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Las autoridades deben permitir la protesta pacífica a las mujeres

Una manifestante durante una marcha a través de la ciudad de El Cairo hasta la plaz Tahrir. © Amnistía Internacional / Andrea Bodekull

Amnistía Internacional pedía hoy a las autoridades militares de Egipto que respetaran el derecho de protesta pacífica mientras mujeres activistas de derechos humanos celebraban nuevas manifestaciones.

Las activistas se echaron a la calle para denunciar la violencia empleada por el ejército contra las mujeres y miembros de la oposición que habían participado en las manifestaciones de la semana anterior, que había causado 17 muertos, la mayoría por arma de fuego.

“Las escenas de los últimos días, de una violencia increíble, no deben repetirse” ha manifestado Philip Luther, director en funciones del Programa de Amnistía Internacional para Oriente Medio y Norte de África.

“Las autoridades militares de Egipto deben permitir que las manifestantes ejerzan pacíficamente su derecho la libertad de expresión sin temor a sufrir ataques. Las autoridades son responsables de la seguridad de quienes protestan.”

Varias mujeres activistas han hablado públicamente en días recientes del trato brutal que han recibido de las fuerzas de seguridad, incluidas palizas y amenazas de abuso sexual. Grupos de derechos de las mujeres protagonizaron el viernes nuevas protestas en El Cairo que hicieron temer la reanudación de la violencia.

Las autoridades militares de Egipto –el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas– emitieron una declaración según la cual las fuerzas armadas y la policía no interferirían en la protesta del viernes. Sin embargo, en otras declaraciones recientes, el Consejo ha intentado retratar a las activistas como irresponsables y violentas o las ha acusado de “conspirar para suprimir el Estado”.

Un oficial de alta graduación del ejército llegó a decir que las fuerzas militares estaban autorizadas a emplear munición real contra las manifestantes.

“Tales declaraciones equivalen a instigación contra las manifestantes. Las autoridades deben permitir que las activistas y defensoras de los derechos humanos expresen su rechazo a las violaciones de derechos humanos cometidas por el Consejo Supremo” ha afirmado Philip Luther.

“Las autoridades no deben recurrir a la fuerza contra personas que se manifiestan de manera pacífica ni actuar selectivamente contra mujeres ejerciendo la violencia basada en el género.”

La violencia se desató el pasado viernes cuando las fuerzas militares arremetieron contra una sentada de protesta para pedir el fin del régimen militar. El martes, las mujeres marcharon por El Cairo portando fotografías impactantes de soldados golpeando y desnudando a mujeres que participaban en protestas anteriores.

Las fuerzas armadas y la policía antidisturbios de Egipto llevan una trayectoria atroz en materia de derechos humanos este año, en el que han sometido a pruebas de virginidad forzadas a mujeres manifestantes y cometido agresiones sexuales contra mujeres periodistas. El 16 de diciembre pudo verse a soldados propinando golpes y patadas a mujeres manifestantes alrededor de la plaza de Tahrir.

En un vídeo publicado en Internet se veía como dos mujeres manifestantes eran arrastradas por el suelo. A una de ellas la despojaban de la ropa antes de que un soldado pisoteara su cuerpo. Otra, Azza Hilal, recibía fuertes golpes en la cabeza y el rostro. A otras manifestantes las arrastraban por el pelo.

Las fuerzas armadas trasladaron al menos a ocho mujeres manifestantes a la sede del Parlamento en el centro de El Cairo. Según informes, allí fueron golpeadas con palos y algunas sufrieron vejaciones a manos de soldados o amenazas de agresión sexual. Al menos dos tuvieron que ser hospitalizadas.