacionales de justicia procesal. Asimismo, Amnistía Internacional se opone a las expulsiones ilegales de personas, incluidos menores, que se han venido realizando en Ceuta y Melilla. La expulsión de territorio español de personas privándoles de acceder a un procedimiento con todas las garantías previstas, viola el artículo 157 del Reglamento de Extranjería y contraviene normas internacionales.