Saltar al contenido
Actuamos por los derechos humanos en todo el mundo
Buscar

Irán: gente valiente atrapada en las redes de la represión

Defensores y defensoras de derechos humanos iraníes
Defensores y defensoras de derechos humanos iraníes
¡Gracias!

Esta acción ha finalizado. Hemos sido 18.215 firmantes

Damos las gracias a todas las personas que se han sumado a nuestra petición en favor de los defensores y defensoras de derechos humanos de Irán.

De los casos incluidos en la petición, Atena Daemi y Golrokh Ebrahimi Iraee fueron trasladadas de regreso a la prisión Evin de Teherán el 9 de mayo de 2018. Llevaban recluidas en la peligrosa prisión de Shahr-r Rey desde el 24 de enero de 2018 y habían sido sometidas a malos tratos.

Golrokh Ebrahimi Iraee concluyó su huelga de hambre después de más de 80 días una vez hospitalizada en Teherán, antes de su traslado a la pisión de Evin. La ingresaron el 3 de abril debido al deterioro de su estado de salud, con complicaciones relacionadas con la vesícula biliar, náuseas y acumulación de agua y la pérdida de más de 20 kilos.

Atena Daemi terminó su huelga de hambre el 15 de febrero después de que defensoras de los derechos humanos en Irán y de todo el mundo, y otros activistas, la instaran a detener la huelga de hambre. En los últimos meses, Atena Daemi había estado experimentando una serie de problemas de salud, incluido el entumecimiento en un lado de la cara. La clínica de la prisión de Shahr-e Rey le dijo que era posible que se debiera a un daño en los nervios que pudo haber ocurrido cuando los funcionarios de la prisión Shahr-e Rey la sacaron violentamente de la sección de cuarentena de la prisión. Tras su traslado a la prisión de Evin, se sometió a exámenes médicos y ahora espera los resultados. El 26 de marzo Atena Daemi cumplió 30 años.

Arash Sadeghi sigue gravemente enfermo en prisión y tiene complicaciones médicas digestivas y respiratorias severas, dolor abdominal y hemorragia, y latidos cardíacos irregulares. Desde diciembre de 2016, los médicos insisten en que requiere atención especializada en un hospital. Sin embargo, las autoridades han bloqueado su traslado al hospital para castigarlo por su huelga de hambre. Amnistía Internacional ha declarado anteriormente que esta práctica abusiva equivale a la tortura. Arash Sadeghi también ha sido excluido de visitas familiares en prisión desde febrero de 2018.

Desde Amnistía Internacional seguimos trabajando por la liberación de los defensores y defensoras de derechos humanos iraníes y para que puedan seguir realizando su legítimo trabajo sin temor a represalias.

Petición antes del cierre

Son valientes. Lo arriesgan todo para defender en Irán derechos básicos como el de libre expresión, justicia, contra la discriminación y la pena de muerte.... Por ello están pagando un precio muy alto: hostigamiento, torturas, largas penas de prisión e incluso condenas a muerte.

(Actualizado el 26 de febrero de 2018)

Ahora dos de estas personas, Atena Daemi Golrokh Ebrahimi Iraee, han sido trasladadas a una peligrosa prisión. En realidad se trata de una granja avícola en desuso que alberga a varios centenares de mujeres condenadas por delitos violentos y que permanecen recluidas en condiciones insalubres y de hacinamiento. Este centro es conocido por sus  altos niveles de agresión contra las reclusas por parte tanto de otras reclusas como de personal penitenciario, así como un consumo de drogas descontrolado y una proliferación de enfermedades infecciosas.

A menudo las autoridades amenazan a las activistas presas que siguen hablando abiertamente con trasladarlas a esta prisión y en algunos casos, como éste, cumplen su amenaza.

Atena y Golrokh  decidieron inciar una huelga de hambre para protestar por su traslado ilegal a esta prisión. También lo está el esposo de Golrokh, Arash Sadeghi, que ya se encuentra muy debilitado por anteriores huelgas de hambre.  El 15 de febrero, estando su vida en peligro por la huelga, y después de que 12 destacadas defensoras de los derechos humanos dentro y fuera de Irán pidieran a Golrokh y Atena que detuvieran su protesta para que pudieran continuar viviendo y realizando su importante labor en pro de los derechos humanos, Atena Daemi anunció que detenía su huelga de hambre, y Golrokh Ebrahimi Iraee continuaría con su huelga  pero comenzaría a tomar líquidos.

Esta situación demuestra el espantoso entorno de quienes se atreven a defender los derechos humanos en Irán, donde las autoridades criminalizan cualquier forma de disidencia o activismo pacífico. Arash Sadeghi, Golrokh Ebrahimi Iraee y Atena Daemi son presos y presas de conciencia que han dedicado valientemente su vida a construir una sociedad más humana y más justa. Es terrible que se les castigue tan cruelmente por su firme compromiso con los derechos humanos.

¡Deben ser puestos en libertad de forma inmediata e incondicional!