Actuamos por los derechos humanos
en todo el mundo

Corea del Norte

Información extraída de nuestro INFORME 2021/22

La respuesta del gobierno a la pandemia de COVID-19 supuso la supresión casi completa de la libertad de circulación, tanto dentro como fuera del país. La escasez generalizada de medicinas y alimentos repercutió negativamente en el derecho a la salud. Otros derechos fundamentales, como la libertad de expresión, siguieron sometidos a graves limitaciones. El gobierno incrementó su participación en foros internacionales, enviando representantes a actos globales, en especial a los relacionados con los derechos económicos, sociales y culturales.

Información general

Corea del Norte siguió aislada en la práctica del resto del mundo tras la imposición de restricciones cada vez más draconianas, supuestamente con el fin de frenar la propagación de la COVID-19. Debido a la pandemia, el país no participó en los Juegos Olímpicos de Japón.

Pese a la persistencia de estrictas sanciones económicas y de las prohibiciones de la ONU, Corea del Norte siguió realizando pruebas de misiles, como el lanzamiento en septiembre de un misil de crucero de largo alcance y, en octubre, de misiles balísticos submarinos. Las relaciones con Corea del Sur continuaron siendo tensas.

La precaria seguridad alimentaria nacional se vio agravada por las graves inundaciones de agosto en la provincia de Hamgyong del Sur y por las temperaturas del mes de julio, extraordinariamente elevadas. La malnutrición siguió siendo motivo de preocupación.

Libertad de circulación

Corea del Norte siguió aislada en la práctica del resto del mundo a lo largo de 2021, el segundo año consecutivo que el gobierno mantuvo cerradas las fronteras para evitar la propagación de la COVID-19. Se suspendió el servicio ferroviario entre Corea del Norte y China, tanto de pasajeros como de mercancías.

Continuaron aplicándose estrictas medidas de seguridad en la larga frontera terrestre de Corea del Norte con China. Se mantuvo en vigor la orden que permitía a las fuerzas de seguridad disparar “con total libertad” contra cualquier persona que intentara cruzar esa frontera.

A fecha de 30 de septiembre, habían huido a Corea del Sur al menos 63 personas de Corea del Norte (23 mujeres y 40 hombres), la cifra más baja registrada desde 2003, año en que empezaron a publicarse oficialmente esos datos.

A causa de la COVID-19 se obstaculizaron aún más los desplazamientos internos por el país, pues a las limitaciones ya existentes se sumó la necesidad de contar con un permiso especial para pasar de una provincia a otra.

Derecho a la salud

Según las estadísticas oficiales que el gobierno proporcionó a la OMS, a lo largo del año no hubo contagios ni muertes por COVID-19. Sin embargo, fuentes oficiosas contradijeron esa información, asegurando que se habían producido numerosos contagios y muertes, y que se habían incinerado cadáveres antes de determinar la causa del fallecimiento. La verdadera situación seguía sin estar clara.

La iniciativa COVAX ofreció en repetidas ocasiones ayuda con las vacunas. La oferta inicial de dos millones de dosis, en marzo, fue rechazada, al parecer por temor a posibles efectos secundarios. Además, los líderes norcoreanos señalaron que otros países tenían más necesidad de ayuda. En noviembre llegó una nueva oferta, esta vez de más de cuatro millones de dosis. Según la OMS, en noviembre Corea del Norte era uno de los dos únicos países del mundo que seguían sin implantar ningún programa de vacunación.

Debido a las restricciones impuestas por el gobierno para frenar la propagación de la COVID-19, hubo familias que se vieron obligadas a confinarse durante varias semanas en sus domicilios, sin ayuda de las autoridades para conseguir un suministro adecuado de víveres.1

Los medicamentos escasearon más de lo habitual a causa del cierre de fronteras y las sanciones. La OMS y UNICEF recibieron autorización para introducir ciertos medicamentos en el país.

El sistema nacional de atención a la salud siguió siendo precario e incapaz de satisfacer las necesidades de la población.2 Aunque el gobierno amenazó con castigar esa práctica, se supo de personas que utilizaban drogas ilícitas, como metanfetamina y opio, para tratar el dolor crónico.3

Derecho a la alimentación, al agua y al saneamiento

La inseguridad alimentaria siguió constituyendo un serio problema, agravado por el cierre de fronteras y por fenómenos meteorológicos extremos.4 En junio, el líder supremo, Kim Jong-un, reconoció que el país estaba teniendo dificultades para alcanzar sus objetivos de producción de grano.

Según informes, tras el cierre de las fronteras y la interrupción de los enlaces ferroviarios con China, desaparecieron los alimentos importados, tanto en el mercado controlado por el gobierno como en el llamado “mercado gris” extraoficial. En algunas zonas se triplicaron los precios de productos básicos, tales como el arroz, el maíz y el aceite.

Según el informe de UNICEF sobre la nutrición infantil en 2021, casi uno de cada cinco niños y niñas norcoreanos sufría retraso en el crecimiento entre moderado y grave. Aunque la cifra suponía una mejoría con respecto a años anteriores, preocupaba que la inseguridad alimentaria revirtiera esta tendencia.

