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Las fuerzas de seguridad, por encima de la ley

Londres.- Las fuerzas de seguridad de la región autónoma del Kurdistán, en Irak, actúan sin respetar el estado de derecho y abusan habitualmente de su autoridad, afirma Amnistía Internacional en un nuevo informe publicado hoy, 14 de abril. La organización pide al Gobierno Regional del Kurdistán que haga responder de sus actos a los responsables de violaciones de derechos humanos.

“La región del Kurdistán se ha evitado el derramamiento de sangre y la violencia que sigue sacudiendo al resto de Irak, y su gobierno regional ha hecho importantes avances en materia de derechos humanos”, ha dicho Malcolm Smart, director del Programa Regional para Asia y Oceanía de Amnistía Internacional. “Pero aún sigue habiendo verdaderos problemas, como la detención arbitraria y la tortura, los ataques contra los periodistas y la libertad de expresión y la violencia contra las mujeres, que el gobierno debe resolver con urgencia”.

El informe, titulado Hope and Fear, Human rights in Kurdistan Region of Iraq (Esperanza y Miedo: Los derechos humanos en la región del Kurdistán iraquí), está basado en un amplio trabajo de investigación, con entrevistas llevadas a cabo por los investigadores de Amnistía Internacional durante una visita realizada a la región del Kurdistán iraquí en 2008. En él aparecen muchos casos de personas detenidas y recluidas arbitrariamente por los agentes de la Asayish (seguridad), algunas de las cuales fueron torturadas o víctimas de desaparición forzada y cuya suerte y paradero sigue sin conocerse.

Los métodos de tortura utilizados consisten en descargas eléctricas en diferentes partes del cuerpo, golpes con el puño y con cables y bastones de metal o madera, suspensión de la persona torturada por las muñecas o los tobillos, golpes en las plantas de los pies (falaqa), privación del sueño y patadas.

Cientos de personas detenidas sin cargos ni juicio durante varios años han quedado en libertad, pero las autoridades no han limitado de forma significativa los poderes de la Asayish y tampoco han frenado a la Parastin y la Dezgay Zanyari, las ramas de seguridad de los dos principales partidos políticos kurdos, el Partido Demócrata del Kurdistán y la Unión Patriótica del Kurdistán, que juntos componen el Gobierno Regional del Kurdistán.

"Para que los recientes avances en el ámbito de los derechos humanos sean eficaces, el Gobierno Regional del Kurdistán debe tomar medidas concretas a fin de frenar a estas fuerzas y hacerlas responder plenamente ante la ley”, ha dicho Malcolm Smart. "Las autoridades deben hacer más para respetar y defender la libertad de los medios de comunicación y redoblar sus esfuerzos para vencer la discriminación y la violencia contra las mujeres, y poner fin al círculo vicioso de los llamados homicidios en nombre del ‘honor’ y otras agresiones contra las mujeres perpetradas por hombres que desean su subordinación”.

En el informe aparecen varios casos de mujeres asesinadas por familiares varones en 2008, como el de Cilan Muhammad Amin, de 23 años, estrangulada al parecer por su hermano, que sospechaba que mantenía relaciones con otro hombre, y el de Kowan Yunis Qadir, de 17 años, a quien mataron a tiros cuando pidió el divorcio a su marido. También hay informes de mujeres y niñas que se han suicidado debido a la violencia o a la amenaza de violencia por parte de sus familiares varones, como el de Rojan, de 13 años, que se mató prendiéndose fuego en marzo de 2008 para no verse obligada a casarse con un adulto.

"Estos casos muestran lo mucho que aún les queda por hacer a las autoridades del Gobierno Regional del Kurdistán para proteger eficazmente a mujeres y niñas de la violencia de quienes desean controlar su conducta u obligarlas a casarse contra su voluntad”, ha dicho Malcolm Smart. "No deben ahorrarse esfuerzos para procesar y encarcelar a quienes cometen actos de violencia contra las mujeres y para dejar claro que los autores de estos delitos no pueden escapar a la justicia”.

Información complementaria
Amnistía Internacional presentó al Gobierno Regional del Kurdistán en agosto de 2008 dos memorándums en los que señalaba sus motivos de preocupación con relación a los derechos humanos y pedía su respuesta. En el informe presentado hoy se incluyen las respuestas enviadas por el Ministerio de Derechos Humanos a finales de 2008.

 

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