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Namíbia

Información extraída de nuestro Informe 2017/18

El derecho a una vivienda adecuada estaba restringido, y los elevados índices de desempleo, pobreza y desigualdad agravaron la situación. Ocho presos de conciencia del prolongado juicio de Caprivi continuaban recluidos 14 años después de su detención, acusados de traición y sedición.

La situación de la vivienda seguía siendo inadecuada; el gobierno no garantizaba el acceso a una vivienda habitable y asequible. Más de 500.000 personas vivían en chozas o asentamientos provisionales situados en zonas urbanas, y sólo el 10% de la población podía permitirse comprar una casa que, en promedio, costaba 800.000 dólares de Namibia (unos 58.474 dólares estadounidenses). La migración del campo a la ciudad, la alta tasa de desempleo, los bajos salarios, los elevados alquileres y la falta de parcelas asequibles con servicios residenciales dieron lugar a una inadecuada situación de la vivienda, sobre todo en Windhoek, la capital. El 28 de marzo, 15 familias se quedaron sin hogar cuando la Policía Municipal de Windhoek las desalojó por la fuerza de forma arbitraria —sin notificación previa— de los asentamientos informales de Agste Laan (Windhoek) en los que vivían. Aunque los residentes presentaron el caso ante el Tribunal Superior y solicitaron que se les permitiera quedarse en el asentamiento y se reconstruyeran sus chozas mientras no se cerrara el proceso, el Tribunal falló en su contra alegando que no residían legalmente en el lugar.

La inadecuada situación de la vivienda en los asentamientos informales quedó patente entre el 25 y el 31 de agosto, cuando cinco menores de edad de distritos situados en las regiones de Erongo y Oshikoto a los que sus progenitores habían dejado solos en casa —chozas de chapa ondulada— murieron en incendios diferentes.

La experta independiente de la ONU sobre el disfrute de todos los derechos humanos por las personas de edad señaló que las condiciones de alojamiento de las personas de edad de las zonas rurales habían mejorado desde que el país lograra la independencia en 1990, pero habían empeorado en las zonas urbanas debido al crecimiento de los asentamientos informales en los que el acceso a servicios básicos, como las instalaciones sanitarias y el suministro de agua y electricidad, era inadecuado.

En mayo se reanudó el juicio de ocho presos de conciencia acusados en la dilatada causa de Caprivi. En 2007, Progress Kenyoka Munuma, Shine Samulandela, Manuel Manepelo Makendano, Alex Sinjabata Mushakwa, Diamond Samunzala Salufu, Hoster Simasiku Ntombo, Fredderick Ntamilwa y John Mazila Tembwe fueron acusados y declarados culpables de traición y sedición. En 2013, el Tribunal Supremo revocó sus sentencias condenatorias y las penas de entre 30 y 32 años que se les habían impuesto y ordenó un nuevo juicio. Sin embargo, al concluir el año, todos ellos permanecían bajo custodia en espera de juicio, lo que contravenía las normas internacionales sobre juicios justos.

República de Namibia
Jefe del Estado y del gobierno: Hage Gottfried Geingob