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El líder de las milicias acusado de crímenes de lesa humanidad ha de estar detenido legalmente

Blé Goudé, partidario del ex presidente Gbagbo, está detenido por cargos relacionados con la violencia durante el periodo postelectoral de 2010-11. © STR / AFP / GettyImages

Las autoridades de Costa de Marfil deben trasladar al ex líder de las milicias Charles Blé Goudé, que está acusado de crímenes de lesa humanidad, a un lugar detención reconocido legalmente, donde puedan ir a verlo sus familiares, ha manifestado Amnistía Internacional.

El Ministerio del Interior de Costa de Marfil mantiene detenido ilegalmente a Charles Blé Goudé, partidario del ex presidente Laurent Gbagbo, desde hace un año por cargos relacionados con la violencia desatada tras las elecciones en 2010 y 2011.

“Impedir a Charles Blé Goudé ver a sus abogados no servirá para hacer justicia a las víctimas de los crímenes de que se lo acusa”, ha señalado Gaëtan Mootoo, investigador de Amnistía Internacional sobre África occidental.

“En vez de ello, las autoridades deben garantizar que todo proceso judicial contra él es transparente y justo, para que las víctimas y sus familiares puedan así obtener la justicia a que tienen derecho.”

Desde su detención en Ghana y su traslado a Costa de Marfil, Blé Goudé está privado de acceso periódico a su familia y sus abogados. Éstos sólo han podido verlo una vez, en agosto de 2013. En diciembre, las autoridades impidieron a una delegación de Amnistía Internacional visitarlo.

En los últimos años, Amnistía Internacional ha documentado denuncias de tortura y detención en régimen de incomunicación de partidarios y presuntos partidarios del ex presidente Laurent Gbagbo en el centro de seguridad del Ministerio del Interior donde Blé Goudé se halla detenido.

“La detención de Blé Goudé en un centro de la Dirección de Vigilancia Territorial constituye una clara violación de la legislación internacional y local –ha añadido Gaëtan Mootoo–. Nadie debe ser recluido en un centro no oficial de detención y sin acceso a un abogado”.

Además de a su juicio ante los tribunales nacionales, Blé Goudé se enfrenta a una orden de detención dictada contra él por la Corte Penal Internacional (CPI) por cargos de crímenes de lesa humanidad de asesinato, violación, violencia sexual, persecución y otros actos inhumanos.

El 13 de enero de 2014, Costa de Marfil pidió a los jueces de la CPI que le concedieran el aplazamiento por tres meses de su obligación de ejecutar la orden de detención y entregar a Blé Goudé. Los jueces de la CPI pueden autorizar tal aplazamiento a fin de que termine de verse la causa abierta contra él en los tribunales nacionales. En su solicitud, las autoridades marfileñas prometieron que la causa contra Blé Goudé se vería rápidamente en la primera mitad de 2014.

“Si los jueces de la CPI conceden el aplazamiento, las autoridades marfileñas deberán terminar con prontitud la investigación y, si hay pruebas suficientes, el enjuiciamiento de Blé Goudé y entregar luego a éste a la CPI”, ha explicado Gaëtan Mootoo.

 

Información complementaria

Casi tres años después de final de la crisis postelectoral, que se cobró casi 3.000 vidas, continúan perpetrándose contra los partidarios y presuntos partidarios del ex presidente Laurent Gbagbo violaciones de derechos humanos, como detención prolongada sin juicio ni acceso periódico a abogados y familiares.

En los dos últimos años, Amnistía Internacional ha documentado centenares de casos de personas detenidas durantes meses sin acceso a sus familiares y a abogados debido a su apoyo o presunto apoyo al ex presidente Gbagbo.

Las Fuerzas Republicanas de Costa de Marfil (el ejército nacional) y la policía militar fueron responsables de numerosas violaciones de derechos humanos contra personas detenidas al margen del marco jurídico y, a menudo, debido a su etnia o su filiación política.

Estos actos fueron posibles porque se utilizaron para cometerlos lugares de detención no reconocidos, donde los presuntos autores de atentados contra la seguridad del Estado eran recluidos en régimen de incomunicación, a veces durante largos periodos, y en condiciones inhumanas y degradantes. Muchas de esas personas fueron torturadas, y algunas quedaron en libertad tras el pago de un rescate.

Sólo se han abierto investigaciones nacionales sobre presuntos crímenes atribuidos a partidarios o presuntos partidarios de Laurent Gbagbo, mientras que, de acuerdo con la información de que dispone Amnistía Internacional, ninguno de los autores de las graves violaciones de derechos humanos cometidas por las fuerzas de seguridad tras las elecciones ha tenido que rendir cuentas.

El ex presidente Laurent Gbagbo fue trasladado a la sede de la CPI, en La Haya, en noviembre de 2011 para responder de cargos de crímenes de lesa humanidad. Se espera una decisión sobre estos cargos para 2014. La ex primera dama Simone Gbagbo también está acusada de crímenes de lesa humanidad, pero las autoridades marfileñas han impugnado la admisibilidad del asunto y no la han entregado aún a la CPI.

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