Represión de la disidencia

No existía libertad de expresión, incluida cualquier crítica abierta a las autoridades o los líderes.5 En octubre, el relator especial de la ONU sobre la situación de los derechos humanos en la República Popular Democrática de Corea reflejó en su informe la existencia de una “conciencia generalizada de que se s[eguía] enviando a los kwanliso [campos penitenciarios para presos y presas políticos] a todo aquel que se consider[ara] una amenaza política para el sistema político existente y los dirigentes del país”.

Se impusieron severos castigos —incluidos años de “reforma por el trabajo”— a quienes violaban la Ley de Denuncia del Pensamiento y la Cultura Reaccionarios, promulgada en diciembre de 2020. Dicha ley penalizaba a quienes “entraran en contacto con cultura extranjera ilegal”, incluidas obras teatrales, películas y canciones de Corea del Sur. Según noticias no confirmadas, varias personas fueron ejecutadas tras haber visto y distribuido películas y otros productos culturales extranjeros, y continuaron dictándose numerosas condenas a muerte y consumándose un número elevado de ejecuciones.

Los titulares de teléfonos móviles aumentaron hasta los 6 millones de personas (en una población de unos 25 millones). Al mismo tiempo, aumentó la vigilancia, sobre todo en las zonas fronterizas, a fin de identificar a quienes accedían a servicios internacionales de telefonía móvil —por ejemplo, las redes de comunicación chinas— para efectuar llamadas internacionales a Corea del Sur, entre otros países. El acceso a Internet continuó limitado a una reducidísima élite gobernante.

Detención y reclusión arbitrarias

Hubo varios informes sobre la disminución parcial de las violaciones de derechos humanos en ciertos centros de detención, pero al parecer se siguió tratando con dureza a la población reclusa.6

Se continuaron recibiendo informes sobre palizas y otros actos de tortura o malos tratos durante las investigaciones en centros de detención del Ministerio de Seguridad del Estado. En los centros de detención del Ministerio de Seguridad Social, las condiciones siguieron siendo deficientes, y hubo informes sobre trabajos forzosos, alimentación y atención médica inadecuadas y agresiones verbales.

Campos penitenciarios para presos y presas políticos (kwanliso)

Se sabía que seguían operativos cuatro kwanliso, aunque las autoridades negaban su existencia. Se calculaba que en ellos permanecían recluidas hasta 120.000 personas, que eran sometidas a trabajos forzosos, torturas y otros malos tratos.

Derechos económicos, sociales y culturales

Derechos laborales

Los sueldos de las fábricas estatales continuaban siendo muy bajos. Algunas personas que trabajaban en fábricas y empresas estatales, donde la remuneración era considerablemente inferior al coste de la vida, trataban de sobornar al funcionariado a fin de cambiar las horas de trabajo que se les habían asignado por otro trabajo mejor remunerado en otro lugar, incluida la economía gris.7

Derecho a la libre elección de empleo

Continuaba en vigor el sistema songbun de “atribución de estatus”, que determinaba la movilidad educativa, política y profesional de toda la población norcoreana. Los hijos e hijas de agricultores a menudo eran obligados a seguir desempeñando el mismo trabajo que sus progenitores. Según informes, algunos progenitores recurrían al soborno o a contactos poderosos para dar a sus hijos e hijas la oportunidad de cambiar de profesión.

Trabajo forzoso e infantil

Los medios de comunicación estatales afirmaban que los huérfanos se habían “ofrecido como voluntarios” en masa para desempeñar trabajos en profesiones mal consideradas y peligrosas, como la minería.

Participación en la escena internacional

Corea del Norte participó en varios foros internacionales relacionados con los derechos económicos, sociales y culturales. En julio, el país participó en el Foro Político de Alto Nivel de la ONU y, por primera vez presentó un Examen Nacional Voluntario y accedió realmente a aplicar los Objetivos de Desarrollo Sostenible. En noviembre, Corea del Norte participó en la Conferencia de la ONU sobre el Cambio Climático COP26.

  1. Isolation and human rights violations in North Korea's response to infectious diseases (sólo en coreano), 31 de mayo
  2. Recent health care in North Korea (sólo en coreano), 30 de septiembre
  3. Drugs have become a part of everyday life in North Korea (sólo en coreano), 31 de octubre
  4. North Korea’s food shortage and the right to food (sólo en coreano), 30 de julio
  5. Silent society – Suppressed freedom of political expression in North Korea (sólo en coreano), 31 de diciembre
  6. Blind spots for human rights, detention facilities in North Korea (sólo en coreano), 30 de junio
  7. Poor labour rights in North Korea (sólo en coreano), 10 de febrero

A continuación puedes ver contenidos relacionados con este país.

República Popular Democrática de Corea
Jefe del Estado: Kim Jong-un
Jefe del gobierno: Kim Tok-hun

Noticias

Ver más noticias

Artículos

Análisis, opinión, historias personales y otros

Ver más artículos

Documentos

Ver más documentos