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Cartel “Free Iran” durante una protesta en apoyo a las protestas en Irán contra la represión estatal.

Manifestante sostiene un cartel con el mensaje “Free Iran” durante una protesta de solidaridad con las movilizaciones contra la represión en Irán. © Tayfun Salci/ZUMA Press Wire/Shutterstock

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Protestas en Irán: represión letal y censura digital. Por qué estas protestas importan

  • Desde el 28 de diciembre de 2025, Irán vive una nueva ola de protestas masivas que ha desencadenado una represión letal sin precedentes. Las fuerzas de seguridad cometieron masacres los días 8 y 9 de enero de 2026, utilizando munición real contra manifestantes mayoritariamente pacíficos.
  • Cifras documentadas: Más de 3.000 muertes admitidas por las autoridades iraníes; más de 5.000 víctimas mortales según la Relatora Especial de la ONU; miles de personas detenidas arbitrariamente
  • Desde el 8 de enero, las autoridades impusieron un apagón casi total de internet, el más prolongado jamás documentado en Irán, para ocultar la magnitud de los crímenes.
Mireya Cidón, editora en Amnistía Internacional España,

Desde 2017, Irán vive ciclos recurrentes de protestas masivas seguidos de una represión estatal marcada por el uso ilegítimo de la fuerza y la impunidad. Las protestas iniciadas a finales de 2025 representan el episodio más reciente (y uno de los más letales) de este patrón. Lo que comenzó como movilizaciones por la crisis económica y el colapso del rial iraní se transformó rápidamente en un desafío directo al sistema de la República Islámica, respondido con masacres documentadas, miles de detenciones arbitrarias, una militarización del espacio público y un apagón de internet sin precedentes para silenciar a la población y ocultar violaciones graves de derechos humanos.

Manifestantes protestan en Teherán durante las protestas en Irán iniciadas en diciembre de 2025.

Manifestantes protestan en Teherán durante las movilizaciones iniciadas tras el colapso del rial, que evolucionaron hacia demandas políticas y de derechos humanos. © Social Media/ZUMA Press Wire/Shutterstock

1.- Qué está pasando en Irán y por qué estallaron las protestas

Las protestas más recientes comenzaron como respuesta a una crisis económica profunda: el colapso del rial iraní, una inflación desbocada, el deterioro sostenido de las condiciones de vida y la mala gestión crónica de servicios esenciales por parte del Estado, incluido el acceso al agua. Las primeras acciones incluyeron huelgas y cierres de comercios que, en pocos días, se extendieron a decenas de ciudades en múltiples provincias del país.

A medida que las protestas crecían, las consignas evolucionaron. Lo que comenzó como expresión de descontento económico derivó hacia reivindicaciones políticas más amplias, con llamamientos al fin del sistema de la República Islámica y demandas de derechos humanos, dignidad y libertad.

La respuesta de las autoridades siguió el patrón documentado en oleadas anteriores: represión violenta e ilegítima mediante rifles, escopetas con perdigones, cañones de agua, gas lacrimógeno y palizas contra manifestantes mayoritariamente pacíficos. En esta fase, las fuerzas de seguridad intensificaron el uso de fuerza letal, recurrieron a detenciones masivas y desapariciones forzadas, y emplearon el corte deliberado de internet como herramienta para silenciar a la población y ocultar el verdadero alcance de los crímenes.

Las protestas en Irán de 2025-2026 nacen de una crisis económica profunda, pero la respuesta del Estado ha sido una nueva ola de represión letal.

2.- ¿Cuántas personas han muerto y cómo está reprimiendo el Estado las protestas en Irán?

Las autoridades iraníes han admitido públicamente que más de 3.000 personas han muerto durante la represión de las protestas iniciadas a finales de 2025. La Relatora Especial de la ONU sobre Irán ha señalado que la cifra real podría superar las 5.000 víctimas mortales. Debido al apagón deliberado de internet, la represión sistemática contra familiares de víctimas y la destrucción de pruebas, la magnitud real de las muertes sigue siendo imposible de documentar de forma completa e independiente.

