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Advertencia sobre plan de estados estadounidenses de restringir severamente los derechos de los trabajadores

Trabajadores en Wisconsin protestaron contra el proyecto de ley que fue aprobado la semana pasada. © AP GraphicsBank

Londres.- Amnistía Internacional ha instado a varios estados estadounidenses a que desistan de promulgar leyes que restringen drásticamente los derechos de los trabajadores.

Varios estados, entre los que figuran Colorado, Indiana, Iowa, Michigan, Nuevo México, Ohio, Oklahoma y Tennessee, han presentado proyectos de ley que limitan gravemente el derecho de negociación colectiva de las personas afiliadas a sindicatos. Winsconsin aprobó un proyecto de ley similar el viernes.

"Los gobernadores de los estados deben retirar su apoyo a estas medidas, que, si se adoptan, violarán el derecho internacional", ha manifestado Shane Enright, asesor sindical de Amnistía Internacional.

Estados Unidos tiene la obligación de hacer valer los derechos de los trabajadores estadounidenses, incluido el derecho específico de sindicación y negociación colectiva."

El gobernador de Wisconsin, Scott Walter, refrendó el viernes un proyecto de ley que menoscaba la capacidad de los sindicatos del sector público para proteger a los trabajadores. La ley priva también casi por completo del derecho de negociación colectiva a la mayoría de los empleados públicos, pues lo limita sólo a la cuestión de los salarios.

Los sindicalistas afirman que, además de restringir el derecho de negociación colectiva, en nada menos que 37 estados los legisladores han introducido centenares de proyectos de ley en contra de los sindicatos. Algunos afectan a la negociación de las prestaciones médicas, restringen la libertad de asociación, ponen topes al salario mínimo y privan a los trabajadores del derecho de huelga.

En el Congreso se están promoviendo medidas similares que afectan a los empleados públicos federales.  

"El proyecto de ley de Wisconsin es el símbolo de un ataque más general a los sindicatos en Estados Unidos, donde las autoridades están arremetiendo contra los trabajadores", ha explicado Shane Enright.

"Muchos empleados tienen que hacer ya muchos esfuerzos debido a la crisis económica, por lo que estas leyes menoscabarán derechos humanos fundamentales y garantías de los derechos laborales, que son absolutamente necesarios para garantizar que la crisis no se ceba especialmente con los empleados. También pondrán en peligro los servicios públicos esenciales que estos empleados prestan."

Es también una lucha por los derechos de los trabajadores migrantes, por el derecho a la educación y a la salud, por la seguridad salarial, por la salud y la seguridad en el trabajo. Estamos viendo a comunidades que insisten en la justicia social, los derechos económicos y las libertades personales frente a poderosos intereses creados. Están en juego derechos humanos fundamentales, y nos solidarizamos con el movimiento obrero de Estados Unidos en esta lucha.

Información complementaria


De acuerdo con el derecho internacional, a todos los trabajadores les asiste el derecho humano de sindicación y negociación colectiva.

Este derecho es esencial para la realización de otros y se halla proclamado en la Declaración Universal de Derechos Humanos, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (PIDCP), el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (PIDESC) y la Convención Internacional sobre la protección de los derechos de todos los trabajadores migratorios y sus familias, así como en convenios aprobados por la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Como Estado parte en el PIDCP y signatario del PIDESC, Estados Unidos tiene la obligación de respetar los derechos humanos recogidos en estos instrumentos y tratados.

Como miembro de la OIT, Estados Unidos ha contraído también el compromiso, en virtud de la Declaración de la OIT relativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo, de 1998, de respetar, promover y hacer efectivos los derechos fundamentales establecidos en los convenios básicos de la organización.

Las medidas que limiten tales derechos en Estados Unidos son contrarias también a los compromisos contraídos con arreglo al Acuerdo de Cooperación Laboral de América del Norte (ACLAM), así como en virtud de numerosos acuerdos comerciales posteriores negociados y ratificados en los últimos 15 años.