Actuamos por los derechos humanos
en todo el mundo

Buscar

Filipinas: tortura fuera de control

¡Gracias!

Esta acción ha finalizado. Hemos sido 10.797 firmantes

Petición antes del cierre

Descargas eléctricas, simulacros de ejecución y de ahogamiento, asfixia con bolsas de plástico, palizas y violaciones son algunos de los métodos de tortura utilizados por la policía en Filipinas. Los niños y las niñas son quienes corren más riesgo de sufrir torturas o malos tratos.

Esta acción ha finalizado (26 de febrero de 2015)

La presión internacional, ha empezado a dar sus frutos y el Senado filipino abrió una investigación sobre torturas policiales. En la audiencia conjunta entre la Comisión de Justicia y Derechos Humanos y el Comité de Orden Público, el 14 de enero, testificó el Director de Amnistía Internacional para Asia y el Pacífico. Dicha audiencia se anunció como resultado directo del informe de Amnistía Internacional sobre tortura policial en Filipinas, “Por encima de la ley”.

¡Gracias a todas las personas que habéis firmado esta acción!

Petición antes del cierre

Los policías me pusieron una tela sobre la boca y luego me vertieron agua en la garganta durante un tiempo que pareció muy largo hasta que sentí que me estaba ahogando y no pude seguir respirando"

Jerryme Corre, torturado con descargas eléctricas, palizas y simulacros de ahogamiento después de ser arrestado en enero de 2012.

El caso de Jerryme no es el único. La tortura es una posibilidad real para cualquier persona que sea arrestada en Filipinas. Los niños y niñas son quienes más riesgo corren de sufrir torturas o malos tratos tras la detención: de las 55 víctimas de tortura a las que entrevistó Amnistía Internacional, 21 eran menores de edad.

En un centro de detención en la provincia de Laguna los agentes de policía hacían girar por diversión la "Rueda de la tortura" para decidir qué método emplear con los detenidos. La Comisión de Derechos Humanos de Filipinas descubrió la siniestra rueda el 28 de enero de 2014.

A pesar de que en 2009 la tortura quedó tipificada como delito en Filipinas, las denuncias de tortura se han triplicado desde entonces y no se ha condenado a ningún torturador.

Gracias a la campaña de Amnistía Internacional, apoyada por miles de personas en el mundo entero, en enero de 2015 el Senado de Filipinas ha abierto una investigación sobre las torturas policiales. Es imprescindible mantener la presión para que la investigación de sus frutos y se convierta en acciones concretas.

Pide al Presidente de Filipinas, Noynoy Aquino, que reconozca la gravedad de la tortura en el país y le ponga fin, demostrando que nadie está por encima de la ley.