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Botsuana

Información extraída de nuestro informe "La situación de los derechos humanos en el mundo", abril 2026.

La grave escasez de medicamentos esenciales provocó una emergencia de salud pública. Se promulgaron leyes que amenazaban con ampliar el poder de las autoridades para regular los servicios y el uso de Internet. Se restringió el derecho a la libertad de expresión y de reunión pacífica. La violencia de género seguía siendo generalizada y la violación marital no estaba prohibida por ley. Se mantenía la pena de muerte.

Información general

Tras las elecciones de octubre de 2024, el partido Paraguas para el Cambio Democrático formó un gobierno presidido por Duma Boko, lo que puso fin a decenios de régimen unipartidista del Partido Democrático de Botsuana.

Las autoridades reubicaron a solicitantes de asilo cuyas solicitudes habían sido denegadas de un centro de detención de la ciudad de Francistown al campo de refugiados de Dukwi, donde el acceso al trabajo y a los servicios era limitado.

Derechos económicos y sociales

En agosto, el presidente Boko declaró una emergencia nacional de salud pública a raíz del colapso de la cadena de suministro de productos médicos, que dejó a las clínicas y hospitales públicos en una situación de grave escasez de medicamentos esenciales para tratar enfermedades como el cáncer, la diabetes y la tuberculosis, así como afecciones relacionadas con la salud sexual y reproductiva y la salud mental. La crisis estalló tras meses de importantes retrasos en el pago de facturas de proveedores privados por parte del gobierno y del aumento de la presión fiscal vinculada a la crisis del sector del diamante. Se pospusieron las cirugías no urgentes y el gobierno anunció una financiación de emergencia de 250 millones de pulas (alrededor de 18 millones de dólares estadounidenses) para adquisiciones y el despliegue de las fuerzas armadas para apoyar la distribución, aunque la escasez continuó.

Libertad de expresión

En agosto, el Parlamento promulgó la Ley de Servicios Digitales y la Ley de Ciberseguridad. Las dos centralizaban en el ejecutivo el control sobre el sector digital sin establecer disposiciones que garantizaran salvaguardias sólidas e independientes para proteger los derechos a la privacidad y la libertad de expresión.

Botsuana ocupaba el puesto 81 entre los 180 países incluidos por Reporteros sin Fronteras en su Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa de 2025. Según Reporteros sin Fronteras, aunque había menos casos de abusos graves contra periodistas, abundaban los obstáculos que dificultaban su trabajo.

Libertad de reunión pacífica

El 8 de agosto, la policía no permitió la celebración en la capital, Gaborone, de una marcha de organizaciones vinculadas al movimiento Student Power Botswana que pretendían entregar al Ministerio de Educación Superior una petición en la que se reclamaba un incremento en sus asignaciones mensuales acorde con el aumento del costo de la vida. La policía alegó que la marcha coincidía con otro evento. Una semana más tarde, otro intento de entregar la petición fue bloqueado arbitrariamente.

Violencia por motivos de género

Organismos de la ONU calificaron de emergencia nacional la alta incidencia de la violencia de género. Por su parte, las autoridades no garantizaban la protección efectiva de las mujeres y las niñas, por ejemplo, al no tipificar como delito la violación marital.

Pena de muerte

Botsuana mantenía la pena de muerte. Por cuarto año consecutivo no se llevaron a cabo ejecuciones, aunque varios hombres seguían condenados a muerte. ONG locales pidieron públicamente una moratoria oficial de las ejecuciones con miras a su abolición total.