Nota sobre discrepancias entre fuentes:
La Relatora Especial de la ONU también mencionó información recibida de fuentes médicas que sitúa el número de muertos en hasta 20.000 personas. Esta cifra no ha podido ser verificada de forma independiente debido al apagón de internet, la militarización del espacio público y las amenazas contra personal sanitario y testigos. Amnistía Internacional continúa documentando casos y solicitando acceso para verificación independiente.

Masacres durante la dispersión de protestas

Amnistía Internacional ha documentado que las fuerzas de seguridad cometieron homicidios ilegítimos a gran escala, utilizando munición real y otras armas potencialmente letales contra manifestantes mayoritariamente pacíficos. Estas masacres no fueron hechos aislados, sino parte de una represión coordinada a escala nacional, con tácticas similares desplegadas simultáneamente en múltiples provincias y con la participación conjunta de distintos cuerpos de seguridad.

La magnitud de la violencia se ha visto reflejada en la saturación de hospitales y morgues en distintas regiones del país. Se documentaron morgues improvisadas desbordadas, el uso de instalaciones no convencionales para almacenar cuerpos y entierros apresurados sin identificación previa, prácticas que apuntan a un intento deliberado de gestionar y ocultar la verdadera escala de las muertes. Personal sanitario y familiares relataron la llegada masiva de cadáveres a hospitales y centros forenses, así como presiones de las autoridades para acelerar enterramientos y silenciar a las familias.

Una represión que continúa tras las masacres

Tras los asesinatos masivos, las fuerzas de seguridad desplegaron un operativo militarizado para aplastar cualquier forma de disidencia y evitar que se conozca la verdad. Este incluyó, entre otras medidas, el mantenimiento del apagón casi total de internet, patrullas armadas en las calles, controles en carreteras interurbanas, redadas nocturnas en viviendas y la prohibición de reuniones públicas.

Miles de personas han sido detenidas arbitrariamente, muchas de ellas sacadas de hospitales, viviendas o centros de trabajo. Amnistía Internacional ha recibido informes creíbles de desapariciones forzadas, personas recluidas en cuarteles militares o centros improvisados de detención sin registro oficial, y tortura y otros malos tratos, incluida violencia sexual. Las familias de las personas muertas a manos de las fuerzas de seguridad han sido objeto de intimidación sistemática, amenazas y extorsión. En algunos casos, se les ha exigido firmar declaraciones falsas o pagar sumas de dinero para recuperar los cuerpos de sus seres queridos, o aceptar versiones oficiales que culpan a supuestos "terroristas" de las muertes.

Riesgo de ejecuciones inminentes tras las protestas

Las autoridades han intensificado el uso del sistema judicial como herramienta de represión. Se han multiplicado los juicios exprés, las confesiones forzadas retransmitidas por medios estatales y las amenazas de aplicar cargos castigados con la pena de muerte.

Este patrón reproduce prácticas ya documentadas tras el levantamiento de Mujer, Vida, Libertad de 2022, cuando la pena de muerte fue utilizada para infundir terror y sofocar la disidencia. 

En el contexto actual, varias personas detenidas durante las protestas se encuentran ya en riesgo inminente de ejecución tras procesos profundamente injustos.

Protesta en Berlín con retratos de personas muertas durante la represión de las protestas en Irán.

Manifestación con retratos de personas asesinadas durante la represión de las protestas en Irán, en una concentración frente a la embajada iraní en Berlín. © Siavosh Hosseini/SOPA Images/Shutterstock

3.- ¿Por qué el corte deliberado de internet en Irán es tan grave y qué intentan ocultar las autoridades? 

En plena escalada de represión letal durante las protestas más recientes, las autoridades iraníes impusieron un corte casi total de internet y de las telecomunicaciones, aislando deliberadamente a más de 90 millones de personas del resto del mundo. Este apagón, el más prolongado jamás documentado en Irán, forma parte de una estrategia coordinada para ocultar la magnitud real de las masacres cometidas durante la dispersión de las protestas y evitar cualquier forma de rendición de cuentas.

El acceso a internet es un derecho humano básico. Permite informarse, comunicarse, pedir ayuda y documentar abusos. Al imponer este apagón digital, las autoridades han aislado a la población, impidiendo que quienes están dentro de Irán reciban información fiable y puedan compartir con el exterior lo que ocurre en las calles, en los hospitales y en los centros de detención.

