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Asignatura pendiente en el Congreso: los diputados tienen 100 días para aprobar la ley de armas y detener la falta de control en las exportaciones españolas

Amnistía Internacional, Greenpeace e Intermón Oxfam han entregado hoy a los miembros de la Comisión de Defensa del Congreso de los Diputados y a otros parlamentarios, 50 kits de “vuelta al cole” con el material necesario para aprobar la asignatura que suspendieron en junio: la tramitación de una ley sobre comercio de armas que ponga fin a la falta de control de las exportaciones españolas. Los diputados tienen tan sólo cien días para aprobar una ley que las organizaciones sociales y la ciudadanía llevan pidiendo diez años.

 

Durante el acto de entrega de los kits, las organizaciones han pedido a los grupos parlamentarios -en especial al Socialista, que ostenta la presidencia de la Comisión de Defensa y es el grupo mayoritario en ella- que se reúnan en menos de 15 días para desbloquear y agilizar al máximo el trámite de la ley, de forma que pueda aprobarse antes del final del curso parlamentario, previsto para diciembre.

 

“La aprobación de esta ley tiene que ser una cuestión de urgencia porque cada minuto muere en el mundo una persona víctima de la falta de control en el comercio de armas, y mientras España siga sin tener una ley que garantice la transparencia de este comercio, seguirá siendo parte del problema, y no de la solución”, explica Ariane Arpa, directora general de Intermón Oxfam.

 

Amnistía Internacional, Greenpeace e Intermón Oxfam han denunciado en numerosas ocasiones que con la regulación y las prácticas actuales es imposible saber qué se está vendiendo y a quién, y, además, se está permitiendo vender armas a países que violan gravemente los derechos humanos, que sufren conflictos o que están sumidos en la pobreza.

 

Es el caso de las exportaciones a Israel, Marruecos, Pakistán, Colombia y China, entre otros. Con estas ventas no se está cumpliendo estrictamente los compromisos adquiridos por España al adherirse al Código de Conducta de la Unión Europea. Según los últimos datos oficiales, España vendió el pasado año en material de defensa más de 845 millones de euros, lo que le sitúa en el octavo puesto entre los mayores exportadores de armas del mundo.

 

“El principal problema es que, con el proyecto de ley que tienen los diputados sobre la mesa, seguiremos teniendo un comercio de armas oscurantista, porque no se regula la obligación de dar detalles sobre cada producto que se exporta, algo que sí hace, por ejemplo, EEUU, el principal vendedor de armas del mundo. Si no mejora el proyecto durante el trámite parlamentario, no podremos saber si se están vendiendo bombas o esposas para uso policial a países como Marruecos o Guatemala. Esto nos hace pensar si hay algo que se quiera ocultar”, explica Juan López de Uralde, de Greenpeace.

 

“El propio Congreso decidió por unanimidad en diciembre de 2005, en una proposición no de ley, que hay que aprobar una legislación que regule el comercio de armas. Por eso, estamos haciendo un llamamiento a la coherencia y responsabilidad de todos los grupos políticos para cumplir con sus propios compromisos. Esta petición ha sido respaldada, además, por cientos de miles de ciudadanos en los diez años que llevamos reclamando la ley desde las ONG”, afirma Esteban Beltrán, director de Amnistía Internacional  España.

 

Algunos datos sobre el comercio español de armas en 2006:

 

· España vendió 441.000 euros en material de defensa a Israel, un millón de euros a Pakistán, más de 16 millones de euros a Marruecos, y más de 3 millones de euros a Venezuela. El informe oficial explica que España ha vendido a estos países productos de distinto tipo entre los que figuran aquellos de la categoría 4 “bombas, torpedos, cohetes y misiles”. Sin embargo, no se conoce con precisión qué se exporta y en qué cantidad.

 

· En el caso de Marruecos, se ofrece información solamente sobre la mitad de las ventas, de las que se dice que son “vehículos todo terreno para transporte”. No se añade más información sobre el resto de los productos exportados.

 

· En relación con las ventas de material y tecnologías de doble uso, entre los destinatarios figuran países como Irán, Colombia, China o Israel. Una vez más, la falta de detalle en algunas de estas operaciones no permite saber qué se ha vendido exactamente.

 

· También son preocupantes las ventas de material policial a las fuerzas policiales de Marruecos (más de 90.000 euros) y Guatemala (más de 827.000 mil euros). En ambos países, los abusos por parte de estos cuerpos de seguridad están ampliamente documentados por diversas organizaciones de derechos humanos. Además, la falta de información detallada sobre el material exportado no permite saber si lo que se ha vendido son “armas de fuego, bombas, granadas, dispositivos restrictivos del movimiento de los seres humanos o vehículos blindados”, entre otros posibles.

 

· España vendió munición a Ghana por valor de 3,2 millones de euros. Estas ventas no han estado sujetas a ningún control por parte del Gobierno, y por lo tanto no quedan reflejadas en las estadísticas oficiales, y no se conoce su detalle y su posible impacto negativo, así como el riesgo de tráfico ilícito de esas armas a países vecinos, algunos de ellos inmersos en situaciones de conflicto o posconflicto armado.

 

Nota:
El informe “Comercio de armas en España: una ley con agujeros”, elaborado por las tres organizaciones y publicado en febrero, muestra que otros países, como EE.UU y Alemania, ofrecen mucha más información sobre qué exportan y a quién. Pueden descargarlo en: www.controlarms.org/es/descarga/informe15.htm