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Los talibanes deben poner fin de inmediato a los ataques contra civiles

Londres.- Amnistía Internacional condena el ataque talibán contra una residencia en la que se alojaba personal de la ONU en Kabul, en el que murieron al menos seis trabajadores civiles de ese organismo.

Los talibanes asumieron la responsabilidad del incidente y amenazaron con llevar a cabo más ataques de este tipo en el periodo previo a la segunda vuelta de las reñidas elecciones presidenciales, prevista para el 7 de noviembre.

Este ataque es el peor de los cometidos contra la ONU en Afganistán desde que Estados Unidos y sus aliados ayudaron a expulsar a los talibanes en 2001.

Amnistía Internacional recuerda a los talibanes que los ataques contra civiles constituyen crímenes de guerra. Si, como sugieren los talibanes, este ataque forma parte de una estrategia de ataques sistemáticos generalizados contra la población civil, realizados en aplicación de la política talibán de perturbar el desarrollo de las próximas elecciones, podría constituir también un crimen de lesa humanidad.

Los crímenes de guerra y los crímenes de lesa humanidad se encuentran entre los crímenes más graves previstos en el derecho internacional. Amnistía Internacional ha declarado que los talibanes deben poner fin de inmediato a estos ataques. Las personas sospechosas de cometer estos ataques o de ordenarlos deben comparecer ante la justicia.

Millones de afganos siguen dependiendo de la ayuda internacional para cubrir necesidades básicas como comida, agua, atención médica y educación. El ataque contra la ONU perjudica significativamente la capacidad, ya limitada, de los trabajadores de las organizaciones de ayuda humanitaria para asistir a los afganos, sobre todo a los que se encuentran en zonas afectadas por el conflicto, en el sur y el este del país.

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