Madrid, 10 de septiembre de 2026.- Amnistía Internacional denuncia, cuando se cumplen 25 años de los atentados que causaron de manera directa casi 3.000 muertos el 11 de septiembre en Estados Unidos, que los crímenes de derecho internacional cometidos en nombre de la "guerra contra el terror" no han sido juzgados, mientras los patrones de discriminación y falta de rendición de cuentas se repiten hoy bajo nuevas formas.
La organización alerta de que la respuesta de los gobiernos de entonces, encabezados por el de Estados Unidos, no buscó un mundo regido por la justicia y los derechos humanos: "Frente al horror de aquel crimen contra la humanidad que impactó al mundo entero, los gobiernos no eligieron reforzar las reglas para protegernos frente al horror, sino desprenderse de ellas. Y esa decisión sigue teniendo consecuencias letales veinticinco años después", ha declarado Esteban Beltrán, director de Amnistía Internacional España.
Como consecuencia, señala la organización, se autorizó el uso de la tortura en Estados Unidos en sus operaciones en el exterior; las detenciones secretas en cárceles secretas, incluyendo algunos países europeos; los asesinatos selectivos, las detenciones indefinidas por décadas sin cargos no juicios; los juicios sin garantías en tribunales militares; el espionaje masivo a personas inocentes y la invasión de Afganistán e Irak por parte de Estados Unidos que desembocaron en otras muchas violaciones de derechos humanos.
"El cheque en blanco para cometer violaciones de derechos humanos en nombre de la seguridad que le dio entonces el Congreso al Presidente George Bush sigue aplicando hoy con Donald Trump; desde la repetición de mentiras por parte de altos cargos del gobierno en diferentes foros nacionales e internacionales hasta arrasar con la legalidad vigente en aras del presunto bien futuro” , denuncia Beltrán.
"Atrocidades que se cometieron entonces pueden tener su reflejo en el mundo actual: la autorización del uso de la tortura entonces hoy se ve en ejecuciones extrajudiciales que comete Estados Unidos de forma impune en los ataques a barcos que salen de Venezuela y Ecuador; la invasión de Afganistán e Irak hoy se vislumbra en la amenaza a la soberanía de Groenlandia; y la connivencia de las empresas tecnológicas en la denominada “guerra contra el terror” también puede alarmarnos actualmente en aspectos como el control de la opinión pública y la difusión de desinformación. ", señala el director de Amnistía Internacional.
En España
Amnistía Internacional recuerda también la responsabilidad de España: el gobierno de entonces colaboró en la guerra contra el terrorismo ofreciendo tropas para la invasión de Irak o aceptando que unas 200 personas detenidas en Guantánamo sobrevolaran, en aviones de la CIA, territorio español, permitiendo que esta agencia utilizara sus aeropuertos o el espacio aéreo. También se permitió que al menos una docena de aviones de o con destino a Guantánamo utilizara las bases de Rota y Morón.
El gobierno actual y los partidos políticos deben seguir luchando por el cierre de Guantánamo.
Amnistía Internacional reitera su llamamiento a todos los gobiernos, empezando por el de Estados Unidos, para que garanticen justicia, verdad y reparación a todas las víctimas —las del 11-S y las de los crímenes cometidos en nombre de la lucha contra el terrorismo— y pongan fin a este tipo de políticas.
Algunos datos:
- Se calcula que al menos 70.000 personas fueron detenidas por agentes y tropas norteamericanas fuera del territorio de EEUU desde el 2001 como consecuencia de la “guerra contra el terror”.
- Alrededor de 780 hombres pasaron por Guantánamo desde su apertura en enero de 2002. Todos los detenidos han sido hombres musulmanes. 15 siguen allí, tres de ellos tienen aprobada su liberación.
- Cuatro presidentes después (Bush, Obama, Biden, Trump) las familias de las 2.977 personas que murieron directamente en los ataques del 11S siguen sin justicia: solo ha habido un único condenado por haber participado en la red terrorista que organizó los atentados del 11S: Zacarias Moussaoui.
- Cinco hombres fueron condenados por cargos de terrorismo pero no relacionados con el 11S: Majid Khan, Ahmed al-Darbi, Ali Hamza al-Bahlul, David Hicks y Salim Hamdan. Todos denunciaron haber sido torturados y se declararon culpables mediante acuerdos con la Fiscalía; al-Bahlul fue el único que llegó a juicio, pero se negó a presentar defensa alguna.

