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Más de 200 escolares secuestradas en Nigeria

¡Gracias!

Esta acción ha finalizado. Hemos sido 60.191 firmantes

Petición antes del cierre

El secuestro de más de 200 niñas en Chibok es un terrible episodio más del conflicto armado que se vive en Nigeria y que sólo entre enero y marzo del 2014 ha provocado más de 1.500 muertos. El gobierno tiene que abordar la situación de inmediato.

Esta acción ha finalizado (15 de septiembre de 2014)

Hasta la fecha, no se ha logrado tener información sobre el paradero de las niñas secuestradas en Chibok por el grupo armado islamista Boko Haram y además, la situación en el noreste de Nigeria ha empeorado. Solo en 2014 más de 4.000 personas han perdido la vida en el conflicto en curso entre el ejército de Nigeria y Boko Haram, y de ellas más de 600 fueron ejecutadas extrajudicialmente tras el ataque a las dependencias militares de Giwa (Maidaguri), el 14 de marzo.

Desde Amnistía Internacional continuaremos denunciando los crímenes contra la humanidad que se están cometiendo en Nigeria y pidiendo justicia y reparación para las víctimas.

Gracias a todas las personas que han participado en esta acción.

Petición antes del cierre

El 15 de abril, cientos de niñas, en su mayoría de edades comprendidas entre 16 y 18 años, fueron secuestradas en un ataque nocturno a una escuela en Chibok en el noreste de Nigeria. El grupo armado islamista Boko Haram ha reivindicado estos secuestros.

Pero este ataque no es el primero, muchas otras escuelas, iglesias, pueblos han sufrido ataques deliberados en los últimos años. Así, el pasado febrero, al menos 59 personas, la mayoría alumnos y profesores, fueron asesinados en un centro de enseñanza secundaria en Yobe, también en el noreste del país. Según testigos, los atacantes llegaron y comenzaron a disparar indiscriminadamente, matando a todos los varones que encontraban. Unos niños se escondieron en una clase y los quemaron vivos. Al parecer el ejército tardó horas en llegar e intervino cuando los atacantes ya se habían ido.

Durante todo este conflicto y ante la violencia indiscriminada de Boko Haram, la respuesta de las fuerzas de seguridad nigerianas ha sido totalmente inadecuada. No sólo no han protegido a la población civil, sino que han llevado a cabo numerosas represalias y cometido graves violaciones de derechos humanos. Solo en 2013 se produjeron más de 950 muertes en centros de detención militares, resultado de ejecuciones extrajudiciales, tortura y malos tratos.

La consecuencia es una población civil aterrada, que ha abandonado sus hogares, y es víctima de violaciones de derechos humanos por uno y otro lado.

Las autoridades nigerianas deben proteger a la población civil de manera efectiva, respetar los derechos humanos y acabar con la impunidad.