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Estudiantes masacrados, escuelas asediadas

Decenas de edificios escolares han sido atacados y quemados en Maiduguri, al norte de Nigeria, dejando a miles de niños que no pueden continuar su educación. Boko Haram ha reivindicado la autoría de muchos de los ataques. © Particular

La misma semana en que un grupo de hombres armados ha masacrado a más de 50 estudiantes en una escuela agrícola del Estado de Yobe, Amnistía Internacional publica un informe en el que evalúa los ataques contra escuelas en el norte de Nigeria cometidos entre 2012 y 2013.

“Estos ataques atroces han causado centenares de muertes. Miles de niños se han quedado sin escuela en comunidades de todo el norte de Nigeria y muchos profesores han tenido que huir para ponerse a salvo”,  ha afirmado Lucy Freeman, directora adjunta del Programa de Amnistía Internacional para África.

“Los ataques contra estudiantes, profesores y centros de enseñanza demuestran un desprecio absoluto por el derecho a la vida y el derecho a la educación.”  

Según el informe Education under attack in Nigeria, sólo en este año se ha dado muerte al menos a 70 profesores y decenas de alumnos y muchos más han resultado heridos. Se han incendiado o causado daños graves a unas 50 escuelas y se han tenido que cerrar otras 60.

El grupo islamista comúnmente conocido como Boko Haram ha reivindicado la autoría de muchos de los ataques, aunque no de todos.

Entre 2010 y 2011, la mayoría de los ataques tenían lugar cuando los centros escolares estaban vacíos. Pero a partir de 2013 parecen volverse más selectivos y brutales. Suelen cometerse cuando la escuela está abierta y, según informes recibidos por Amnistía Internacional, tanto el profesorado como el alumnado son ahora víctimas selectivas de ataques y masacrados.

En uno de los casos que se detallan en el informe, el director de una escuela oficial de enseñanza secundaria en Maiduguri describe un ataque cometido en febrero de 2013:

“Iban armados y abrieron fuego contra todo el que había alrededor.  Dispararon a dos profesores del centro. Uno murió en el acto y el otro resultó herido de gravedad. Fue un duro golpe para todos.”

La misma escuela fue objeto de otro ataque al mes siguiente, en el que sus autores dispararon y mataron a tres personas en la sala de exámenes.

“Tuvimos que cerrar la escuela inmediatamente y pedir a los niños que se fueran a casa. La escuela permaneció cerrada todo aquel periodo.”

A pesar de la trágica pérdida de vidas que han supuesto estos ataques, Amnistía Internacional no tiene conocimiento de que las autoridades hayan detenido ni llevado a nadie ante los tribunales para responder de ellos.

“Las autoridades nigerianas deben ofrecer mayor protección a los centros escolares y garantizar que los ataques se investigan debidamente y los presuntos autores comparecen ante la justicia.”

Amnistía Internacional ha pedido a Boko Haram y a todo particular o grupo armado asociado a él que pongan fin de inmediato a todos los ataques contra escuelas, profesores y estudiantes.