El corte de internet no solo encubre violaciones: constituye en sí mismo una grave violación de derechos humanos. Los apagones generalizados son desproporcionados por definición conforme al derecho internacional, incluso en situaciones de emergencia. Además, sin comunicaciones resulta mucho más difícil documentar homicidios ilegítimos, detenciones arbitrarias y desapariciones forzadas.

Amnistía Internacional ha documentado que las fuerzas de seguridad confiscan teléfonos móviles a personas detenidas o heridas, provocando la pérdida de pruebas clave como vídeos y fotografías. Esta destrucción de evidencias, unida al apagón digital, busca borrar rastros de los crímenes cometidos y silenciar a víctimas y testigos.

Ante esta situación, Amnistía Internacional exige el restablecimiento inmediato y pleno del acceso a internet en Irán. Al mismo tiempo, hace un llamamiento urgente a manifestantes, testigos, personal sanitario y otras personas con información directa para que, siempre que sea posible y de forma segura, preserven y compartan pruebas de violaciones de derechos humanos, esenciales para exigir verdad, justicia y rendición de cuentas frente a los intentos sistemáticos de ocultamiento.

El corte de internet no solo encubre violaciones: es en sí mismo una grave violación de derechos humanos.

Cartel contra el corte de internet en Irán durante protestas por la represión estatal.

Manifestante denuncia el corte deliberado de internet en Irán durante una protesta internacional de solidaridad con las movilizaciones. © M Scott Brauer/ZUMA Press Wire/Shutterstock

4.- ¿Quiénes están en mayor riesgo ahora mismo en las protestas de Irán? 

La represión no afecta a toda la población por igual. Amnistía Internacional ha documentado que determinados grupos están sistemáticamente expuestos a homicidios ilegítimos, detenciones arbitrarias masivas, desapariciones forzadas, tortura y represalias por parte de las autoridades.

Manifestantes, personas heridas y menores

Las personas que participan en protestas están en primera línea de represión. Muchas han sido disparadas con munición real o perdigones, golpeadas o detenidas arbitrariamente. Las personas heridas tienen que hacer frente a un dilema mortal: acudir a hospitales puede suponer la detención, ya que las fuerzas de seguridad vigilan centros médicos y han llegado a sacar a personas heridas de centros sanitarios. Niños, niñas y adolescentes figuran entre las víctimas más vulnerables, con riesgos elevados de violencia, incomunicación y malos tratos bajo custodia.

Personas detenidas y sus familias

Las personas detenidas y sus familias se encuentran en grave peligro. Amnistía Internacional ha documentado desapariciones forzadas, con autoridades que se niegan a revelar el paradero de las personas detenidas, muchas recluidas en cuarteles militares o centros improvisados sin registro oficial. Las familias de las personas fallecidas o detenidas han sido objeto de intimidación sistemática, amenazas y coacciones para aceptar versiones oficiales falsas, guardar silencio o pagar dinero para recuperar los cuerpos de sus seres queridos.

Minorías étnicas y religiosas

Las minorías étnicas y religiosas, así como activistas y personas percibidas como disidentes, se enfrentan a una represión agravada por marginación histórica. Las autoridades han invertido menos recursos en regiones habitadas por minorías étnicas, aumentando la pobreza y la vulnerabilidad de estas comunidades. Amnistía Internacional alerta sobre la exposición especial de comunidades kurda, luri, baluchi, bahaí, judía y afgana, históricamente hostigadas por las autoridades.

Defensores y defensoras de derechos humanos, periodistas y activistas digitales

Estos grupos están particularmente expuestos en un contexto de censura digital, criminalización de la disidencia y persecución sistemática de la documentación independiente. Sin acceso a internet y bajo amenaza de represalias sufren riesgos acelerados de detención, tortura y desaparición.

Cuando se apagan las cámaras y se corta internet en Irán, la documentación rigurosa se vuelve la única defensa frente al olvido y la impunidad.

Manifestante con cartel “Talk about Iran’s revolution” durante una protesta de solidaridad con las protestas en Irán.

