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El Salvador: Teodora, condenada a 30 años tras dar a luz a un bebé muerto

Teodora Vasquez tras las rejas de la prisión
Teodora Vasquez en la carcel © Amnistía Internacional
¡Gracias!

Esta acción ha finalizado. Hemos sido 35.636 firmantes

Teodora todavía sigue en prisión. Una delegación de AI la visitó a ella y a su familia y se reunió con las autoridades locales para exigir su liberación y que el Gobierno de El Salvador ponga fin a la prohibición total del aborto que está destrozando las vidas de mujeres y niñas. Damos las gracias a las casi 35.000 personas que han apoyado con su firma la libertad de Teodora y que, con las recogidas en todo el mundo, serán entregadas a las autoridades e El Salvador a finales de junio.

Gracias a la movilización internacional, algunas mujeres ya han obtenido justicia, como Guadalupe, indultada por el Parlamento de El Salvador en enero de 2015 y Mª Teresa, liberada en mayo de 2016 después de que la Corte de ese país dictaminara que no había evidencia que probara los cargos contra ella. Amnistía Internacional seguirá luchando por el caso de Teodora y por el de las otras mujeres que en El Salvador sufren largas condenas por homicidio agravado por causas relacionadas con el embarazo.

Petición antes del cierre

En 2008 Teodora del Carmen Vásquez fue condenada en El Salvador a 30 años de prisión por homicidio agravado, tras dar a luz a un bebé muerto. Comenzó a sentir fuertes dolores y llamó a los servicios de emergencia pero rompió aguas poco después. Cuando dio a luz estaba inconsciente. Al recuperar el conocimiento, sangraba profusamente y el bebé estaba muerto. La policía la esposó y la detuvo como presunta autora de un asesinato, y sólo después la llevaron al hospital.

Teodora no pudo asistir a los controles médicos durante el embarazo debido a su falta de recursos económicos y a jornadas laborales de 6 de la mañana a 9 de la noche.

En El Salvador, las mujeres que sufren abortos espontáneos o dan a luz un hijo muerto son automáticamente sospechosas de haberse sometido a un aborto, que es considerado delito en cualquier circunstancia, incluso en casos de violación, incesto y riesgo para la vida de la embarazada. El juicio de Teodora estuvo plagado de irregularidades. Se presumió su culpabilidad y, al proceder de una familia pobre, no pudo pagar una buena defensa. Ahora su única opción es apelar para que se modifique su condena y sea puesta en libertad.

El hijo de Teodora, que ahora tiene 12 años, la visita en la cárcel una vez al año. La detención de una madre implica el castigo de los hijos e hijas. La forma en que viven cada etapa del proceso penal puede afectarlos para el resto de sus vidas.

Pide al ministro de Justicia de El Salvador que ponga en libertad inmediatamente a Teodora.