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Estados Unidos: Los derechos de los niños y niñas son lo primero

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Esta acción ha finalizado. Hemos sido 15.666 firmantes

Pese a la necesidad de que se respeten sus derechos humanos, estos niños y niñas continúan siendo detenidos durante periodos prolongados de forma degradante y sin asistencia legal. Sin educación, posibilidad de realizar ejercicio regular y atención médica adecuada. El Gobierno de Barack Obama continúa sin respetar sus obligaciones y garantizar sus derechos.

Realizaremos seguimiento de cualquier cambio que pueda suceder en la política migratoria de EEUU. Gracias a las más de 15.000 personas que han sumado su voz para pedir que acabe esta vulneración de derechos humanos.

Petición antes del cierre

En lo que va de 2014 más de 50.000 niñas y niños no acompañados han cruzado la frontera de Estados Unidos y han sido detenidos por la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos.

En septiembre serán alrededor de 90.000. Huyen de la violencia del crimen organizado, la pobreza y la violencia sexual que afecta a la mayor parte de Centroamérica, una de las regiones con la tasa de homicidios más alta del mundo. Algunos intentan encontrarse con sus madres y padres que llevan años trabajando en Estados Unidos.

El viaje a través de México es uno de los más peligrosos del mundo para las personas migrantes y para las niñas y niños los peligros se multiplican. Asesinatos, secuestros, trata de personas, y  violaciones son parte de la rutina de este viaje a manos de grupos criminales, actuando muchas veces junto a funcionarios mexicanos. Hasta el 60% de las mujeres y niñas migrantes que atraviesan México sufren violencia sexual.

En manos de las autoridades de Estados Unidos estos niños y niñas son detenidos durante periodos prolongados en condiciones insalubres, sin traductores o asistencia legal. Sin educación, ejercicio y atención médica adecuada. Son tratados de forma degradante.

La respuesta del gobierno de Barack Obama ha sido pedir más dinero para reforzar la seguridad de las fronteras y nuevos poderes para deportar a las niñas y niños de forma urgente, sin garantizar sus derechos y sin importar si regresan a la violencia, o dónde puedan estar sus padres o familiares.

Exige al gobierno de Estados Unidos que respete los derechos de las niñas y niños, modificando su legislación migratoria y garantizando que ningún menor será enviado de regreso a un país dónde pueda ser víctima de la violencia y esté lejos de sus padres.