Información extraída de nuestro informe "La situación de los derechos humanos en el mundo", abril 2026.
Manifestantes, periodistas y organizaciones de la sociedad civil continuaron sufriendo intimidación, hostigamiento y vigilancia ilícita por parte de las autoridades, que intentaban frenar el descontento generalizado. La discriminación seguía siendo motivo de gran preocupación y afectaba a mujeres y niñas, romaníes, personas LGBTIQ+ y personas con discapacidad. Hubo avances limitados para garantizar el derecho a un medioambiente saludable. Los enjuiciamientos por crímenes de guerra y la cooperación judicial regional fueron relegados a un segundo plano. El gobierno intensificó las transferencias de armas a Israel.
Información general
El año estuvo marcado por manifestaciones persistentes en todo el país, desencadenadas por el derrumbe del techo de hormigón de una estación de tren en la ciudad norteña de Novi Sad que mató a 16 personas en noviembre de 2024. Quienes participaron en las protestas denunciaban abandono propiciado por la corrupción y exigían responsabilidades políticas al presidente Aleksandar Vučić, así como elecciones anticipadas y amplias reformas. La policía y el gobernante Partido Progresista Serbio respondieron con mano dura a las protestas.
Libertad de reunión pacífica
La policía reprimió manifestaciones en gran medida pacíficas y hubo múltiples casos de uso excesivo de la fuerza contra manifestantes en todo el país. Personal observador de los derechos humanos y periodistas documentaron casos de intimidación, palizas y malos tratos a manos de agentes de policía, tanto uniformados como vestidos de civil. También hubo ataques violentos a manifestantes estudiantiles por parte de simpatizantes del Partido Progresista Serbio, cuyos actos justificó y perdonó posteriormente el presidente.
A mediados de marzo, la policía empleó lo que parecía ser un arma sónica —o dispositivo acústico— no identificada contra manifestantes en la capital, Belgrado, que provocó una estampida. Algunas de las personas afectadas denunciaron secuelas duraderas causadas por el arma, como problemas de audición, náuseas y mareos. A finales de abril, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos dictó una medida provisional según la cual el gobierno debía evitar el uso de armas sónicas o dispositivos similares para el control de multitudes.
La policía detuvo arbitrariamente a cientos de manifestantes; varias decenas recibieron bofetadas y patadas cuando ya estaban inmovilizados y otros, amenazas de violación, de violencia y de muerte.
Se actuó selectivamente contra periodistas que informaban sobre las protestas y otros asuntos de interés público, y había más de 160 casos de intimidación y ataques registrados a mediados de año.
Libertad de asociación
Según informó la Comisión Europea, altos cargos públicos y periódicos sensacionalistas afines al gobierno estaban intensificando los ataques verbales y las campañas de desprestigio contra organizaciones de la sociedad civil y activistas que defendían el Estado de derecho. La revelación de datos personales también formaba parte de esos ataques.
En febrero, la policía serbia irrumpió en las oficinas de cuatro ONG para investigar una presunta “malversación de fondos de USAID”, la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, citando declaraciones de altos cargos del gobierno estadounidense sobre la congelación de fondos de USAID.
En junio, varios relatores especiales de la ONU expresaron su preocupación ante lo que parecía ser una “campaña sistemática” para desacreditar a defensores y defensoras de los derechos humanos, observadores electorales y periodistas a través de la vigilancia, la criminalización y la publicación de noticias concertadas por parte de medios de comunicación afines al gobierno.
Vigilancia ilícita
Las autoridades continuaron haciendo un uso ilícito de programas espía y otras herramientas invasivas de análisis forense digital contra activistas y periodistas. En enero, la Fiscalía para Delitos de Alta Tecnología registró formalmente la denuncia de una asociación de 10 organizaciones de la sociedad civil que había presentado cargos contra autoridades policiales y de inteligencia.1 En febrero, dos mujeres periodistas de la Red Informativa de Investigación de los Balcanes (BIRN) fueron atacadas con el programa espía Pegasus de NSO Group.2 El mismo mes, la empresa de análisis forense digital Cellebrite anunció que, para prevenir abusos, iba a suspender el uso de su equipo por algunos de sus clientes en Serbia.3
Discriminación
El alto comisionado de la ONU para los derechos humanos expresó su preocupación ante el aumento de los discursos de odio contra mujeres, romaníes y otras comunidades, así como contra personas LGBTIQ+ y periodistas.
Mujeres y niñas
En septiembre, el Grupo de Expertos en la lucha contra la violencia contra las mujeres y la violencia doméstica (GREVIO), vinculado al Consejo de Europa pero conformado por especialistas independientes, informó de que seguía prevaleciendo la discriminación de las mujeres y niñas en relación con el parto, la maternidad y el cuidado infantil, así como la violencia y el homicidio por motivos de género y “la violencia obstétrica, la violencia digital, los insultos públicos y los comentarios despreciativos hacia las mujeres”.
Romaníes
Seguía aplicándose la Ley sobre Tarjetas Sociales, que establecía el uso de un algoritmo para determinar quién debía recibir apoyo social monetario y perjudicaba de manera desproporcionada a la población romaní; como resultado de su aplicación, 60.000 personas habían dejado de recibir ayuda económica en los tres años transcurridos desde su entrada en vigor, en marzo de 2022. En las comunidades romaníes persistían altos índices de pobreza, exclusión y acceso limitado a atención médica, educación, empleo y otros servicios esenciales.
Personas con discapacidad
Tras una visita a Serbia en junio, el Subcomité para la Prevención de la Tortura de la ONU pidió más medidas para proteger a las personas con discapacidad frente a los malos tratos en instituciones del Estado.
Derecho a un medioambiente saludable
En noviembre, la Comisión Europea formuló una serie de recomendaciones a Serbia relacionadas con el cambio climático, la gestión de residuos, la calidad del agua, la protección de la naturaleza, la contaminación industrial y la participación pública en asuntos ambientales, entre otras cuestiones, para mejorar su legislación y sus políticas en materia medioambiental.
El gobierno presentó su tercera contribución determinada a nivel nacional en septiembre, en la que Serbia se comprometía a reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero un 40,1% respecto a los niveles de 1990 antes de 2035 y se indicaba que el país había sufrido pérdidas y daños por valor de al menos 10.450 millones de euros debido a fenómenos meteorológicos extremos y eventos asociados al cambio climático entre 2000 y 2024.
Derecho a verdad, justicia y reparación
Al final del año, el Consejo Superior de la Fiscalía no había nombrado a nadie para el cargo permanente de fiscal jefe sobre crímenes de guerra. El gobierno bloqueó la cooperación judicial efectiva con otros países de los Balcanes y no cumplió su compromiso de promover la rendición de cuentas por crímenes de guerra cometidos hacía tiempo en la región.
Transferencias irresponsables de armas
En la primera mitad del año, Serbia incumplió sus obligaciones en virtud del Tratado sobre el Comercio de Armas y del derecho internacional humanitario al exportar munición por valor de más de 55 millones de euros a Israel, y rechazó las solicitudes basadas en la libertad de acceso a la información sobre las transferencias entre ambos países.
- Serbia: Cellebrite suspende el uso de productos en Serbia a raíz de un informe de Amnistía Internacional, 26 de febrero ↑
- Serbia: BIRN journalists targeted with Pegasus spyware, 27 de marzo ↑
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