Actuamos por los derechos humanos
en todo el mundo

Buscar

El nuevo juicio de Louis Jodel Chamblain, una prueba para el sistema judicial de Haití

Londres.- Louis Jodel Chamblain, ex dirigente del FRAPH, grupo paramilitar la década de los 90, y condenado in absentia, se entregó a la policía en Puerto Príncipe ayer 22 de abril. Según los informes, otro líder del FRAPH también condenado, Jean Pierre Baptiste, conocido como "Jean Tatoune", ha anunciado que seguirá el ejemplo de Chamblain. Ambos desempeñaron recientemente un destacado papel liderando a las fuerzas rebeldes que derrocaron en febrero al gobierno de Jean Bertrand Aristide.

 

Louis Jodel Chamblain fue condenado in absentia y Jean Pierre Baptiste cumplía cadena perpetua con trabajos forzados hasta que se fugó de la cárcel. Ambos fueron declarados culpables por su responsabilidad en la matanza de 1994 en el barrio marginal de Raboteau, donde se estima que murieron una veintena de personas. Chamblain también fue condenado por el asesinato del activista democrático Antoine Izméry en 1993.

 

"Amnistía Internacional expresa su satisfacción por el posible retorno a prisión de Chamblain y Baptiste, condenados por horribles abusos contra los derechos humanos”, ha declarado la organización. “Es fundamental que Louis Jodel Chamblain sea juzgado con todas las garantías que establecen las normas internacionales. Sólo así se recuperará la confianza en el sistema judicial haitiano”.

 

Según la ley haitiana, las personas condenadas in absentia tienen derecho a un nuevo juicio. Esta disposición no afecta a Jean Pierre Baptiste, que estuvo presente en su juicio.

 

El nuevo juicio de Louis Jodel Chamblain será una prueba para el sistema de justicia de Haití. Durante los recientes episodios de violencia en el país fueron incendiados varios juzgados y es posible que los archivos donde se guardaban pruebas de su participación en los delitos por los que se le condenó hayan quedado destruidos. Amnistía Internacional también teme por la seguridad de los funcionarios judiciales y de los testigos.

 

A la organización le preocupa que Napela Saintil, el juez que declaró culpable a Chamblain in absentia recibiera una brutal paliza el 31 de marzo, al parecer por su participación en el juicio de Raboteatu. Según los informes, víctimas y testigos que participaron en este proceso se han escondido por temor a las represalias.

 

Amnistía Internacional siempre ha abogado por que las personas declaradas culpables de violaciones de derechos humanos sean puestas bajo custodia y comparezcan ante la justicia haitiana. “Pedimos a las autoridades de Haití que se aseguren de que otros condenados por abusos contra los derechos humanos, como Jean-Claude Duperval, Hébert Valmond y el resto de los que se escaparon recientemente de la cárcel aprovechando la actual crisis, vuelvan a prisión”.

 

"Es preciso dejar bien claro que nadie está por encima de la ley. Esto sería un importante paso para evitar nuevas violaciones de derechos humanos y poner fin a la impunidad que hasta ahora ha prevalecido en Haití”, ha dicho Amnistía Internacional. “Pedimos a las autoridades haitianas y a la comunidad internacional que se aseguren de que ningún acuerdo político con fuerzas rebeldes incluye una amnistía por violaciones de derechos humanos cometidas en el pasado”.

 

Información general

Tras la salida del país del presidente Aristide, a finales de febrero, Haití sigue inmerso en un grave conflicto civil, donde no se respetan las leyes ni los derechos humanos.

 

El gobierno provisional actuó rápidamente para detener a miembros destacados del gobierno de Aristide y del partido Familia Lavalas sospechosos de corrupción o violencia política. Sin embargo, hasta ahora no ha hecho nada contra varios conocidos perpetradores de graves abusos contra los derechos humanos, algunos de ellos dirigentes del levantamiento que provocó la salida del país de Aristide.