Manifestante sostiene un cartel con el mensaje “Talk about Iran’s revolution” durante una protesta internacional en apoyo a las movilizaciones contra la represión en Irán. © Andy Barton/SOPA Images/Shutterstock

5.- ¿Qué está haciendo Amnistía Internacional ante la represión en Irán?

Desde 2017, Amnistía Internacional documenta de forma sistemática crímenes de derecho internacional cometidos por las autoridades iraníes durante la represión de protestas. Este trabajo busca apoyar vías internacionales de rendición de cuentas, incluida la investigación por la Corte Penal Internacional y la aplicación de la jurisdicción universal en tribunales nacionales.

La organización investiga activamente las violaciones de derechos humanos cometidas, incluidos homicidios derivados del uso ilegítimo de la fuerza, empleo de armas prohibidas en labores de control policial, detenciones arbitrarias masivas, desapariciones forzadas y tortura. Para verificar la información, Amnistía mantiene contacto directo con víctimas, testigos, personal sanitario y defensores y defensoras de derechos humanos, complementado con el análisis de material audiovisual verificado. 

Ante la magnitud de la represión y los intentos sistemáticos de ocultamiento, Amnistía ha habilitado canales seguros para que testigos, víctimas y personal sanitario compartan información sobre violaciones de derechos humanos, preservando evidencias clave en contextos de censura y represión estatal.

6. ¿Qué exige Amnistía Internacional a las autoridades iraníes?

Amnistía Internacional exige el cese inmediato de la represión violenta de las protestas y el respeto pleno del derecho a la libertad de expresión y de reunión pacífica en Irán. Estas demandas se articulan en tres ejes fundamentales.

Primero, el fin del uso letal e ilegítimo de la fuerza. Las autoridades deben cesar inmediatamente el empleo de armas de fuego y otras armas prohibidas en labores de control policial contra manifestantes pacíficos. Conforme a los estándares internacionales sobre uso de la fuerza (legalidad, necesidad, proporcionalidad y rendición de cuentas), el uso de armas letales contra poblaciones civiles está prohibido y constituye una violación grave de los derechos humanos.

Segundo, la protección de personas detenidas y el restablecimiento de libertades fundamentales. Todas las personas detenidas únicamente por protestar pacíficamente deben ser liberadas de inmediato. Mientras permanezcan bajo custodia, deben estar protegidas frente a la tortura, la desaparición forzada y otros malos tratos, y tener acceso a familias, abogados y atención médica. Las autoridades deben, además, restablecer el acceso a internet, que es un derecho humano clave y un requisito esencial para documentar abusos, acceder a información fiable y comunicarse sin represalias.

Tercero, la apertura a mecanismos internacionales de rendición de cuentas. Irán debe permitir acceso sin restricciones a investigadores independientes, poner fin a represalias contra supervivientes, familiares de víctimas y colaboradores de organizaciones internacionales, y cooperar plenamente con órganos de derechos humanos de la ONU para investigar crímenes de derecho internacional y garantizar verdad, justicia y reparación para las víctimas.

Manifestantes protestan en Teherán durante las protestas en Irán de enero de 2026.

Manifestantes protestan en Teherán durante las movilizaciones iniciadas a finales de diciembre, en un contexto de represión estatal y uso ilegítimo de la fuerza. © Social Media/ZUMA Press Wire/Shutterstock

Sin presión sostenida de la comunidad internacional, la represión en Irán se traduce en más muertes, más silencio y más impunidad para quienes ordenan los abusos.

7. ¿Qué pide Amnistía Internacional a la comunidad internacional?

Amnistía Internacional reclama a la comunidad internacional una respuesta urgente, coordinada y sostenida ante la represión estructural en Irán. La organización pide a la ONU y la UE que emitan condenas públicas claras y adopten medidas diplomáticas para presionar a Irán a fin de que cese el uso ilegítimo de la fuerza, incluidas sesiones especiales en órganos de derechos humanos que aborden la represión documentada.

Ante la impunidad estructural que caracteriza décadas de represión en Irán, Amnistía reitera su llamamiento para que los Estados impulsen mecanismos internacionales de rendición de cuentas, incluidas investigaciones penales bajo jurisdicción universal contra responsables de crímenes de derecho internacional. De particular importancia es el apoyo de gobiernos a la remisión de la situación de Irán a la Corte Penal Internacional (CPI), para investigar crímenes de derecho internacional y romper el ciclo de impunidad.

