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Estudiante muerto por disparos y más de 100 detenidos en protesta en Jartum

La policía sudanesa ha empleado en varias ocasiones el uso excesivo de la fuerza contra manifestantes en su mayoría pacíficos © ASHRAF SHAZLY / AFP / Getty Images

Las fuerzas de seguridad sudanesas deben dejar de usar inmediatamente la fuerza excesiva e ilegítima contra los manifestantes, ha declarado hoy Amnistía Internacional tras la muerte de un estudiante por heridas de bala sufridas durante una manifestación en la Universidad de Jartum.

Ali Abaker Mussa Idris, estudiante de tercer curso de Económicas, murió en el hospital después de que las fuerzas de seguridad usaran gas lacrimógeno y abrieran fuego con munición real para dispersar una protesta en la que participaba en la universidad esta tarde. Otro estudiante resultó herido grave y los informes indican que 110 estudiantes más fueron detenidos en la protesta, convocada contra una reciente oleada de violencia en Darfur que ha provocado el desplazamiento de alrededor de 50.000 personas.

“Según testimonios verosímiles de testigos presenciales que estaban en la protesta de la Universidad de Jartum, la policía y los agentes de los servicios de inteligencia sudaneses emplearon gas lacrimógeno y munición real para dispersar a los manifestantes. Las autoridades deben frenar a las fuerzas de seguridad e impedir que utilicen esta fuerza excesiva en violación de las leyes y normas internacionales”, afirmó Netsanet Belay, director de Investigación y Captación de Apoyos en África de Amnistía Internacional.

En concreto, las normas internacionales establecen claramente que no deberán emplearse armas de fuego para dispersar manifestaciones, sino que sólo podrán usarse para defenderse ante un peligro inminente de muerte o lesión grave, y únicamente cuando resulten insuficientes medidas menos extremas para alcanzar ese objetivo.

“Las autoridades deben abrir sin demora una investigación imparcial sobre los hechos acaecidos en la Universidad de Jartum y asegurarse de que todos los responsables del uso ilegítimo de la fuerza en este caso y en otros rinden cuentas de sus actos en actuaciones penales y disciplinarias”, prosiguió Netsanet Belay.

“Cualquier miembro de las fuerzas de seguridad responsable del empleo arbitrario o abusivo de la fuerza deberá ser enjuiciado en aplicación de la legislación penal sin recurso a la pena de muerte.”

Desde hace dos años las autoridades sudanesas emplean habitualmente la fuerza excesiva contra manifestaciones en su mayor parte pacíficas. Amnistía Internacional ha informado en ocasiones anteriores del uso por las fuerzas policiales de porras, gas lacrimógeno y balas de goma a corta distancia contra los manifestantes.