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Sudán: Adolescente condenada a muerte por matar a su marido violador

Noura Hussein tras una reja
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¡Buenas noticias! Noura Hussein ya no está condenada a muerte por matar a su marido.

El 26 de junio un tribunal sudanés ha anulado su sentencia de muerte y la ha reemplazado por una pena de prisión de cinco años y un pago de 337.500 libras sudanesas (alrededor de 7.200 euros).

Amnistía Internacional considera que Noura Hussein fue víctima de un brutal ataque de su marido y que los cinco años de prisión por actuar en defensa propia es un castigo desproporcionado.

El desgraciado caso de Noura debe conducir a la reforma de las leyes sudanesas en torno al matrimonio infantil, el matrimonio forzado y la violación en el matrimonio, para que no sean las víctimas las que acaben penalizadas.

Petición antes del cierre

Noura Hussein Hamad mató en legítima defensa al hombre con quien le obligaron a casarse cuando tenía 16 años.

Noura Hussein se casó contra su voluntad con Abdulrahman Mohamed Hammad a los 16 años. La legislación sudanesa permite el matrimonio si se tienen más de 10 años de edad.

Nada más terminar la educación secundaria, la obligaron a mudarse a la casa de su esposo. Como se negó a consumar el matrimonio, el “marido” pidió a dos de sus hermanos y a un primo que le ayudaran a violarla. El 2 de mayo de 2017, los tres hombres tumbaron a Noura Hussein y la mantuvieron sujeta mientras Abdulrahman la violaba. A la mañana siguiente, intentó violarla otra vez, pero ella huyó a la cocina, donde agarró un cuchillo. Se produjo entonces un forcejeo, en el que el marido sufrió heridas mortales de cuchillo.

Noura huyó a casa de su familia, pero su padre la entregó a la policía, y se abrió una causa contra ella. En el informe de un examen médico practicado tras la pelea se indicó que ella había sufrido heridas, incluidos un mordisco y arañazos.

En el juicio el juez aplicó una ley que no reconocía la violación conyugal, por lo que la consideraron culpable de homicidio intencional.

Amnistía Internacional se opone a la pena de muerte en todos los casos sin excepción; también trabaja contra el matrimonio precoz o forzado, que considera una grave violación de los derechos humanos por negar a mujeres y niñas, entre muchas otras cosas, la posibilidad de tomar decisiones sobre su propio cuerpo.