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España: El derecho a la protesta, ¡amenazado!

 

¡Gracias!

Esta acción ha finalizado. Hemos sido 58.237 firmantes

Petición antes del cierre

En España, las autoridades están asfixiando las protestas pacíficas. Las multas, los malos tratos, el uso excesivo de la fuerza y la impunidad policial ante los abusos están afectando el derecho a la libertad de expresión y reunión.

Esta acción ha finalizado (30 de julio de 2014)

A las 58.237 firmas se suman las más de 14.000 que nuestros activistas han recabado en actos de calle. En total hemos entregado al Ministro de Interior más de 70.500 firmas pidiendo que la tanto la legislación como la práctica por parte de las autoridades, respete el derecho de reunión pacífica y de expresión en línea con lo establecido en la normativa internacional de los derechos humanos.

 

Durante estos meses, Amnistía Internacional ha transmitido al gobierno sus preocupaciones y recomendaciones sobre el Anteproyecto de Ley de Seguridad  Ciudadana.  También hemos trabajado con el Congreso de los Diputados aportando nuestras recomendaciones al Proyecto de reforma del Código Penal, incluyendo los artículos relativos a los Delitos contra el Orden Público. La organización seguirá trabajando tanto con el Gobierno como con el Parlamento para asegurar protocolos claros de uso de la fuerza, mecanismos transparentes de rendición de cuentas en caso de graves abusos de derechos humanos por parte de los miembros de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, y una legislación que respete y garantice el derecho de reunión pacífica

Petición antes del cierre

 

Los proyectos de reforma legislativa pueden suponer además un duro golpe a la protesta pacífica. No podemos consentirlo. No podemos consentir que muchos manifestantes pacíficos estén pagando un alto precio por ejercer sus derechos humanos.

"Dos personas me empujan contra la pared y me tiran al suelo. Me sacaron fuera y se identificaron como policías. Me dijeron que estaba detenido porque había intentado agredir al consejero de Sanidad. Si no fuera por las imágenes, tendría serios problemas. [...] La policía sabe que debido a sus acusaciones falsas uno puede pasar todo el día detenido y nadie será responsable por ello. Que te detengan ha sido una experiencia muy negativa. Estoy tranquilo porque existen grabaciones, a nadie le gusta estar detenido, el miedo que pasas, que tus jefes piensen que has agredido al consejero, que tus amigos piensen que has agredido a alguien.Tras todo esto vas con mucho miedo, vas con más cuidado, mis amigos y mi abogado me aconsejan que no vaya a los escraches y que en los deshaucios no esté en primera línea".

En España, las medidas de austeridad adoptadas en el contexto de crisis económica han llevado a miles de personas a salir a la calle para protestar ante los recortes de servicios básicos que afectan a sus derechos.

Las autoridades españolas sin embargo, están respondiendo a la movilización con restricciones a los derechos a la libertad de expresión y reunión pacífica. La policía ha sometido a comprobaciones de identidad a manifestantes pacíficos durante las manifestaciones o incluso antes de ellas; se han impuesto multas a personas simplemente por asistir a protestas o reuniones; manifestantes pacíficos han sufrido abusos y uso excesivo de la fuerza, o han sido detenidos y trasladados a comisarías donde han sufrido tratos humillantes o malos tratos bajo custodia.

Estos abusos no son investigados adecuadamente. Las autoridades no han rendido cuentas por ellos. Al contrario, en lugar de defender y garantizar el derecho de libertad de expresión y reunión pacífica están tratando de reformar la legislación. El endurecimiento del Código Penal y de la Ley de Seguridad Ciudadana pueden ser un nuevo golpe para estos derechos.

No vamos a consentir que asfixien la protesta pacífica ni con abusos ni con leyes represivas. No vamos a consentir que los manifestantes pacíficos sigan pagando un alto precio por ejercer sus derechos humanos.

Porque el descontento no puede acallarse mediante la represión. Y porque la protesta es sin duda la mejor manera de defender tu derecho a protestar.

¡No te calles y defiende tu derecho a la protesta! ¡Muestra tu oposición a las reformas que restringen el derecho a la libertad de expresión y reunión !