La dimensión humana de la crisis social provocada por las dificultades para disfrutar de una vivienda en España es inabarcable. Pero hay algunos datos que nos ayudan a entender la magnitud de esta masiva vulneración de derechos humanos que pone en cuestión el disfrute de otros muchos derechos en el día a día de millones de personas en nuestro país.
A pesar del avance que supuso en abril de 2023 la aprobación de la primera Ley estatal por el derecho a la vivienda en democracia, acceder a una vivienda parece un reto imposible para cada vez más personas en España. Estos son algunos datos que muestran la gravedad de este fenómeno, así como la urgencia de que las autoridades tomen medidas para que la legislación que protege este derecho, estatal e internacional, pase del papel a la realidad.

Un grupo de personas se manifiesta contra los aumentos abusivos del alquiler con una pancarta principal y carteles con cifras de salarios y precios de vivienda. © SOPA Images/SIPA
1. Más de 500.000 desahucios en una década
En 2024, España registró 27.564 desahucios según las cifras del Consejo General del Poder Judicial, lo que supone un ligero aumento respecto al año anterior. De éstos, tres de cada cuatro se corresponden a contratos de alquiler. A falta de conocer los datos finales de 2025, ya podemos decir que más de medio millón de familias se han visto obligadas judicialmente a abandonar su casa en la última década. Si ampliamos el periodo, desde 2008 y según datos de la PAH, se han llevado a cabo más de un millón de desahucios.
En 2020 el Gobierno aprobó una medida extraordinaria que se va renovando año a año protege a las familias más vulnerables que enfrentan un desahucio sin poder acceder a una vivienda alternativa por sus propios medios. El Observatorio DESCA estima que este escudo social ha evitado el desahucio de más de 70.000 familias. Es por tanto una medida útil pero solo hasta cierto punto y además se ve supeditada cada año a la voluntad política de Gobierno y grupos parlamentarios para prorrogarla. La grave crisis de vivienda requiere medidas estructurales que protejan a estos hogares y se garantice una vivienda digna para quienes se ven expulsados por el mercado.
2. El precio de la vivienda sube, cada vez más rápido, y más en los alquileres
El precio de la vivienda lleva subiendo desde 2013. Tanto en alquiler como en compra. Y aunque sea en diferentes grados, lo hace en el centro de las ciudades, en pueblos, en la costa y en el interior. Pero lo más alarmante es que los precios aumentan cada vez más rápido. Por ejemplo, si en 2024 el precio medio de las viviendas pudo subir algo más del 11%, en 2025 la subida habría superado el 16%.
El precio medio de una vivienda de 80 metros cuadrados ha pasado de 130.000 a 200.000 euros entre 2015 y 2025, esto supone un incremento de más de 50%. Pero en ese mismo periodo, los precios del alquiler han llegado a aumentar un 100%, es decir se han duplicado. Un aumento, claro, muy por encima de la subida de los salarios, las pensiones o el IPC.
3. La vivienda, un “sobreesfuerzo” para una de cada siete personas en España
El último informe FOESSA cifra en 6,8 millones (el 14% de la población española) las personas que deben realizar un sobreesfuerzo cada mes para mantener su vivienda. Ese mismo estudio, alerta de que el 20% de los hogares con menor renta dedican más del 70% de sus ingresos al pago de su vivienda, principalmente en régimen de alquiler.
4. Un millón de personas “malvive” en infraviviendas…
La plataforma de entidades EAPN España, señala la vivienda como factor clave en la pobreza y exclusión social en el país. Mientras que organizaciones como Cáritas cifran en un millón las personas que viven actualmente en infraviviendas, y cerca de 3 millones y medio las que lo hacen en condiciones de hacinamiento.
5. …mientras, casi 4 millones de casas siguen vacías
Según datos del INE, 3,8 millones de viviendas (cerca del 15% del total) permanecían vacías a comienzos de 2021. Y encuestas posteriores no solo mantienen este dato, sino que apuntan que cerca de un 40% lo están desde hace más de 5 años.
6. Una generación que no puede salir de casa
La crisis de la vivienda está retrasando, cuando no impidiendo totalmente, que toda una generación pueda irse de la casa familiar. Según datos de Eurostat, la edad media para emanciparse en España ya ha superado los 30 años. Esto supone cerca de cuatro años más que la media europea. En este sentido, el Consejo de la Juventud en España alertó en 2025 que la emancipación juvenil había caído a “mínimos históricos puesto solo el 15% de la juventud española vivía fuera del hogar familiar.

Una manifestante sostiene un cartel que dice “Derecho a techo” durante una protesta por el acceso a la vivienda y el aumento de los alquileres en Madrid, convocada por el movimiento Hábitat 24. © SOPA Images/SIPA
7. La maldición del turismo
Aunque el aumento de los precios y las dificultades para acceder una vivienda son comunes a todo el territorio, es evidente que es en los lugares más turísticos donde la situación pasa de preocupante a desorbitada. En Baleares en 2025 el valor medio del metro cuadrado de vivienda de segunda mano alcanzó los 5.000 euros. Esto supone precios de casi el doble de los máximos alcanzados en la burbuja inmobiliaria de 2007, los cuales son totalmente inaccesibles para la gran parte de la población. Estas subidas de precios constantes provocan que cada vez más población trabajadora tenga que vivir en furgonetas, caravanas o incluso tiendas de campaña u otras infraviviendas. Aunque en muchas ocasiones no se usen más que unos pocos meses al año, según datos del Banco de España, en numerosas localidades de estas regiones la mitad de las viviendas se destinan exclusivamente a uso turístico.
8. La vivienda, ¿inversión o derecho?
Otro de los indicadores que no para de subir es el del porcentaje de viviendas que se adquieren sin una hipoteca vinculada a la compra, el cual ha alcanzado niveles que no se veían desde 2014. Así, en el primer trimestre de 2025 una de cada tres viviendas se compraba a tocateja, mientras que en 2022 esta proporción era solo de una de cada cuatro.
Este incremento puede ser consecuencia de que cada vez más compras se realizan como inversión, sea por parte de empresas o particulares, y no para cubrir la necesidad, y el derecho, a disfrutar de una vivienda.
9. El acceso a la vivienda, la primera preocupación
Después de conocer todos estos datos, no es de extrañar que el último sea que, según las últimas encuestas del CIS, la vivienda resulta el principal problema del país para mas del 40% de las personas encuestadas. Mientras que, de acuerdo al Eurobarómetro, más de la mitad de la población española considera que la política de vivienda debería ser una de las grandes prioridades presupuestarias de la Unión Europea.
