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© Amnistía Internacional

“Huimos de la muerte”

Precariedad y desesperación. Son los adjetivos que mejor describen las imágenes captadas por Amnistía Internacional en Grecia hace unos días. El futuro de miles de personas refugiadas depende de los líderes Europeos. ¡Actúa para pedir a Europa que les ayude!

Mientras los líderes de la Unión Europea (UE) negocian una propuesta de acuerdo con Turquía para devolver a las personas refugiadas y migrantes, la crisis humanitaria empeora en lugares como el paso fronterizo de Idomeni, en el norte de Grecia, donde había hasta 13.000 personas abandonadas a su suerte cuanto un equipo de Amnistía Internacional visitó la zona esta semana.

Presionada por la UE, la vecina Macedonia ha acordonado su frontera con Grecia, agravando una situación cada vez más desesperada.

Estas son algunas de las escenas de desesperación captadas por Fotis Filippou, director adjunto de Amnistía Internacional para Europa, y Giorgos Kosmopoulos, director de Amnistía Internacional Grecia.

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Actúa desde aquí para pedir a los líderes de la Unión Europea que ayuden a las personas refugiadas atrapadas en Grecia.

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Desesperadas, miles de personas refugiadas, como este niño de Siria, no saben cómo seguir adelante ni cómo volver atrás tras anunciar las autoridades macedonias el cierre total de la frontera con Grecia. Todo el mundo nos pregunta: "¿Va a seguir cerrada la frontera? ¿Y qué vamos a hacer?" © Amnistía Internacional

 

En Idomeni, la gente acampa donde puede; el apoyo estatal brilla por su ausencia. Sólo las ONG y los grupos voluntarios prestan servicios como refugio, comida, saneamiento básico y atención médica en este campo de acogida improvisado. © Amnistía Internacional

Pero incluso las ONG trabajan ya al límite de su capacidad, y, con sólo 180 retretes y duchas, no hay instalaciones suficientes para los miles de personas atrapadas allí.

 

Para muchas personas, Idomeni era un lugar de tránsito en el camino a otras partes de Europa y representaba la esperanza de un futuro mejor tras el peligroso viaje por mar de Turquía a Grecia. Ahora es un callejón sin salida.

Ahmed y Aliye, matrimonio septuagenario de Alepo, Siria, iban a Alemania, a reunirse con su hijo y la familia de éste, cuando el cierre de la frontera los dejó atrapados aquí. “Los países árabes y Turquía se desentendieron de nosotros, y esperábamos que Europa nos diera libertad. Este no el trato que esperábamos recibir de Europa.”

Soy pediatra. Me quedé en Siria todo lo que pude, hasta que no había ya lugar seguro para nosotros", afirma Rami, que salió de allí con su hijo Hussein, de 12 años. “Huimos de la muerte.'' Su esposa y sus otros tres hijos siguen atrapados en Siria, en la frontera con Turquía.

Con la intensa lluvia de los últimos días, miles de mujeres, niñas, niños y hombres han tenido que dormir en el suelo embarrado y frío, mientras el agua inundaba su pequeñas tiendas y les empapaba la mantas. © Amnistía Internacional

 

Mohammed, farmacéutico de Siria de 45 años, lleva más de una semana atrapado en Idomeni junto con su hijo de 18 años. “Miren, miren cómo estoy y cómo está todo. ¿Han leído a Víctor Hugo, Los Miserables? Pues en eso nos hemos convertido. Pero esperaré aquí hasta que los líderes europeos se reúnan la semana que viene y ya decidiré entonces qué hacer.” © Amnistía Internacional

Adel, estudiante de biología de 23 años, y su hermano, que sufre una discapacidad, salieron de Siria hace cuatro meses, cuando mataron a su padre, y ahora no saben dónde están su madre y su hermana. Adel quiere llevar a su hermano a Alemania para que lo operen de la columna vertebral. “Los líderes europeos tienen que hacer algo para que nos resulte más fácil pasar y encontrar seguridad. No puedo pedirles que paren la guerra, porque sé que eso no va a ocurrir. Por ahora mi prioridad es que mi hermano se cure. Ya pensaré en mí luego.” © Amnistía Internacional

La lluvia y la falta de saneamiento suficiente hacen insoportable la vida para las personas atrapadas en Idomeni y aumentan los riesgos para su salud. “Este sitio está lleno de gérmenes, e incluso entran serpientes en las tiendas”, nos explica un joven sirio. “Los niños vomitan y se ponen enfermos.” © Amnistía Internacional

 

A unas mujeres sirias en avanzado estado de embarazo que viajaban con sus familias les sorprendió el cierre de la ruta a Europa en Idomeni. "Dormimos en el suelo. Ayer por la noche se nos mojaron las mantas, y pasamos mucho frío. Estamos aquí solamente porque buscábamos seguridad para nuestros hijos.” © Amnistía Internacional

 

Unos niños se encaran con la policía griega tras el cierre de la frontera con Macedonia. La gente comenzó a mostrarse cada vez más inquieta cuando la noticia del acuerdo de la UE y Turquía llegó a Idomeni. Muchas personas no hacían más que preguntarnos: “¿Van a enviarnos de regreso a Turquía?" Las autoridades griegas anunciaron su plan de trasladar a la gente de Idomeni a otros campos administrados por el Estado. Pero con todos los campos existentes totalmente llenos y las fronteras cerradas, ¿dónde van a ir estos miles de personas? © Amnistía Internacional