Protesta frente a la embajada de Irán en Londres en apoyo a las protestas en Irán contra la represión estatal.

Manifestación frente a la embajada de Irán en Londres en solidaridad con las protestas en Irán y contra la represión de las autoridades iraníes. © Andrea Domeniconi/SOPA Images/Shutterstock

Las protestas en Irán no son solo cifras: detrás de cada muerte, detención o desaparición hay una historia que el régimen intenta borrar.

8. Cómo ayudar a las personas que protestan en Irán

Las protestas en Irán no cesarán por sí solas, y la presión internacional es fundamental para proteger a quienes están en las calles y exigir rendición de cuentas. Aunque la distancia física nos separe, existen formas concretas de contribuir desde cualquier lugar.

Amplifica las voces que intentan silenciar

El apagón de internet busca aislar a la población iraní y ocultar la magnitud de los crímenes. Compartir información verificada en redes sociales ayuda a mantener la atención internacional sobre Irán, presionar a gobiernos para que actúen y romper el cerco informativo impuesto por las autoridades. Comparte este post y usa estos hashtags al hacerlo: #SOS_Irán #IranProtests2026

Suma tu voz y exige justicia

La impunidad solo termina cuando hay presión sostenida. Miles de personas en todo el mundo están exigiendo a la comunidad internacional que actúe ante las masacres documentadas en Irán. Tu firma puede marcar la diferencia. Cuantas más personas exijamos rendición de cuentas, mayor será la presión sobre las autoridades iraníes y los gobiernos que pueden influir en ellas.

Miniglosario

A continuación explicamos algunos conceptos fundamentales para comprender la gravedad de la represión, la censura digital y las violaciones de derechos humanos documentadas.

Apagón de internet
Corte deliberado y masivo del acceso a internet y a las telecomunicaciones impuesto por las autoridades para impedir la comunicación, la documentación de abusos y la coordinación de manifestantes. Constituye una grave violación del derecho a la libertad de expresión y del acceso a la información.

Censura digital
Control y restricción sistemática de contenidos, información y comunicación en espacios digitales por parte del Estado. En Irán, incluye bloqueos de redes sociales, plataformas de mensajería y cortes de internet para silenciar voces críticas durante protestas.

Crímenes de derecho internacional
Actos graves que violan normas internacionales vinculantes, como asesinato, tortura, desaparición forzada, persecución y trato inhumano. Incluyen, entre otros, crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra, perseguibles ante tribunales nacionales e internacionales, incluida la Corte Penal Internacional.

Desaparición forzada
Detención, secuestro o privación de libertad de una persona por agentes estatales o con su consentimiento, seguida de negación de responsabilidad y ocultamiento del paradero de la víctima. Es una violación grave de derechos humanos que impide el acceso a justicia, verdad y reparación.

Detención arbitraria
Arresto o encarcelamiento ilegal, sin base legal, sin acusación formal, sin juicio justo o sin respeto de los procedimientos legales establecidos. Incluye detenciones por razones políticas, étnicas, religiosas o por ejercer derechos como protestar, informar o defender derechos humanos.

Impunidad 
Situación en la que quienes cometen violaciones graves de derechos humanos no son investigados, juzgados ni sancionados, y las víctimas no obtienen verdad, justicia ni reparación.

Jurisdicción universal
Principio jurídico que permite a los tribunales de un Estado investigar y, en su caso, juzgar determinados crímenes de derecho internacional (como crímenes de lesa humanidad, crímenes de guerra o tortura) aunque se hayan cometido fuera de su territorio y las víctimas o responsables no sean de su nacionalidad.

Represión letal
Uso de fuerza por parte del Estado que provoca muertes ilegítimas de manifestantes o población civil, en violación del derecho internacional.

Uso ilegítimo de la fuerza
Empleo desproporcionado, innecesario o prohibido de violencia física por fuerzas de seguridad, incluidas armas de fuego, contra manifestantes pacíficos o población civil. Contraviene los principios de legalidad, necesidad, proporcionalidad y rendición de cuentas en el derecho internacional de los derechos humanos y puede constituir un crimen.

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