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30 de agosto: Día Internacional de los Desaparecidos

Decenas de miles de personas han sido víctimas de desaparición forzada en los últimos 20 años

Madrid.- Con motivo del Día Internacional de los Desaparecidos, que se conmemora hoy 30 de agosto, Amnistía Internacional recuerda que en los últimos 20 años decenas de miles de personas en todo el mundo han sido víctimas de desaparición forzada, una grave violación de los derechos humanos que sigue registrándose en la actualidad y que se ha extendido en los últimos años en el marco de la llamada “guerra contra el terror” encabezada por Estados Unidos.

 

Cada desaparición forzada viola un amplio conjunto de derechos humanos y, en último término, el derecho a la vida, ya que es frecuente que las personas sometidas a desaparición forzada sean asesinadas. Además, las desapariciones forzadas provocan una especial angustia a los familiares de las víctimas, a quienes les resulta imposible averiguar si la persona está viva o muerta y no pueden guardar duelo por ella. Para ellos la desaparición forzada se prolonga sin fin, y por esa razón los tribunales de derechos humanos la consideran una violación continuada de derechos humanos.

 

“Las desapariciones forzadas no son algo del pasado. Continúan existiendo en todo el mundo. En Sri Lanka, por ejemplo, al menos 1.000 personas han sido víctimas de desaparición forzada desde principios de 2006. En Colombia 138 sindicalistas fueron víctimas de desaparición forzada entre enero de 1991 y diciembre de 2006. En Chechenia se siguen registrando desapariciones forzadas y la ONG rusa Memorial estima que entre 3.000 y 5.000 hombres, mujeres y menores han desaparecido en la república rusa desde 1999. En Pakistán centenares de personas han sido detenidas arbitrariamente y sometidas a desaparición forzada en los últimos años. Amnistía Internacional y otras organizaciones de derechos humanos publicaron el pasado mes de junio una lista con los nombres y datos de 39 personas desaparecidas en el marco de la guerra contra el terror encabezada por Estados Unidos”, ha declarado Esteban Beltrán, director de Amnistía Internacional en España.

 

Al mismo tiempo siguen sin esclarecerse los casos de desapariciones forzadas que se han producido en los últimos 20 años en numerosos países. Doce años después de terminada la guerra en Bosnia Herzegovina, entre 12.000 y 15.000 personas siguen en paradero desconocido. En el estado indio de Jammu y Cachemira se han denunciado entre 8.000 y 10.000 desapariciones forzadas desde 1989. En Argelia, miles de personas fueron sometidas a desaparición forzada entre 1993 y 2002 y, en muchos casos, todavía se desconoce la suerte que corrieron. En Nepal, un comité gubernamental está investigando más de 600 casos pendientes de desaparición forzada durante el conflicto que sufrió el país entre 1996 y 2006.

 

“Ahora, al igual que en el pasado, quienes cometen estos crímenes lo siguen haciendo en casi completa impunidad”, ha añadido Esteban Beltrán.

 

 

Desapariciones forzadas en el marco de la “guerra contra el terror”
Amnistía Internacional, junto a otras organizaciones de derechos humanos, publicó en junio el informe Sin rastro oficial: Responsabilidad de Estados Unidos en las desapariciones forzadas de la “guerra contra el terror”, que contiene la lista más exhaustiva hasta la fecha, con los nombres y datos de 39 individuos que, según se cree, han estado recluidos en secreto bajo custodia estadounidense y cuyo paradero actual sigue sin conocerse. Asimismo se ha recluido en secreto a familiares de detenidos, incluso a esposas y a niños de tan sólo siete años.

