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Marruecos ignora la tortura

El gobierno de Marruecos oculta casos de tortura
El gobierno de Marruecos oculta casos de tortura (Imagen: Amnistía Internacional/La Despensa)
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Esta acción ha finalizado. Hemos sido 44.066 firmantes

Petición antes del cierre

Ali Aarrass fue extraditado desde España a pesar del riesgo de ser torturado.

Esta acción ha finalizado (20 de agosto de 2014)

En una acción sin precedentes, las autoridades marroquíes anunciaron la apertura de una investigación sobre la tortura de Ali Aarrass el 21 de mayo de 2014, sólo dos días después de la resolución del Comité de la ONU contra la Tortura considerando que las autoridades marroquíes violan varios artículos de la Convención contra la Tortura con respecto a Ali Aarrass. La resolución da a las autoridades marroquíes 90 días para abrir una investigación y un informe al Comité.

El caso de Ali Aarrass es excepcional. Es uno de los raros casos en que las autoridades marroquíes están investigando las denuncias de tortura por parte de una agencia de inteligencia - en gran parte como resultado de la presión internacional sobre su caso, la de todas las personas que firmaron esta ciberacción entre otras muchas, así que ¡enhorabuena!

Desde Amnistía Internacional seguiremos trabajando para que se investigue de manera independiente e imparcial los informes según los cuales Ali Aarrass fue objeto de torturas y otros malos tratos.

Petición antes del cierre

En abril de 2008, Ali Aarrass fue detenido en España y dos años después fue extraditado a Marruecos a pesar de que el Comité de Derechos Humanos de la ONU había advertido de que podía sufrir torturas y ser sometido a un juicio sin las debidas garantías.

Una vez en Marruecos, los servicios de inteligencia lo mantuvieron en detención secreta durante 12 días en Témara, lugar próximo a Rabat, la capital. Según el propio relato de Ali, le propinaron golpes en las plantas de los pies, le aplicaron descargas eléctricas en los testículos, lo mantuvieron colgado de las muñecas durante largos periodos y le quemaron el cuerpo con cigarrillos. Más tarde, Ali fue detenido formalmente por la policía de Marruecos y trasladado a la prisión de Salé II. Otros presos han relatado que quedaron conmocionados al ver las marcas de tortura que mostraba Ali, y lo traumatizado que estaba a su llegada.

Ali fue condenado en 2011 a 15 años de prisión, basándose la declaración de culpabilidad exclusivamente en las declaraciones que le extrajeron bajo tortura. En 2013 pasó casi un mes en huelga de hambre como protesta por los malos tratos que le infligían las autoridades penitenciarias.  Actualmente sigue en la prisión de Salé II. Hasta la fecha, las autoridades de Marruecos no han investigado adecuadamente las múltiples quejas de tortura que han formulado su familia y sus abogados.