 

En esa lista también figura el ciudadano español de origen sirio Mustafa Setmariam Nasar, que fue capturado en Pakistán en 2005. En abril y mayo de 2006, agentes de inteligencia de Pakistán confirmaron que Setmariam Nasar había sido entregado a la custodia de Estados Unidos al menos dos meses antes y que no se encontraba en Pakistán. Alrededor de esas fechas, en marzo de 2006, el nombre de Setmariam Nasar fue eliminado de al menos una de las listas gubernamentales de Estados Unidos sobre terroristas sospechosos. El 19 de julio de 2006, su nombre se incluyó en la lista de "terroristas que ya no constituyen una amenaza". Desde entonces no se ha publicado más información sobre la suerte de Setmariam Nasar por parte del gobierno de Estados Unidos y su paradero continúa oficialmente sin ser explicado.

 

“Sigo adelante sin saber nunca si mi esposo está vivo o muerto, si lo están torturando o qué le están haciendo”, ha declarado Elena Moreno, esposa de Mustafa Setmariam Nasar.

 

Para Amnistía Internacional son motivo de preocupación todas las desapariciones forzadas, incluidas las que adoptan la forma de “entregas extraordinarias” de detenidos, en las que se han visto implicados numerosos Estados europeos,  y su reclusión en centros secretos de detención.

 

Escudándose en la “guerra contra el terror”, en algunos países ha aumentado el número de desapariciones forzadas y de otras violaciones de derechos humanos. Por ejemplo, en Pakistán apenas se conocían las desapariciones forzadas antes de que empezara la “guerra contra el terror” y ahora son un fenómeno creciente, que se han extendido más allá de los presuntos terroristas y afectan a otros grupos de personas.

 

La Convención contra las Desapariciones Forzadas, una oportunidad crucial
La Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó el 20 de diciembre de 2006 la Convención Internacional para la Protección de Todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas, un tratado de derechos humanos histórico que, de ser ratificado por una amplia mayoría de países, será una poderosa herramienta para prevenir esta violación de los derechos humanos, establecer la verdad sobre las circunstancias de toda desaparición forzada, garantizar la reparación a las víctimas y hacer rendir cuentas a los responsables.

 

En su artículo 2, la Convención define la desaparición forzada como «el arresto, la detención, el secuestro o cualquier otra forma de privación de libertad que sean obra de agentes del Estado o de personas o grupos de personas que actúan con la autorización, el apoyo o la aquiescencia del Estado, seguida de la negativa a reconocer dicha privación de libertad o del ocultamiento de la suerte o el paradero de la persona desaparecida, sustrayéndola a la protección de la ley».

 

“En 1981, cuando la conciencia internacional se vio sacudida por la desaparición de miles de personas en el contexto de las dictaduras latinoamericanas, familiares de personas desaparecidas pidieron por primera vez una convención internacional para luchar contra las desapariciones forzadas. A ellos se fueron uniendo organizaciones no gubernamentales y gobiernos que, durante 25 años, han trabajado para sacar adelante el nuevo tratado. Para que todo este esfuerzo no haya sido en balde, al menos 20 Estados deben ratificar de inmediato la Convención”, ha declarado Esteban Beltrán.

 

 

Peticiones de Amnistía Internacional
En el Día Internacional de los Desaparecidos Amnistía Internacional, junto con otros miembros de la Coalición Internacional contra las Desapariciones Forzadas, insta a todos los Estados a ratificar la nueva Convención de la ONU, a declarar que reconocen la competencia del Comité contra la Desaparición Forzada para recibir y examinar comunicaciones presentadas por particulares y Estados, y a promulgar sin demora la legislación necesaria para la aplicación de la Convención.

 

Amnistía Internacional da la bienvenida a la decisión del gobierno español de iniciar los trámites para firmar la nueva Convención y, al mismo tiempo, le pide que demuestre su compromiso real en la lucha por erradicar esta práctica abominable agilizando dichos trámites y la posterior ratificación del texto.

 

Igualmente, Amnistía Internacional insta nuevamente al gobierno español a que exija a las autoridades estadounidenses que pongan fin a las detenciones secretas y las desapariciones forzadas en el marco de la “guerra contra el terror” y que aclare la suerte y el paradero del ciudadano español Mustafa Setmariam Nasar.